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La Generalitat reforzará la lectura en la escuela para alcanzar la media europea

El Gobierno catalán aspira a incrementar el número de lectores del 62% al 71% en cinco años

Las escuelas multiplicarán el número de lecturas obligatorias hasta los 30 libros por curso

Algunos de los escritores asistentes al acto de presentación del Plan de Lectura de la Generaltiat para los próximos años.
Algunos de los escritores asistentes al acto de presentación del Plan de Lectura de la Generaltiat para los próximos años.

Más lecturas obligatorias en la escuela, más lectores adultos, mejores resultados para el sector editorial catalán. Es la ecuación que pretende impulsar la Generalitat para que el número de lectores catalanes pase del 61,9% actual al 71% que registra la media de la Unión Europea. "Debemos unir esfuerzos de distintos sectores para aumentar los hábitos lectores de los ciudadanos", ha señalado el consejero de Cultura, Ferran Mascarell, este mediodía en la presentación del plan de lectura de la Generalitat para el periodo 2011-2015.

Los esfuerzos del Gobierno catalán se centrarán especialmente en reforzar la lectura en las aulas, sobre todo en secundaria, en la que los libros que deben leer obligatoriamente los alumnos pasarán de los nueve actuales a unos 30. "Necesitamos muchos niños lectores", ha aseverado la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, que semanas atrás ya presentó su propio plan para elevar la media de ciudadanos lectores.

Los centros educativos deberán reforzar los hábitos lectores en todos los aspectos, incrementando el tiempo dedicado a la lectura y el número de libros que deberán leerse de forma obligatoria a lo largo del curso. En primaria, por ahora, la Generalitat recomendará que de forma voluntaria los centros dediquen al menos una media hora diaria a la lectura para alcanzar así una cifra mínima de 25 libros leídos. En secundaria, por otra parte, se aspira a que los alumnos lean 30 libros cada año en lugar de los nueve que leen en la actualidad. Además los alumnos deberán elaborar una especie de archivo de las lecturas realizadas con una serie de análisis sobre la comprensión del texto. "Deben aprender a autoevaluarse como estrategia de aprendizaje", ha defendido Rigau.

El plan empezará a aplicarse en las escuelas tras las vacaciones de Navidad

El plan empezará a aplicarse en 180 escuelas de primaria y 180 de secundaria tras las vacaciones navideñas, y el objetivo de Enseñanza es que en los próximos años se incorporen a este programa al menos unas 270 escuelas e institutos.

La Generalitat aspira de esta forma a incrementar el prestigio de la lectura y a que jóvenes y adultos se familiaricen con los libros y las bibliotecas, para fortalecer al sector editorial catalán y a las librerías. Al mismo tiempo, esta mejora repercutirá en un mayor reconocimiento de los escritores catalanes, algo en lo que confía el director del Instituto de Industrias Culturales de Cataluña, Fèlix Riera.

El objetivo concreto, que podrá medirse al cabo de los cinco años que durará el plan, es disparar los hábitos lectores en los diferentes registros: el 61,9% de los catalanes lee al menos un libro cada tres meses y el 5,8% lee además en formato digital, un campo que ahora factura el 0,9% del total del mercado editorial. En este sentido, la finalidad del plan es que el porcentaje de lectores de libros digitales alcance el 8% en 2016 y que la cifra de facturación pase al 2%.

Cultura aspira a que las editoriales catalanas aumenten la facturación alrededor del 5%

El plan no es exclusivamente filantrópico: la Generalitat aspira a que las editoriales catalanas aumenten el 5% el nivel de facturación actual pese a la crisis económica. Para ello, la lectura en las bibliotecas desempeñará un papel importante y Cultura prevé que pasará del 8% al 12% el número de lectores que recurren al préstamo de libros que realizan estos centros.

El plan de lectura incorpora asimismo a los medios de comunicación públicos y privados para publicitar y fomentar el hábito lector. "Si no difundimos las ventajas de la lectura por otros medios, será difícil generar nuevos lectores", ha detallado Riera. "Una ciudadanía más lectora supone una ciudadanía más libre y democrática, y si el sector editorial es más sólido, permitirá que siga siendo la columna vertebral de la cultura catalana", ha defendido Mascarell.