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Así es el rancho de Neverland visto desde el cielo

Un dron muestra la propiedad de Michael Jackson con el fin de atraer clientes. El complejo salió a la venta en mayo de 2015 por 100 millones de dólares

El rancho Neverland, el hogar soñado que construyó Michael Jackson al sur de California (EE UU), lleva poco más de nueves meses a la venta, y aún no hay ningún potencial comprador. La empresa de inversiones Colony Capital, dueña del complejo de 1.300 hectáreas que en su momento albergó un zoo y un parque de atracciones, pide por la propiedad 100 millones de dólares. Las fotos de la casa no han logrado convencer a nadie y la firma encargada de comercializar la mansión decidió apelar al interés de sus clientes filmando un vídeo de la finca con un dron.

Michael Jackson adquirió la propiedad en 1988 por unos 17,5 millones de dólares. En aquel entonces el rey del pop gozaba aún de las ganancias que le había dejado el éxito Thriller (1982). La vivienda principal del rancho tiene seis dormitorios, 13 baños, dos casas de invitados, piscina, cancha de baloncesto, pista de tenis y un cine con capacidad para 50 personas. El terreno cuenta con dos lagunas y una línea de ferrocarril interna con su propia estación y ostenta un reloj de flores que dice Neverland. La propiedad ubicada en Los Olivos, California, se erige entre 67.000 árboles sicómoros, al pie de una cumbre de 900 metros que Jackson bautizó Monte Katherine, en honor a su madre.

Michael Jackson, en Nerverlad. cordon press

Existen pocos reportajes sobre Neverland y los que hay son parciales. Las imágenes de su interior escasean, y en su mayoría son aéreas, pero los testimonios acumulados a lo largo de los años permiten hacerse una idea del rancho en su momento de apogeo.

En 2003, y tras décadas de rumores y acusaciones de abusos sexuales a menores ocurridos en Neverland, las autoridades emitieron una orden de detención contra Jackson por pederastia. El artista, que terminó siendo exculpado de los cargos en un juicio celebrado en 2005, declaró que nunca regresaría a Neverland porque su paraíso había sido violado por aquel proceso judicial.