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Arenas esgrime su triunfo y ofrece al PSOE acuerdos para gobernar

Los socialistas reiteran su preferencias por un pacto con Izquierda Unida

Javier Arenas, entre José Antonio Nieto y Antonio Sanz.
Javier Arenas, entre José Antonio Nieto y Antonio Sanz.

Javier Arenas ha optado por seguir el manual para encarar el fiasco de las elecciones andaluzas, en las ha ganado por un margen tras estrecho —un punto de diferencia sobre el PSOE y tres escaños, 50 a 47— que no podrá sentarse en la presidencia de la Junta. Con el propósito de remarcar que es su partido el que ha sacado más votos y al que, por tanto, le corresponde tomar la iniciativa y ofrecer diálogo al resto, ha emplazado a los socialistas a llegar a “acuerdos de gobernabilidad entre las dos fuerzas, respetando el dictamen de las urnas”. Desde el PSOE tuvo una respuesta inmediata. La consejera de la Presidencia y portavoz del Gobierno en funciones de José Antonio Griñán señaló: “La preferencia es apostar por el entendimiento entre las fuerzas progresistas, sin que ello suponga excluir del diálogo al PP como fuerza más votada”.

El líder del PP andaluz convocó al Comité Ejecutivo regional en Córdoba, donde recibió el aplauso unánime de sus compañeros y mensajes de adhesión inquebrantable. En el tono institucional que ha caracterizado su campaña, desempolvó el dietario clásico de argumentos que durante años ha trenzado su discurso oficial: dejar el poder a quien gane las elecciones.

No cuenta con que los 12 parlamentarios izquierdistas se abstengan en la votación de investidura y le permitan convertirse en el próximo presidente de la Junta. “Resulta evidente que es imposible un acuerdo de gobierno del PP con Izquierda Unida. Es imposible alcanzarlo para plantear las reformas que necesita Andalucía. Y plantear ese acuerdo significaría defraudar a nuestros votantes, y también a nuestras convicciones”.

Siempre seguiré centrando mi actividad política en Andalucía

Javier Arenas

Sin embargo, advirtió, de los posibles problemas que pueden surgir de la alianza entre los socialistas e IU. Recordó experiencias de pactos en entre ambos partidos y dijo: “Los ciudadanos saben lo que dieron de sí gobiernos municipales en Jaén, Córdoba o Sevilla, frente a la fuerza mayoritaria del PP que habían ganado las elecciones”.

Subrayó la “especial responsabilidad de ser la primera fuerza política en Andalucía y los líderes” en el Parlamento autónomo, así como el “afán de poner por encima de todo a Andalucía”. Tras avisar de que iba a decir al “algo importante”, Arenas aseguró que apoyará cualquier propuesta que se asemeje a su programa de “austeridad, reforma y regeneración institucional”. Pero enlazó varias condiciones: “El PSOE debe tener muy presente que los problemas del siglo XXI no se resuelven con recetas decimonónicas. Por eso, como tenemos que intentar en Andalucía que no haya Gobiernos que nos traigan más crisis y paro, estoy dispuesto a alcanzar acuerdos que de gobernabilidad entre las dos primeras fuerzas políticas de Andalucía, respetando el dictamen de las urnas el pasado domingo”.

La de ayer fue la primera comparecencia pública de Javier Arenas en un acto de partido desde la noche negra del recuento electoral. En presencia de la dirección del PP andaluz, se mostró satisfecho de las dos semanas en las que ha pedido el voto. Y sin hacer una autocrítica expresa de cómo se planificó y desarrolló, sí pidió esta actitud para el futuro. “El PP avanza y vive en permanente autocrítica. No hay arrogancia ni prepotencia en los éxitos”, dijo entre continuas muestras de apoyo.

Arenas, que confirmó que se recogerá su acta en el Parlamento andaluz, dijo sentirse orgulloso de “ganar diciendo la verdad”, mientras que “otros se han limitado al discurso antiPP o anticambio”. “Nosotros avanzamos y celebramos los éxitos con humildad, cuando otros incluso celebran las derrotas desde la arrogancia y la prepotencia”, añadió, en referencia a la magnitud del festejo que se organizó en la sede del PSOE autonómico tras conocer el resultado.