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OPINIÓN

Otro congreso abierto en canal

La derrota de Alarte en la elección para la cita federal dibuja un congreso del PSPV-PSOE muy incierto

El estupor de unos era el sábado la euforia de otros. El PSPV-PSOE, como era de prever, ventiló en la elección de delegados al congreso federal del PSOE un auténtico pulso de cara a su propio congreso, que se celebrará los días 30 y 31 de marzo y 1 de abril en Alicante. Un pulso que volvió a abrir la puerta a la incertidumbre.

Todos cuantos aspiran a derribar a Jorge Alarte en el próximo congreso salieron reforzados de la jornada. Manuel Mata, que pactó con las viejas corrientes de la organización, pese a su mensaje de renovación, porque formó parte de la mayoría ganadora. Francesc Romeu, que se la jugó, porque, con un 21% de los votos, superó el 20% que le habría excluido. Desde su candidatura se destacaba que “es la primera vez” que alguien logra abrirse un espacio sin entrar en los “pactos de mesa camilla”.

Por su parte, Joaquim Puig y el lermismo, que tiene una figura emergente en el exalcalde de Gandia José Manuel Orengo, maniobraron con éxito para evitar lo que algunos apuntaban: que ese sector delatara un peso menguante en el PSPV-PSOE.

Hasta Leire Pajín y sus seguidores podían celebrar, pese a su evidente retroceso en Alicante, los resultados de una Carme Chacón que dio la vuelta a sus expectativas de apoyo en el conjunto del País Valenciano.

Si algo reveló el congreso provincial de Valencia, que era clave, fue que el mensaje contra Alarte, incluso desde perspectivas contradictorias, motiva a la militancia, lo que representa tal vez la peor de las señales para el secretario general del PSPV-PSOE, cuyas aspiraciones a la reelección en el congreso de marzo se tambalean.

Los socialistas valencianos, decía anoche un dirigente del partido, no se deshacen de la maldición de Sísifo: empujar la piedra hasta la cima de la montaña para que caiga y tener que volverla a empujar. En una situación de quiebra y descrédito de las instituciones valencianas, con un PP cargado de casos de corrupción, el PSPV-PSOE vuele a encaminarse hacia un congreso abierto en canal.