Ir al contenido
_
_
_
_
CRÍTICA DE DANZA
Crítica

Gregory Maqoma: danza africana que denuncia y fascina

La compañía sudafricana Vuyani Dance Theatre exhibe un chorreo de talento con formato de ritual escénico

Cion: Requiem of Ravel’s Boléro funciona casi como un musical. La danza contemporánea de los diez bailarines es capital. Pero también lo es la música a capela de cuatro intérpretes en escena que arrancó las mayores ovaciones del público en su estreno anoche en los Teatros del Canal de Madrid. Además hay una historia, varias, inspiradas en la novela Formas de morir, de Zakes Mda, aunque no se narren de manera clásica (cosa que se agradece). Para añadir lecturas a los grandes asuntos que desmenuza este Requiem (muerte, exilios, racismo) está la realidad del mundo que vivimos, con esa insólita supremacía blanca occidental y matona que lo somete todo, y que añade vigencia a esta obra del coreógrafo sudafricano Gregory Maqoma estrenada en 2017.

Un lamento a oscuras, que poco a poco se convierte en cántico mientras se va haciendo la luz, inicia el espectáculo. Y esa transformación o paso de un lugar a otro sobresale en la obra porque el tránsito entre escenas es una constante y la plasticidad armónica con la que tiene lugar es asombrosa. Hay una gran capacidad de abordaje de la muerte y el dolor sin estridencias, a través de músicos y bailarines. Unos y otros beben del Isicathamiya, un canto tradicional sudafricano a capela que también implica cierta gestualidad. El cruce entre la mítica melodía del Bolero de Ravel y las voces de los cuatro cantantes rebosa delicadeza y virguería cada vez que el juego musical aparece. La técnica vocal (o bucal) beatbox en cierto momento del espectáculo es fascinante y suma potencia.

Ubicada en un cementerio minimalista, apenas apuntado por las cruces repartidas en escena, la danza de este Réquiem brota con esa misma organicidad que riega toda la propuesta, aunque esconda toda la técnica del mundo. Danza contemporánea, danza ingoma (con esas pisadas fuertes, originaria del pueblo zulú), aires de street dance y popping… emergen y se deshacen sin fractura en los cuerpos de los diez bailarines.

No hay arriesgados descubrimientos ni desafíos en este espectáculo, pero sí pulcritud, oficio y talento, que te llevan en volandas por un viaje espiritual y poderoso de identidad africana, reflexión global y talento artístico. La poca presencia de la danza contemporánea de África en las carteleras occidentales es otra buena razón para no perdérselo.

Cion: Requiem of Ravel’s Boléro

Concepto y coreografía: Gregory Maqoma. Compañía Vuyani Dance Theatre.

Teatros del Canal. Hasta el 7 de febrero.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_