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Un paseo sin coches a los pies de la Alhambra

El Ayuntamiento de Granada peatonaliza la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes

El Paseo de los Tristes, este fin de semana.
El Paseo de los Tristes, este fin de semana.

La Carrera del Darro y su continuación por el Paseo de los Tristes, a los pies de la Alhambra, van a ser peatonales a partir del próximo martes. Era una reivindicación histórica y, aprovechando unas obras de mejora, por fin, se ha acometido. El Ayuntamiento de Granada (PP) acaba así con un debate que ha durado décadas y deja para el disfrute de los peatones una de las zonas más emblemáticas de la ciudad, en el bajo Albaicín, que está además protegida como Patrimonio de la Humanidad.

Abierta a la derecha del río Darro, es una de las calles más bellas y pintorescas de Granada. Los destrozos provocados en 1509 por la voladura de un polvorín situado a la altura de la Iglesia de San Pedro ocasionaron que se derribara parte de la muralla y que se modificara el cauce del río para ensanchar la calle, que, tal y como la conocemos, hoy data del siglo XVII. El río descubierto hasta Plaza Nueva corre a su lado y lo cruzan dos puentes de ladrillo y cantería que comunican la carrera con el barrio de la Churra, situado entre el río y el bosque de la Alhambra.

Con frecuencia atestada de turistas, es la calle más transitada del Albaicín. La convivencia entre peatones y tráfico rodado siempre ha sido incómoda, pero los distintos equipos de gobierno que han pasado por el Ayuntamiento no se habían atrevido a dar el paso. “Hay que darlo, aunque cueste”, reconoció la concejal de Movilidad, Telésfora Ruiz, al anunciar la medida. Ruiz ha mantenido varias reuniones con los colectivos implicados. La última, el viernes, con algunas voces discrepantes que recelan por el corte de tráfico.

Sin embargo, todos los grupos políticos en el consistorio la han acogido bien. “No todo lo que hace el equipo de gobierno es malo y me parece muy buena noticia que se peatonalice”, dijo tras conocer la noticia el concejal y portavoz de IU en el Ayuntamiento, Francisco Puentedura. El PSOE, principal partido de la oposición, también la aplaudió. “Es algo que defendemos”, sostuvo el grupo, para el que faltó “consenso” previo.

En las últimas semanas, según el área de Movilidad, habían sido “muchas las voces” las que se habían dirigido al Ayuntamiento para pedir de nuevo el cierre al tráfico con motivo de unas obras de reposición del pavimento adoquinado que ha cerrado al paso de vehículos la calle. La concejal negó que esta decisión acarree retranqueos en casas de San Juan de los Reyes, que cambia el sentido de la circulación. Esta era uno de los inconvenientes que algunos han alegado cuando, en ocasiones atrás, se planteó la peatonalización. “Nada de eso es así, en absoluto”, zanjó.

La decisión la considera “muy positiva” la asociación de vecinos del Bajo Albaicín, que apunta el “avance” que supone en sintonía con otras ciudades patrimoniales de Europa. El tráfico por San Juan de los Reyes será exclusivo para taxis y turismos de residentes que no superen los 1,80 metros de anchura. La salida del barrio del Albaicín se hará por la calle Pagés o por el Callejón de las Tomasas. La peatonalización obliga a remodelar las líneas de autobuses de transporte público y amplía el horario de las pilonas que impiden el acceso de coches a la calle Elvira y Reyes Católicos, que será de 7.30 a 0.00 horas y durante las 24 horas los fines de semana.

Ni turistas, ni residentes tendrán que mirar continuamente atrás si van hacia el Paseo de los Tristes, ni pegarse -para dejar paso a los vehículos— a las fachadas de palacios, conventos, baños árabes, iglesias o edificios residenciales del siglo XVI y XVII, que se concentran en apenas el medio kilómetro de Carrera del Darro. La medida refuerza, además, la protección y no supone, sostiene la concejal responsable, una limitación para la conexión entre el Albaicín y la Alhambra, cuya comunicación y la necesidad o no de medios mecánicos ha copado en los últimos meses parte del debate en la ciudad. La posibilidad de contemplar la poderosa imagen de la fortaleza de la Alhambra que se aprecia desde el Paseo de los Tristes está a solo un paseo, que ahora sí, aunque sea en pruebas, será peatonal.