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Los agujeros negros también broncean

Un equipo de astrónomos ha medido la radiación solar mediante el estudio de imágenes obtenidas con telescopios espaciales

Un hombre toma el sol en un parque con su perro. Ampliar foto
Un hombre toma el sol en un parque con su perro.

Al tomar el sol, mil trillones de fotones impactan sobre la piel por segundo en cada metro cuadrado. La mayor parte de estos fotones proceden directamente del sol, pero 10.000 millones vienen de fuera de la galaxia. La luz de estos últimos fotones se produce en estrellas de otras galaxias y en agujeros negros. Así lo asegura un equipo de astrónomos que ha medido con precisión la radiación ambiental mediante el estudio de imágenes obtenidas con telescopios espaciales. La investigación forma parte de una serie de trabajos en curso del Centro Internacional para la Investigación de Radioastronomía (ICRAR, por sus siglas en inglés) que busca comprender la evolución de la energía, la masa y la estructura del universo. Los resultados de las mediciones se han publicado en la revista Astrophysical Journal.

Los fotones son las partículas que componen la luz. La mayor parte de los fotones que llega hasta las playas y piscinas de la Tierra procede del Sol. “O bien directamente o dispersada por el cielo o reflejada por el polvo del sistema solar”, explica Simon Drive, profesor de la Universidad del Oeste de Australia e investigador principal del estudio. Pero existe una pequeña fracción de luz que ha viajado a través del universo durante miles de millones de años para llegar desde otras galaxias hasta la Tierra.

El origen de estos fotones que los investigadores llaman luz de fondo extragaláctica se encuentra en el núcleo de estrellas y en la materia que se mueve en espiral en los agujeros negros supermasivos. Esta luz llega a la Tierra constantemente, tanto de día como de noche, según apunta el estudio. Sin embargo, los investigadores aseguran que no hay lugar para la alarma. “Aunque 10.000 millones de fotones por segundo pueda sonar a mucho, tendríamos que tomar el sol durante miles de millones de años para que causase algún daño de importancia y duradero en las personas”, explica Drive.

Existe una pequeña fracción de luz que ha viajado a través del universo durante miles de millones de años para llegar desde otras galaxias hasta la Tierra

Otro de los investigadores, el profesor Rogier Windhorst, de la Universidad Estatal de Arizona, añade que las galaxias están llenas de pequeños granos de polvo que bloquean parte de la luz que producen las estrellas y agujeros negros. Así, el propio universo proporciona protección a la Tierra mediante el polvo galáctico. “Las galaxias mismas nos ofrecen una especie de crema solar natural con un factor SPF de aproximadamente dos”, cuenta.

Para hacer las mediciones de la radiación tanto galáctica como extragaláctica, los investigadores han recopilado imágenes de la NASA, de los telescopios espaciales WISE, Hubble y Spitzer, del observatorio espacial Herschel de la agencia espacial europea y del proyecto australiano GAMA.

Las galaxias están llenas de pequeños granos de polvo que bloquean parte de la luz que producen las estrellas y agujeros negros

Los resultados obtenidos se enmarcan dentro de una investigación mayor que lleva a cabo un equipo de astrónomos de Australia y EE UU, coordinado por el ICRAR. Los investigadores buscan dar respuesta a los interrogantes que plantea la energía en sí misma y conocer cómo se genera y evoluciona. “En el mundo de la física, algo que todavía no comprendemos muy bien es cómo se libera la energía y estamos trabajando para construir modelos numéricos que ayuden a explicar lo que ahora hemos medido”, concluye Drive.

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