La 'fotolinera' de Alcalá busca clientes

La estación de servicio eléctrico del jardín botánico de la ciudad complutense suministrará de forma gratuita energía a todos los vehículos que lo soliciten

La 'fotolinera' del Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá de Henares ya está a pleno funcionamiento.
La 'fotolinera' del Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá de Henares ya está a pleno funcionamiento.ÁLVARO GARCÍA

Los cuatro coches del Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá de Henares no volverán a recargar combustible. Al menos durante los próximos cuatro años en los que esta institución dispondrá de cuatro vehículos eléctricos, que repostarán con la electricidad procedente de unos paneles solares. Es la primera fotolinerade España. Rosendo Elvira, el director del jardín de la Universidad de Alcalá de Henares asegura estar muy concienciado con el cambio climático. Y quizá por eso aprovechó la renovación del contrato de mantenimiento de los jardines del campus de la Universidad de Alcalá y del Jardín Botánico para exigir que los cuatro vehículos que se van a asignar a estos trabajos sean eléctricos: "Es un pequeño granito de arena para luchar contra el cambio climático", sostiene Elvira.

Pero la fotolinera no solo servirá para que la empresa que presta el servicio a la universidad se ahorre un buen dinero, sino que cualquier persona ajena a la universidad, podrá repostar siempre y cuando no estén ocupados los puntos de conexión. "Gratis total", añade Elvira.

De hecho, el propietario de un turismo eléctrico ya enchufa allí su coche, al igual que ha venido haciendo el dueño de una motocicleta que vive cerca del Jardín Botánico. Y todo, por un coste que no es nada exagerado: "Nos pusimos en contacto con la empresa Sendekia, cuyos propietarios son de Venezuela, y les dijimos que el presupuesto era de 20.000 euros. Con eso tenían que instalarnos las placas. Al final llegamos a un acuerdo", recuerda Rosendo Elvira. La fotolinera genera 3,6 kw/h, lo que equivale más o menos al consumo medio de una vivienda, que es de unos 3 kw/h. Una potencia que permite cargar a la vez las baterías de cuatro vehículos.

Esta iniciativa será el principal tema de conversación de la reunión de mayo de todos los jardines botánicos, que este año se celebra en Alcalá de Henares: "Mi intención es incentivar a todos los jardines botánicos de España a que instalen una fotolinera. La gente tiene que asociar la idea de un jardín botánico a la de una estación de servicio eléctrica", explica Rosendo Elvira.

Según los cálculos de la universidad, la empresa que se haga con el contrato de mantenimiento de los jardines amortizará la inversión necesaria para comprar los cuatro coches eléctricos en seis años. Y el contrato durará cuatro por lo que, cuando llegue a su término, todavía podrán disponer de los vehículos: "Y podrán obtener y mostrar el valor añadido de ayudar a la rebaja de emisiones de dióxido de carbono". Quizá por eso más de 40 empresas se han interesado por el contrato de gestión de los jardines de la Universidad de Alcalá, que con un periodo de duración de cuatro años tiene un presupuesto de 2.157.000 euros, 6.000 euros menos que hace cuatro años: "Nosotros hemos demostrado que, con un menor presupuesto, se pueden hacer más cosas", explica Elvira.

Esta iniciativa ha entusiasmado al equipo rector de la universidad, que ya está pensando en instalar más paneles solares. "Así lograremos disminuir la factura de la electricidad de toda la Universidad de Alcalá de Henares. Queremos ser productores", indica el director del Jardín Botánico, que resalta que la instalación de la fotolinera puede ser un buen ejemplo para otras universidades, y también para instituciones públicas, sobre todo Ayuntamientos, cuyos vehículos se desplazan por los cascos urbanos.

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Todo está pensado: la carga de los coches se hará por la tarde, aprovechando que la universidad tiene un horario de mañana, y por la tarde el público disminuye de forma considerable. Por eso, a las tres de la tarde, cuando finalizan su jornada laboral los operarios del Jardín Botánico, los coches se instalarán en la fotolinera, y se pondrán a cargar. Un vigilante los desenchufará cuando ya estén llenos, pasadas las seis u ocho horas necesarias para completar la carga eléctrica.

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