Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La lucha por la igualdad de género, en la agenda de los países mediterráneos

Los Gobiernos del sur del mediterráneo avanzan algunas de sus medidas en ámbitos como el de la enseñanza, el apoyo a la mujer emprendedora y la lucha contra la violencia machista

Según un estudio de la OCDE, el PIB de los países del Norte de África y Oriente Medio podría crecer en 575.000 millones de dólares. ¿Cómo? Asegurando la igualdad de género. Esto es tan solo una pequeña muestra de lo que pueden conseguir los países de la región, si luchan por un derecho tan fundamental como el de la igualdad entre mujeres y hombres. A tal fin, los Gobiernos de la región han puesto en marcha medidas en ámbitos como el de la formación, el apoyo a las emprendedoras y la lucha contra la violencia de género. Acciones que presentaron ayer, durante el foro Mujeres por el Mediterráneo: motor de desarrollo y estabilidad.

La Unión por el Mediterráneo (UfM, por sus siglas en inglés) organiza el encuentro, celebrado en Barcelona. La conferencia, que sigue hasta hoy, servirá para que 250 actores gubernamentales, emprendedores y activistas de la sociedad civil de los dos lados del Mediterráneo expliquen –y conozcan– qué se está haciendo para avanzar hacia una sociedad basada en la igualdad de género. “Un logro”, explicó Delphine Borione, secretaria general de la UfM, “no solo positivo para las mujeres”: Estas “reinvierten el 90% de lo que ingresan en sus familias”. Y, por su papel en las familias y las comunidades, pueden ayudar como “educadoras” contra la radicalización islámica. Por si fuera poco, “los acuerdos de paz negociados por mujeres tienen efectos más inmediatos”, aseguró Borione, quien recordó que hay luchar por la igualdad de género como “un derecho fundamental”, más allá del beneficio que pueda aportar a la sociedad. El foro sigue la estela de encuentros anteriores coordinados por esta organización intergubernamental.

¿Qué están haciendo los Gobiernos del Mediterráneo para lograr la igualdad de género? En el caso de Jordania, su ministro de Desarrollo Social, Wajih Azaizeh avanzó medidas como “revisar la visión estereotipada de la mujer que se imparte en los libros escolares” –acción que vinculó a la lucha contra la radicalización islámica, que amenaza los avances logrados en el ámbito de la igualdad–. O el diseño de una política de refugiados que tenga en cuenta la situación de las mujeres. El país acoge más de medio millón de demandantes de asilo procedentes de Siria.

España, por su parte, cuenta desde 2004 con una “normativa integral contra la violencia de género”, explicó Blanca Hernández, directora del Instituto de la Mujer del Gobierno español. Uno de los retos actuales, apuntó, pasa por atacar formas de violencia no física, como el control a través del móvil. “El 25% de las jóvenes lo sufren”, apuntó.

Los países del Norte de África y Oriente Medio podría crecer en 575.000 millones de dólares asegurando la igualdad de género, según la OCDE

Se trata de un enfoque que Túnez comparte. El país, explicó Néziha Labidi, ministra para los Asuntos de la Mujer, “cuenta con una red de centros de acogida para las víctimas de la violencia de género”, así como “teléfonos de atención telefónica”. Sin embargo, la lucha por la igualdad de género es más intensa que nunca. Aunque el país haya logrado avances en la representación política de la mujer –con un 31% de parlamentarias en su legislativo en 2014, frente a un 4% en 1990–, Labidi advirtió de que “hay que trabajar en la implementación de las leyes” de igualdad de género que ya hay en vigor. Estas, recordó, tienen que ser visibles en el día a día. “Las mujeres son siempre las mejores estudiantes en clase, pero no tienen las mismas oportunidades”, aseveró. “Las mujeres han tomado las calles para demostrar que no quieren volver atrás en el tiempo. Quieren avanzar hacia una sociedad igualitaria”, recordó.

Las asistentes también recordaron que el empoderamiento de la mujer pasa por asegurar la igualdad de oportunidades en el ámbito del trabajo y las empresas. En respuesta a las preguntas del público, Maya Morsi, presidenta del Consejo Nacional para la Mujer de Egipto avanzó medidas como “incluir los temas de género en la contratación pública”, o el apoyo a “las mujeres en su paso de la economía informal a la economía formal”. En el caso de Jordania, Azaizeh mencionó acciones como “un plan nacional de formación, aplicado en ocho regiones del país”; o “los créditos concedidos a las mujeres desde el banco de solidaridad nacional”.

Al encuentro también asistió María Teresa Fernández de la Vega, presidenta de Mujeres por África. La expresidenta del Gobierno advirtió de que “no hay desarrollo posible sin la mujeres”, y avanzó que su organización pondrá en marcha un centro de investigación “sobre el saber de la mujer mediterránea y africana: el faro de Nador”. La idea es que el centro, situado en esta ciudad de Marruecos, estimule “la reflexión desde la óptica de las mujeres”, e “incentive los intercambios entre el norte y el sur del Mediterráneo”.

El empoderamiento de la mujer pasa por asegurar la igualdad de oportunidades en el ámbito del trabajo y las empresas

Tampoco faltaron testimonios clave de esta lucha. Jóvenes activistas y emprendedoras que, con sus logros, hacen que la igualdad de género sea cada vez más presente. Como Hend El Sherbini, responsable ejecutiva de Integrated Diagnostics Holdings. Esta directiva leyó un discurso de Catherine Samba-Panza, expresidenta de la República Centroafricana, que no pudo asistir a la jornada. “Las mujeres son fundamentales para la reconciliación de la sociedad”, relató. “El empoderamiento no se conseguirá si las mujeres no están presentes en los procesos de decisión”, añadió.

También era el caso de Sarra Arbaoui, científica premiada por el proyecto WOMED de la UfM. “Mi primera experiencia fue en una granja. El amo de la granja me decía que las mujeres no podían gestionarla porque no podían tomar decisiones rápidas, y no tenían la fuerza para labrar el campo”, explicó Arbaoui. Esto no impidió que se formara para trabajar por el mundo agrícola. Tanto que, como investigadora en biología, descubrió un “método biológico [sin componentes químicos] para descontaminar el suelo, más barato y más efectivo”. Hallazgo por el que ha sido premiada por la Unesco.

Más información