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Llamamiento ‘abertzale’ a la huelga general contra la "sangría de derechos"

El PNV rechaza la convocatoria mientras los socialistas muestran cierta comprensión

Los representantes sindicales que han presentado la convocatoria de huelga en la sede del Gobierno vasco en Bilbao. Ampliar foto
Los representantes sindicales que han presentado la convocatoria de huelga en la sede del Gobierno vasco en Bilbao.

Cinco sindicatos abertzales (ELA, LAB, ESK, STEE-EILAS y EHNE) han registrado esta mañana en la sede del Gobierno Vasco en Bilbao su convocatoria de huelga general en Euskadi para el próximo 29 de marzo contra la reforma laboral. También lo han hecho esta mañana en Navarra. A la cita han acudido Amaia Muñoa por ELA, la secretaria general de LAB, Ainhoa Etxaide; Belén Arrondo, de STEE-EILAS, y José Balmaseda, de ESK, entre otros, que han estado acompañados por una protesta de empleados públicos en contra de los recortes en la función pública. Entre todos suman unos dos tercios de la representación sindical en Euskadi.

Muñoa ha defendido la necesidad de esta nueva huelga general, la cuarta que convocan las centrales abertzales en 33 meses, para "defender las condiciones de vida de la clase trabajadora" ante una reforma laboral que supone "una sangría y una pérdida de derechos como nunca" se ha  conocido. "La única vía que tenemos es la lucha colectiva, en los ámbitos de trabajo y en la calle también. Es imprescindible la movilización y de ahí que convoquemos una huelga general", ha subrayado.

Etxaide ha insistido en el llamamiento a todos los trabajadores y a la sociedad en general para que rechace la reforma laboral paralizando Euskadi el 29 de marzo. Según ha aseverado, la reforma no tiene otro objetivo que bajar salarios y "llevar hasta el extremo la precariedad en el mundo laboral". "Esta reforma no tiene otro objetivo, se le da al empresario, a la patronal, todo y cada una de aquellas las demandas que ha hecho históricamente", ha enfatizado.

Zabaleta dice que la reforma

"está provocando en los

trabajadores unos ánimos

que invitan a movimientos"

"Nos hace retroceder un siglo el modelo de relaciones laborales y se hace con el único objetivo de que sea la patronal la que decida, única y unilateralmente, qué es lo que se va a hacer en el mundo laboral para que ellos sigan enriqueciéndose a costa de las condiciones laborales y de vida de los trabajadores", ha insistido.

La responsable de LAB ha obviado la posibilidad de contactar con CCOO y UGT de Euskadi para que apoyen su convocatoria, limitándose a insistir en que hacen un llamamiento a la sociedad en su conjunto.

Las patronales Confebask y Cebek han mostrado ya su rechazo a la convocatoria. La primera de ellas ha advertido a los sindicatos nacionalistas de que "el verdadero compromiso con el empleo" no se demuestra con "movilizaciones, falsos argumentos ni demagogia". Del lado de Cebek, su secretario general, Francisco Javier Azpiazu, ha advertido a las centrales abertzales de que la convocatoria supone "un despropósito" y "un lastre más" para las empresas vizcaínas.

En Euskadi, durante el actual período democrático iniciado en 1976 se han convocado 15 huelgas generales, las cinco últimas con Patxi López como lehendakari. De hecho, la primera de ellas fue el 21 de mayo de 2009, días después de que tomara posesión de su actual cargo.

Mientras el PNV ya ha mostrado su rechazo a la protesta —su presidente, Iñigo Urkullu, ha instado a los convocantes a hacer "un acto profundo de reflexión"—, desde las filas socialistas se ha mostrado cierta comprensión. La consejera de Empleo, Gemma Zabaleta, ha reconocido que la reforma laboral "está provocando en los trabajadores unos ánimos que invitan a movimientos" como la convocatoria de huelga general del 29-M. Y el portavoz socialista, José Antonio Pastor, ha señalado esta mañana que entienden las razones de los sindicatos, ya que la reforma laboral genera “motivos de hondísima preocupación” en la sociedad que “justifican sin lugar a dudas las movilizaciones de los sindicatos”. Eso sí, ha evitado pronunciarse sobre si la reforma se merece una huelga.