La memoria de la herencia afrocaribeña de Panamá en el archivo de posibilidades de Giana de Dier
La artista inaugura su primera exposición en España recreando un antiguo barrio portuario de Ciudad de Panamá mediante ‘collages’ que evocan el día a día y dan voz a historias invisibilizadas


Antes de ser transformado por los procesos de gentrificación, el Terraplén fue mercado, puerto, tránsito y sustento. Construido en 1915, este emblemático espacio, ganado al Océano Pacífico y situado a la entrada del Casco Antiguo de Ciudad de Panamá, se convirtió en una zona de gran efervescencia comercial y bullicio. Su historia no se explica únicamente por su ubicación geográfica, sino por el tipo de vida que sostuvo: una economía cotidiana, lenta y persistente, tejida por pescadores, vendedores, migrantes y familias locales.







La exposición Postales de la memoria. Anotaciones visuales de lugares no olvidados de Giana de Dier (Panamá, 1980) propone volver a ese lugar a través de una serie de collages construidos con fotografía de archivo. Se trata de un acercamiento tan afectivo como político, que entrelaza el pasado con el presente. Establece una conversación con lo perdido, y, al tiempo, crea una espacio para imaginar lo que el archivo no alcanzó a registrar. Así, el Terraplén emerge como una memoria incompleta, un territorio fragmentado que necesita ser revisitado.
Nieta de emigrantes que abandonaron Santa Lucía, en el Caribe, para trabajar en la construcción del Canal de Panamá, De Dier dice estar interesada “en rescatar historias no contadas”. Presentadas desde un punto de vista distinto con el fin de humanizarlas. “Me interesa mucho ese periodo de principios del siglo XX, cuando Panamá se convierte en República y se inicia la construcción del canal. Soy el resultado del movimiento de esas personas”, asegura la artista. Así, si bien la historia nacional suele narrarse desde la política, la ingeniería o el comercio, la artista se sitúa en el día a día, en los gestos menores —la gente trabajando, las conversaciones, los objetos— donde se construye una memoria social que rara vez se conserva.
El Terraplén era un espacio sostenido por una lógica comunitaria, por un ritmo de vida lento que ya no existe. Y como ocurre con otros tantos territorios urbanos, esta dinámica se vio desplazada cuando llegaron otras prioridades: la inversión inmobiliaria, la venta de edificios históricos, el interés por atraer turismo —sostenido por la fantasía de su capacidad redentora— y capital. La gentrificación no afectó únicamente a quienes vivían en la zona, también golpeó a quienes dependían de ese intercambio para mantener sus hogares. En este contexto el gesto de De Dier puede leerse como un acto de restitución. Los cambios ocurren y se viven pero no deberían imponerse al precio del olvido.

La muestra reúne 21 obras, procedentes de tres series distintas y tres piezas nuevas. Se trata de la primera exposición de la artista en España y se enmarca dentro de las III Jornadas Profesionales sobre fotografía organizadas por la plataforma Cómo ser Fotógrafas en colaboración con la Real Sociedad Fotográfica. Los collages están compuestos por imágenes apropiadas que la artista suele descargar de Internet. Algunas provienen de fotografías publicadas en su día por la prensa panameña y hoy conservadas en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos; otras, más recientes, se incorporan como capas que reconfiguran y resignifican la composición mediante texturas vegetales, marinas o de madera que abren nuevas lecturas. El proceso no responde a una lógica lineal ni cronológica. La artista no busca narrar un momento sino intervenirlo. De ahí que se refiera a “un archivo de posibilidades”, una frase que adquiere un peso particular en el contexto panameño y caribeño, donde muchas experiencias —especialmente las de las personas afrodescendientes— no han quedado registradas con el mismo detalle que las historias blancas o institucionales.
“La mayoría de los collages que produce De Dier están basados en su memoria. Son recuerdos, de ahí el título de la exposición”, apunta la comisaria, Raquel Villa Pérez. Parten de lo que queda, de ese espacio en el archivo que la artista aprovecha para articular historias que bien pasaron o pudieron pasar en el Terraplén. Así entramos en una dinámica de especulación”.
La obra plantea una serie de cuestiones sobre la mirada: ¿quién tomó estas fotografías? ¿Cuál fue la posición del fotógrafo respecto al sujeto? ¿Qué intención perseguía el encuadre? Desde que De Dier comenzó a trabajar con archivos, se percató de la abundancia de imágenes tomadas desde la perspectiva del hombre blanco. Muchas de ellas retratan a sus sujetos con dignidad y permiten acceder a escenas que de otro modo permanecerían desconocidas. Una pregunta persiste: ¿por qué estas escenas están en los archivos y otras no? La falta de acceso de las personas afrodescendientes a cámaras y espacios de documentación revela una historia de representación desigual. Por ello, la artista asegura que siempre procura ponerse en la piel de quien no está representado en la imagen, sin dejar de considerar cómo le habría gustado ser representado.

Agua (2025), concentra esa sensibilidad. Aunque no fue tomada en el Terraplén, muestra a varias mujeres sentadas. Están trabajando pero se muestran alegres, impecablemente vestidas y adornadas por sombreros blancos. “La fotografía me hizo pensar mucho en la cuestión de la representación”, advierte la autora. “En cómo queremos ser vistas”. Para De Dier, esta imagen remite simbólicamente al Terraplén como territorio de la mujer migrante caribeña, fértil en esfuerzo, sostén de la comunidad y eje de la vida cotidiana. De igual forma, Botes y Puercos en la bahía (2026) pone el foco en un espacio habitado por animales, que hoy sería impensable en un lugar “lavado” para el turismo. La transformación urbana, además de unificar las vidas, altera no solo a las personas, sino también la relación histórica de la comunidad con su territorio.
Mirar al Terraplén es una forma de justicia para De Dier. No pretende congelar el pasado y devolverlo intacto, sino que lo fragmenta lo reordena y lo resignifica para que vuelva a hablar.
'Postales de la memoria. Anotaciones visuales de lugares no olvidados‘. Giana de Dier. Real Sociedad Fotográfica. Madrid. Hasta el 7 de marzo
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