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Arte ritual en la Fundación Suñol

Joana Cera crea una instalación simbólica de homenaje a la Tierra

Periódicos, barro y cristales de roca en 'Sin medida variable'
Periódicos, barro y cristales de roca en 'Sin medida variable'

Cuarzos blancos parecidos a trozos de hielo, pequeñas aragonitas, puntiagudas amatistas, delicadas selenitas, cortantes fluoritas y en el medio dos grandes cuarzos rosa, símbolo del amor. Los 72 cristales reposan sobre una cuadrícula de 330 pastillas de barro, que, a su vez, han sido colocadas sobre un lecho de periódicos, cuyos fragmentos de titulares, visibles debajo del montaje, constituyen la prueba tangible de la desmesura de nuestra sociedad. Se trata de Sin medida variable, una instalación que Joana Cera ha creado para el Nivell Zero de la Fundación Suñol. Sin embargo, como subtítulo se podría perfectamente usar la intención que subyace a su creación y que la artista resume coloquialmente con la lapidaria frase “Vamos a enterrar el mal rollo”.

“Es una pieza simbólica, un poema de amor a la Tierra y a la vez una forma de pedirle ayuda a través de un ritual que compara visual y metafóricamente el barro oscuro y amorfo con los cristales transparentes y molecularmente estructurados”, explica Joana Cera. “Incluso las rocas aspiran al orden”, asegura.

La artista, que procede de una familia de talladores de piedra, manipula el material en la menor medida posible, precisamente para impulsar la reflexión sobre “lo que es lícito o no en la transformación de la materia visible y de la energía invisible”. Aunque se trata de una pieza de “no manipulación”, según la definición de la propia artista, la instalación desprende una poderosa energía, que casi obliga el espectador a tocarla. Quizá sea el contraste entre el barro blando y los cristales afilados como cuchillos o los reflejos que provocan destellos como si las rocas tuvieran luces interiores; lo cierto es que mantener las manos quietas es realmente difícil.

Para que el acto simbólico tuviera fundamento, Cera, que no oculta su interés por la numerología y la geometría sagrada, ha contado con la ayuda de Marta Povo, creadora de la geocromoterapia, quien se encargó de ayudarle a limpiar los cristales de toda carga anterior, a través de un ritual que utiliza luz, color y geometría para “desprogramar las piedras”. Toda la preparación de los elementos que componen la instalación, así como el montaje de la misma, han sido grabados en un vídeo que se proyecta en la misma sala en una pantalla gigante a horas prefijadas o en un monitor para quien no tenga tiempo de esperar las proyecciones.

“El vídeo es una obra independiente, no hay que verlo como documentación ni como parte de la instalación. Tiene otro ritmo, mucho más rápido, mientras que la instalación es más contemplativa”, concluye.