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Nueve billones de euros para que no haya pobres

Un estudio de la OIT señala que la vía para erradicar la pobreza es la creación de empleo digno

Un grupo de mujeres trabaja la tierra en Ghana.
Un grupo de mujeres trabaja la tierra en Ghana. Banco Mundial

Si miramos los ingresos que la población mundial obtiene hoy, y los comparamos con los que harían falta para que los que están en situación de pobreza extrema y moderada salieran de ella, harían falta casi nueve billones de euros. "Si hiciéramos una transferencia directa de dinero, ese sería el monto necesario", según Guy Ryder, el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El estudio de la agencia internacional estima que se necesitan unos 530.000 millones de euros anuales hasta 2030 para acabar con la pobreza desde el punto de vista de los ingresos. Es decir, para que no haya gente viviendo con menos de 1,90 dólares al día. "Esto no se logrará solo con transferencias sociales, sino que lo que claramente tenemos que hacer es promover oportunidades de trabajo digno", ha insistido Ryder en rueda de prensa.

El informe alerta de que el déficit mundial de empleos de calidad y el deterioro de las condiciones económicas en todo el mundo amenazan con echar por tierra décadas de avances en materia de reducción de la pobreza.

Un progreso "muy frágil" que, además, ha sido "desigual", en palabras del dirigente de la OIT. Según los últimos datos disponibles, el 36% de la población de los países emergentes y en vías de desarrollo es pobre.

Tener un empleo remunerado no salva de caer en la pobreza

"Nuestro informe muestra que el trabajo digno es una condición necesaria para poder acabar con la pobreza en 2030. El trabajo digno es, al mismo tiempo, un objetivo y una herramienta de desarrollo sostenible y exitoso", sostuvo Ryder. Casi una tercera parte de los considerados pobres tiene empleo, pero este es precario. "A veces no reciben su salario, están concentrados en ocupaciones de baja cualificación y, a falta de protección social, dependen casi exclusivamente de los ingresos de su trabajo".

En los países desarrollados, tener un empleo remunerado "no salva de caer en la pobreza" a miles de personas, destaca el estudio. "El crecimiento económico por sí mismo no garantiza una reducción", alertó Ryder, quien recordó que el 30% de las personas más pobres recibe solo el 2% de los ingresos mundiales.

La OIT propone acciones como facilitar la transición de empresas o negocios informales hacia compañías establecidas y fomentar los contratos formales contra la precariedad laboral. Asimismo, el texto considera esencial reforzar los derechos de los trabajadores e impulsar que los sindicatos y la patronal se ocupen de los pobres.

"Los gobiernos deberían inspirarse en los numerosos ejemplos de políticas sociales y de empleo exitosas que han logrado incentivar las perspectivas de trabajo para los pobres, tanto en las economías avanzadas como en los países en desarrollo", se plantea.

Otra de las recomendaciones consiste en establecer un régimen fiscal "más justo y progresivo" para las pequeñas y medianas empresas, para facilitarles la financiación y, a la vez, mejorar los incentivos de contratación.

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