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LA SITUACIÓN ECONÓMICA

Ares plantea el ‘céntimo sanitario’ y Urkullu rompe por la crítica de Mendia

El PNV cree que el Gobierno no tiene dinero en marzo para pagar las facturas

Iñigo Urkullu, en la rueda de prensa.
Iñigo Urkullu, en la rueda de prensa.

Iñigo Urkullu aprovechó ayer la presencia de la cúpula del Gobierno vasco y del PSE en el Congreso del PSOE, en Sevilla, para lanzar una carga de profundidad sobre la falta de liquidez de la Administración autonómica, hasta el punto de situarla, en respuesta a una periodista y fuera de su guión oficial, en “quiebra”. Esta descalificación del presidente del PNV, considerada por el Gobierno de “desleal” y de falta de compromiso con el país, es, sin embargo, el enésimo capítulo de la falta de entendimiento entre jeltzales y socialistas.

Todo empezó hace dos semanas. Rodolfo Ares, consejero de Interior y referencia política del Gobierno, llamó personalmente a Iñigo Urkullu para hacerle “partícipe” de la “delicada situación económica” de la Administración vasca a la que viene contribuyendo la estrepitosa caída de la recaudación en las tres Diputaciones. A este primer contacto siguió otro, apenas unos días después, en el que Ares propuso al presidente del PNV “la conveniencia” de aplicar algún tipo de medida “extraordinaria”, aflorando entonces la posibilidad de aplica el denominado céntimo sanitario, el impuesto que grava al combustible para ayudar a financiar la sanidad.

Suspendida la reunión prevista para el lunes entre Ares y Bilbao

En base a estas conversaciones todo hacía indicar que el Gobierno vasco había arrebatado la complicidad del PNV para un esfuerzo en común. Sin embargo, todo saltó por los aires el pasado martes durante la comparecencia de Idoia Mendia, portavoz del Ejecutivo, que ninguneó el ofrecimiento que Urkullu había hecho el día anterior durante una entrevista en Deia. El líder jeltzale se indignó hasta tal punto por esta reacción que no atendió a la nueva súplica que Ares le hizo, en presencia de Antonio Basagoiti, durante el acto testimonial del apagón del pebetero de la Ertzaintza, en Arkaute (Álava) y donde volvió a plantearse la aplicación del céntimo sanitario, cuya recaudación podría situarse en los 120 millones de euros.

Más aún: el PNV ha desmontado la reunión fijada para el próximo lunes entre Rodolfo Ares y José Luis Bilbao, que había sido aderezada días antes por el consejero de Interior y Andoni Ortuzar. Ambas partes querían abrir una línea de colaboración que pusiera fin a la mutua hostilidad entre el lehendakari y el diputado general de Bizkaia, que permitiera un acercamiento en materia fiscal y en la adopción de medidas conjuntas ante la caída de la recaudación, sobre todo en el territorio más importante de la comunidad. Todo ha saltado por los aires. Urkullu ofreció ayer la rueda de prensa para hurgar en la herida de la falta de liquidez del Gobierno vasco. “En marzo no tienen dinero para pagar”, dijo ayer a EL PAÍS una fuente autorizada del PNV. En Lakua, desmienten el “alarmismo” de Urkullu y le imputan su “manipulación”, además de “no arrimar el hombro”.

En realidad, los asesores del lehendakari sostienen que vuelve a repetirse la escena, ya desvelada por este periódico del último encuentro personal entre Patxi López y Urkullu, en el que éste entendió “una oferta de colaboración que nunca existió”, insisten desde Vitoria. A esta teoría de la “deslealtad” se apunta Antonio Basagoiti, testigo del encuentro de Arkaute y que ve “desmedida y falta de realidad” el angustioso mensaje del presidente del PNV.

En Lehendakaritza creen que todo obedece a la política de desgaste del PNV hacia el Gobierno y que tiene su punta de lanza en la falta de recaudación. Desde el PNV reiteran que están dispuestos “a colaborar” en la búsqueda de soluciones, pero siempre sobre la base de que “nos enseñen hasta el último papel para ver al detalle las facturas”, dijo ayer un portavoz. En su exigencia incluyen “un detalle de las cuentas y de todos los convenios plurianuales”. El Gobierno cree que al PNV “sólo le interesa volver a gobernar pase lo que pase mientras tanto en el país”.