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Historia de una serpiente de lujo

Puede significar el mal, pero para Bulgari el reptil es eternidad y sensualidad. La firma italiana repasa la evolución de sus deseadas joyas en una exposición

Las serpientes son el símbolo de Bulgari, su gran inspiración para crear joyas preciosas y, precisamente por eso, la casa de lujo les rinde un homenaje con una exposición. Detrás de esta historia de amor entre los reptiles y la firma, fundada en Roma en 1884 por el inmigrante griego Stirio Bulgari, hay verdadera fascinación.

“La serpiente es nuestra inspiración, es como nuestra musa”, explica la comisaria de Patrimonio de Bulgari, Lucia Boscaini. “Nunca le hemos dado un significado ideológico, ha sido siempre un modelo estético”. La atracción de la firma por este reptil es tal que ha estrenado en el Palacio Braschi romano una muestra dedicada únicamente a él, abierta hasta el 10 de abril. Es la mayor exposición de joyas en forma de serpiente que Bulgari ha organizado nunca, y el nombre, cómo no, también les hace referencia: Serpentiform: la serpiente a través del arte, las joyas y el diseño.

La más espectacular de las salas es la dedicada al “mundo Bulgari”. Un espacio con perfume, música y proyecciones de vídeo que se integran con los históricos frescos de las paredes y donde brillan las joyas de la firma. Hay verdaderas obras de arte, como un histórico collar de 1969, varias pulseras —de las cuales la más antigua data de 1955— y relojes fabricados con materiales como jade, esmeralda, coral rojo y rosa, turquesa o lapislázuli.

Vestidos utilizados por Elizabeth Taylor en la película 'Cleopatra' (1963), expuestos en la muestra organizada en Roma por Bulgari.

En las piezas se ve cómo la joyería se renueva del mismo modo que lo hace la piel de una serpiente. Los diseños han cambiado desde que la casa se fijara en estos animales en los años cuarenta. Están los primeros diseños inspirados en el reptil, los relojes Tubogas, con forma de espiral y creados en un material flexible. “Es una pieza extremadamente funcional, porque es un reloj, no una joya. Es moderno e innovador pero sobrio, como requería el tiempo tras la II Guerra Mundial. No era el momento de crear grandes joyas”, ilustra Boscaini, que explica que fue entonces cuando nació la “elegancia sobria” que representa Bulgari. El éxito de estos primeros diseños llevó a un “cambio de piel” en la siguiente década, cuando el reloj sobrio “se animalizó” y se convirtió en una serpiente reconocible, con escamas y cabeza. En los sesenta, el amor de Elizabeth Taylor por esta marca llevó a la serpiente hasta Cleopatra (1963) y la hizo más reconocida entre famosas y el gran público, que aumentaría en los setenta con las primeras tiendas fuera de Italia (en Nueva York y París, obviamente).

La exposición incluye dos creaciones nunca antes vistas y que son ejemplo de innovación de la marca, dos collares recién fabricados que tras la muestra saldrán a la venta. En uno, el único resquicio de la serpiente es la cabeza. En otro, la innovación está en los materiales: es la primera vez que la firma utiliza la madera para alta joyería, combinada en esta ocasión especial con oro rosa.

Una de las salas con esculturas de la exposición 'Serpentiform: la serpiente a través del arte, las joyas y el diseño'.

Además de mostrar sus piezas más importantes, Bulgari estudia el animal a través del arte. La serpiente tiene interpretaciones que han fascinado a la marca. “Está ligada a ideas negativas, al pecado, al mal y a la traición. Además, está muy presente en la mitología. A veces con el significado de renacer que representa su cambio de piel. También se le reconocen poderes de protección y de eternidad: la serpiente que muerde su propia cola se interpreta como un símbolo de infinito. Por último, el arte también ha visto en ella un símbolo de fertilidad y de sensualidad”, describe Boscaini. Distintas piezas expuestas permiten ver estos significados: en joyas antiguas encontradas en Pompeya hace casi dos siglos, en fotos de Robert Mapplethorpe y Helmut Newton o en pinturas Paul Klee o Joan Miró. Aunque una des sus atracciones principales es un espejo con 200 kilos de cristal de Murano creado en 2013 en el que el espectador se ve perseguido por un reptil. En la exposición, además, Bulgari ha recogido cuatro de los 400 vestidos que se diseñaron para Elizabeth Taylor en Cleopatra y trajes decorados con serpientes que se han utilizado en el cine, el teatro y la ópera.