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Dimite el secretario general de ESADE, que cobró 128.000 euros de Urdangarin

Marcel Planellas alega "motivos personales" para justificar su cese

El Instituto Nóos le pagó por trabajos en el Valencia Summit y el Fórum Illes Balears

El secretario general de ESADE, Marcel Planellas, presentó ayer la renuncia a su cargo. El profesor de la escuela de negocios cobró más de 128.000 euros de las empresas vinculadas al Instituto Noós, que dirigían Iñaki Urdangarin y Diego Torres, ambos acusados de malversar fondos públicos. ESADE aceptó su dimisión, según confirmaron fuentes del centro. Planellas alegó “motivos personales” para tomar la decisión que le deja fuera de un puesto estratégico en ESADE. Pero seguirá impartiendo clases como profesor del departamento de Política de Empresa. La escuela le agradeció en un comunicado la “labor realizada en los últimos años y el impulso que ha dado a todas sus áreas”. Planellas lleva más de 25 años vinculado a ESADE.

El profesor cobró la mayor parte de la cantidad mencionada en tres años, entre 2004 y 2007, por su “actividad de consultoría” en los polémicos eventos que organizó Nóos: Fórum Illes Balears y Valencia Summit. Por ambos, los Gobiernos balear y valenciano pagaron 5,8 millones al entramado del duque de Palma y su socio, que les ha llevado a sentarse ante el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, José Castro.

Marcel Planellas, secretario general de ESADE
Marcel Planellas, secretario general de ESADE

Planellas también ha comparecido ante el juez como testigo. En total, ha presentado ocho facturas en las que explica la cantidad de dinero cobrada. Todas, menos una de ella, estaban dirigidas al Instituto Nóos.

Solo una de las facturas, por importe de 10.000 euros, fue girada contra De Goes, SL, la filial española de la empresa que Urdangarin y Torres usaron, presuntamente, para el blanqueo de capitales. “Como era la última factura con ellos, me dijeron que si quería cobrarla tenía que remitirla a esa empresa”, explicó el lunes Planellas a preguntas de este diario.

Planellas, según un comunicado remitido por la escuela, fue citado a declarar como testigo al descubrirse que Torres y Urdangarin intentaron cobrar, presuntamente, tres veces una misma factura de 30.000 euros. El profesor aseguró ante el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca que solo la cobró una vez.

Esa factura, según Planellas especificó ante el juez Castro, corresponde a la participación en reuniones de la comisión de seguimiento del Valencia Summit, la revisión de un libro de resumen del evento y la moderación de sesiones de trabajo. Lo que supone, según la minuta que él mismo presentó, “relación con ponentes académicos, la coordinación de relatores y la preparación de las conclusiones”.

En total, el profesor dedicó al proyecto valenciano 133 horas. Según consta en el sumario, una hora de trabajo de Planellas cuesta entre 200 y 225 euros. El profesor ha defendido siempre el trabajo “muy sólido” que se realizó tanto en la cumbre de Baleares como en la de Valencia. Participaron ponentes de “muy alto nivel” y requirieron un “trabajo muy duro”, dijo.

En las últimas semanas, a raíz de las informaciones publicadas por EL PAÍS que le vinculaban a la presunta trama corrupta organizada en torno al Instituto Nóos, Planellas cedió a petición propia todas las competencias en el ámbito de debate externo. ESADE creó entonces una nueva unidad que agrupa todos los servicios de comunicación, mercadotecnia y relaciones públicas, que dependen directamente de la directora general, Eugenia Bieto.

La escuela todavía no ha nombrado a nadie en el lugar de Planellas. El nuevo secretario general deberá asumir el ámbito institucional y la relación con los exalumnos. Bieto se hará cargo hasta ese momento de las funciones de la secretaría general

ESADE ha estado en el disparadero desde que se hizo público el caso de presunta malversación en torno al Instituto Nóos. Uno de los socios, Diego Torres, era profesor de la entidad; el otro, Iñaki Urdangarin, obtuvo allí uno de sus prestigiosos másteres MBA. El juez Castro imputó a Torres en junio. ESADE decidió en noviembre que cesara como profesor. También eliminaron de su nómina de docentes a Mario Sorribas, imputado en la trama como presunto testaferro de Urdangarin, aunque este impartió clases únicamente como invitado (la última, en 2009).

Además, Planellas dirigió la tesis doctoral de Diego Torres sobre el patrocinio en el sector de automoción. Ambos formaban parte del mismo departamento.

Cuando trascendieron las abultadas facturas de Planellas, la escuela creó un grupo de trabajo para evaluar el daño a su reputación que está suponiendo el caso vinculado al yerno del Rey. También pidieron a sus exalumnos que no hablasen con la prensa del caso Nóos. “Los hechos imputados en este caso, de demostrarse en su día que son ciertos y con el debido respeto a la presunción de inocencia y a la dignidad de las personas, estarían en clara contraposición con el discurso y las enseñanzas de ESADE”, escribió en una carta su directora general.

Las primeras informaciones sobre los cobros de Planellas trascendieron a finales de diciembre. Entonces, los documentos apuntaban a 90.000 euros en facturas. Posteriormente, nuevas minutas elevaron la cifra hasta 128.000 euros. Dos días después de que EL PAÍS lo publicase, el profesor ha presentado su dimisión.