Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Aralar dice una cosa y la contraria en 24 horas

Aralar mostró ayer, con toda crudeza, las dos sensibilidades políticas que alberga desde que el sector mayoritario decidiera emprender su camino electoral bajo el paraguas de Amaiur y la parte crítica se quedara reducida prácticamente al grupo parlamentario en la Cámara vasca.

En este frenético contexto puede entenderse como en el breve espacio de 24 horas, Aralar, como tal, fue capaz de decir una cosa y la contraria ante la perplejidad general, aunque comprensible por la dualidad que mantiene. En esencia, la idea de Aintzane Ezenarro de proceder a una ponencia parlamentaria para encarrilar el futuro escenario de una Euskadi en paz, y que fue debatida en el pleno del pasado jueves, fue expresamente desautorizada ayer por Rebeka Ubera, también del mismo partido.

Aralar, por tanto, ha pasado de presentar una moción tendente a la convivencia, tal y como había propuesto el lehendakari, Patxi López, a calificarla ayer de “propuesta excluyente” y “solución del pasado”. Todos los partidos debatieron el jueves en torno a la iniciativa esgrimida por Ezenarro, pero el sector mayoritario de Aralar se ha plegado horas después a la línea exhibida por la izquierda abertzale en el propio Parlamento, donde Marivi Ugarteburu, descalificó la iniciativa que pretendía López.

Aralar definió ayer su propuesta junto al resto de miembros de Amaiur sobre la iniciativa a favor de la convivencia lanzada por el lehendakari. El texto no ahorra en críticas a la idea, denunciando que “carece de valor de cara a la resolución del conflicto”.

Sin embargo, un día antes, en el pleno, la portavoz parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, aplaudió la propuesta de López, llegando incluso a calificarla de “herramienta imprescindible”. De hecho, fue la propia Aralar la que planteó una moción para crear una ponencia parlamentaria para la convivencia, que tuvo que ser aplazada ante la imposibilidad de sumar a la misma al PP.

Ante esta aparente contradicción, la secretaria de Organización de Aralar, Rebeka Ubera, encargada de presentar el documento de ayer, se vio obligada a dar explicaciones ante la insistencia de los periodistas. “El mensaje que dio ayer Aralar es el de siempre, el que deja a un lado las exclusiones. “Por lo tanto la declaración que hoy hemos expresado va en la línea de lo que Aralar defiende y propone”, en clara sintonía con la manifestación de Ugarteburu.