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Terapia con perros para prevenir el acoso escolar

El 'bullying' afecta al 4% del alumnado y debe ser erradicado. El objetivo del proyecto piloto es educar en convivencia

Día contra el 'bullying'
Un perro enseña la importancia de la empatía y el cariño a un alumno.

El acoso escolar está cada vez más presente en los centros educativos de nuestro país o, por lo menos, el eco que cada caso produce en los medios hace que cada vez los ciudadanos seamos más conscientes de una lacra que, en los casos más graves, incluso puede llevar a la muerte del menor. El bullying, que según los últimos datos afecta al 4% del alumnado, debe ser erradicado, una reflexión a recalcar este martes 2 de mayo, Día contra el Acoso Escolar, que a pesar de no estar reconocido por la UNESCO desde hace varios años son muchas las organizaciones, centros educativos y países que denuncian este hostigamiento durante esta jornada. Para prevenir y luchar contra al acoso se han planteado muchas estrategias que implican al menor, la familia y los centros educativos, desde el punto de vista de la psicología, la pedagogía y el jurídico, entre otros sectores. Pero hay una organización que ha ido más allá: incluir a perros en la educación para la prevención del acoso escolar.

Perros para la prevención y concienciación del acoso escolar

La asociación Entrecanes, con el apoyo y financiación de Fundación Caja Rural de Asturias, lleva a cabo desde este curso una serie de talleres en el ámbito escolar para prevenir el bullying. “El objetivo es mejorar la convivencia en el aula, la cohesión grupal y trabajar aspectos como las emociones, la resolución de conflictos o la empatía", explica el portavoz de la organización, Óscar Bueno. La competencia de los alumnos en estos aspectos, así como un buen clima en el aula y el entorno escolar son claves, según los estudios en la materia, para evitar casos de acoso escolar.

“Es importante señalar que este taller está orientado a la concienciación y la prevención, es decir, en ningún caso se trabaja con grupos donde ya haya detectados casos de acoso. De haberlos, el tipo de intervención es distinta, los profesionales y los objetivos podrían variar y dependerá siempre del protocolo de cada centro”, precisa Bueno.

"Estos contenidos se trabajan con el grupo de alumnos de forma teórica, pero sobre todo de forma práctica a través de un elemento novedoso y motivador como es el perro. Entrecanes está formado por un equipo multidisciplinar de psicólogos, pedagogos, maestros, educadores sociales, trabajadores sociales y educadores caninos". La dinámica está muy centrada en enseñar al animal a realizar diferentes ejercicios, para lo que los niños tienen que llegar a un consenso y tomar una decisión en grupo sobre cómo hacerlo.

Actividades que se trabajan con perros

Dos ejemplos de las actividades que se hacen con los perros para prevenir el acoso.

ELIMINANDO CONDUCTAS NO ADECUADAS:

Se dividirá a la clase en dos/tres equipos y a cada equipo se le proporcionarán diferentes conductas. El objetivo del juego es lograr eliminar todas las conductas directamente relacionadas con el acoso colocándolas en el arnés del perro, para ello tendrán 60 segundos para decidir qué conductas eliminan y qué conductas mantienen. Al final cada equipo deberá explicar su decisión. Las conductas de acoso se englobarán en las ocho descritas en el informe Cisneros: comportamientos de desprecio y ridiculización; coacciones; restricción de la comunicación y ninguneo; agresiones físicas; comportamientos de intimidación y amenaza; comportamientos de exclusión y bloqueo social; comportamientos de maltrato y hostigamiento verbal y robos, chantajes y deterioro de pertenencias.

EL CAMINO DE LAS EMOCIONES:

En equipo, el grupo deberá crear un circuito para el perro que estará formado por emociones primarias y secundarias. En cada parte del recorrido los alumnos deberán colocar tarjetas con situaciones que generen esas emociones. La primera vez que el perro realice el circuito los alumnos irán representando cada emoción por la que pasa el perro. Al finalizar, reflexionaremos sobre cómo creen que se ha sentido el perro al no tener ninguna herramienta para manejar esas emociones. En la segunda ronda del circuito, los alumnos deberán incluir técnicas para manejar las emociones, para ello se escogerán varias de las situaciones que provocan las emociones y se elaborarán los pasos a seguir para manejar correctamente la situación y su emoción correspondiente.

Mejorar la convivencia en el aula

Las dinámicas de trabajo en grupo ayudan a reflexionar sobre las propias capacidades y las de los demás compañeros, así como a evitar conductas que vayan contra la convivencia. Además, proporcionan alternativas (comunicación asertiva o positiva, resolución de conflictos) para evitar situaciones que puedan derivar en bullying. “La presencia del perro, la interacción con el mismo a través de las dinámicas propuestas por la maestra o la trabajadora social, que son las interventoras del taller, generan un ambiente positivo y una motivación que hace que los contenidos sean más atractivos para los alumnos”, añade Bueno.

Dicho esto, “en el ámbito de las intervenciones asistidas con perros en general, no existe un tipo de can concreto para el trabajo o una raza determinada. Actualmente, Entrecanes cuenta con perros de raza Labrador, Border Collie, Golden, o mestizos que han sido adoptados o que provienen de protectoras. El elemento diferenciador para un perro de trabajo, terapia o intervención es su carácter y su gestión de los elementos que componen una sesión, que pueden ser estresantes para los animales. Para nosotros es fundamental el bienestar de nuestros animales, por lo que más que una raza concreta, es necesario tener animales equilibrados que puedan estar a gusto en un ambiente de trabajo. Esto se consigue a través de educación canina y trabajo específico llevado a cabo por nuestros profesionales del área canina”, argumenta el experto.

La duración mínima del curso es de ocho sesiones, que es el tiempo que se necesita para realizar los cuatro talleres piloto que se están llevando a cabo en este curso escolar en Asturias. "El taller está destinado a escolares de Primaria -a partir de cuarto curso- y se amplía hasta educación secundaria y Bachillerato", continúa, "se suele trabajar por grupos de la misma clase para así valorar y evaluar el clima y dinámica del aula. Es importante definir y reconocer las situaciones que constituyen acoso, en todas sus formas y variantes, con especial atención a las formas de acoso que se pueden dar por las nuevas tecnologías", añade. Además, según explica, se intenta trabajar la comunicación, las habilidades sociales y la inteligencia emocional, como elementos clave para mejorar la convivencia en el entorno escolar. Por último, "se intenta que el alumnado reflexione y se aplique lo trabajado al ámbito específico de la convivencia en el grupo".

La repercusión en la familia es indirecta, a través de la experiencia del menor. "Aunque sería necesario hacer un estudio específico al respecto sobre cómo los aspectos trabajados pueden revertir en el ámbito familiar", argumenta. "El papel del menor es central y fundamental en este proceso. Su trabajo de reflexión sobre los aspectos planteados en el taller y su cambio de actitudes o su reafirmación en las estrategias adecuadas de comunicación, gestión emocional y convivencia son lo que posibilita la prevención del acoso escolar en cada grupo de alumnos y en sí mismo. Y el profesor es un elemento clave dentro del aula a la hora de crear un adecuado clima de convivencia entre él y los alumnos, y ser consciente de un estilo de comunicación que ayude a cambiar los roles acercando su figura a los alumnos, que muestre confianza y que le haga ser una referencia para ellos".

En todo caso, los beneficios de este tipo de talleres existen ya “con niños y con muchos otros colectivos como personas de la tercera edad, con discapacidad o en riesgo de exclusión social. Hay evidencia científica de los beneficios físicos y psicológicos de la interacción humano-animal y en dichos beneficios se basan nuestras intervenciones”. Los animales específicamente preparados, que se involucran en una intervención guiada por un profesional mejoran la motivación, generan un mejor ambiente de trabajo y sirven en muchas ocasiones para reflexionar sobre aspectos más difíciles de ver entre humanos.

La presencia de perros en las aulas

"Hasta donde nosotros sepamos, no se están utilizando perros para este cometido ni en España ni en otros lugares. No puedo sin embargo dejar de señalar que la profesionalidad y los estrictos principios deontológicos son claves en este tipo de actuaciones, tanto desde el punto de vista del menor como del perro. El objetivo del taller, en todo caso, es que a través de una intervención eminentemente educativa, se consiga el objetivo de prevenir situaciones de acoso escolar y hacer patente el hecho de que cuando se produce uno de estos casos, todos los miembros del grupo conocedores del mismo son parte de dicho caso y esto no se reduce a acosadores y acosados", termina el experto.

Día contra el 'bullying'

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