Fallece Óscar de la Renta, el diseñador de moda que hizo de lo bonito, belleza

El creador falleció en Connecticut, EE UU, a los 82 años

Había sido diagnosticado de cáncer en 2006

Penélope Cruz y Óscar de la Renta en una gala del MET en 2011 REUTERS

El mundo de la moda perdió a uno de sus maestros con la muerte de Óscar de la Renta. Nacido en  República Dominicana en 1932, el legendario diseñador de moda dejó un último recuerdo de su talento hace escasas semanas, vistiendo de novia a Amal Alamuddin, la esposa del exsoltero de Hollywood George Clooney. Sin embargo, su fama le llegó mucho antes. Discípulo de Balenciaga en Madrid y de Antonio del Castillo en París, fue el diseñador de cabecera de tres primeras damas de Estados Unidos (Nancy Reagan, Hillary Clinton y Laura Bush). De la Renta falleció en Connecticut, Estados Unidos, a los 82 años, tras padecer un cáncer que le fue diagnosticado en 2006, según informó el lunes la familia.

A los 18 años, Oscar Arístides de la Renta Fiallo ya había abandonado su país natal con destino a España, cuna de sus ancestros, donde estudió dibujo y pintura en la Academia de San Fernando de Madrid. Empezó a dibujar vestidos para obtener unos ingresos y su definitiva entrada en el mundo de la moda llegó con un trabajo como aprendiz junto a Cristóbal Balenciaga, a quien de la Renta citó en numerosas ocasiones como su maestro a lo largo de su carrera. Quiso que Balenciaga le empleara en la sede parisiense de su firma pero este le pidió que esperara y entonces De la Renta probó suerte por su cuenta en la capital francesa.

Llamó a la puerta de Christian Dior y de Antonio del Castillo, entonces director creativo de Lanvin, y ambos le ofrecieron empleo. Optó por quedarse como ayudante del segundo y vivió en Francia entre 1961 y 1963. En una entrevista de 1979 recordaba: "Cuando trabajé en París, Castillo y Balenciaga siempre tenían trajes de noche inspirados por las campesinas españolas, por el flamenco, por las pinturas de Goya y Zurbarán y por la princesa de Éboli. Los vestidos de Balenciaga nunca parecían disfraces". Un estilo que quedaría impregnado en el trabajo de De la Renta. El diseñador volvería a Francia con gran éxito en 1973 para un encuentro de creadores franceses y americanos que se saldó con un sonado triunfo para el equipo visitante. Veinte años después, fue nombrado director creativo de Pierre Balmain y accedió así a la restringida esfera de la alta costura parisiense. Ocuparía esa plaza durante casi una década, hasta el año 2002.

Pero sus principales logros los consiguió en Estados Unidos, donde inicialmente trabajó con Elizabeth Arden por consejo de Diana Vreeland. La poderosa editora creyó que esa casa le permitiría brillar y hacerse un nombre por sí mismo. Lo que en efecto sucedió y en 1965 ya había establecido su propia firma en Nueva York. Con Jacqueline Bouvier Kennedy inició una relación con las primeras damas estadounidenses que se volvería particularmente estrecha con Nancy Reagan, Hillary Clinton y Laura Bush. Hace unas semanas Michelle Obama lució por primera vez uno de sus diseños, lo que se interpretó como una reconciliación. De la Renta, que no temía a la polémica, había criticado que Obama llevara un diseño de Alexander McQueen en una cena de estado así como el conjunto que eligió para su primer encuentro con la Reina de Inglaterra.

Recientemente, Hillary Clinton presentó una retrospectiva de la obra de De la Renta y definió su trabajo como el mejor ejemplo de la “elegancia y belleza”. Una delicada elección de palabras para definir a un hombre que odiaba lo “bonito” porque abarata “lo bello”. El matrimonio solía veranear en la casa del diseñador en Punta Cana y mantenía una relación muy estrecha Óscar y su esposa Annette.

De la Renta no quiso perder el pulso de la actualidad y en los últimos tiempos también se convirtió en una presencia habitual en la alfombra roja que conduce a los Oscar por donde actrices como Cameron Díaz, Nicole Kidman, Oprah Winfrey, Kristen Stewart o Penélope Cruz han lucido sus creaciones. De la Renta gozó de tal fama en Hollywood que la serie Sexo en Nueva York le dedicó un episodio completo cuando su protagonista, Carrie Bradshaw —papel interpretado por Sarah Jessica Parker—, desea como muestra de amor y estilo ese vestido de novia de Óscar de la Renta que no sabe si recibirá de su novio.

El diseñador se formó en Madrid con Balenciaga y en París, con Antonio del Castillo.

Casado con la editora de la edición francesa de Vogue, Françoise de Langlade, hasta su muerte en 1983, De la Renta volvió a contraer matrimonio seis años después, esta vez, con Annette Reed. Además de ella, al modista le sobreviven sus tres hermanas (que residen en República Dominicana), su hijo Moisés, sus tres hijastros y sus nueve nietos. Alex Bolen, su yerno, es el director de la compañía.

El diseñador llevaba algún tiempo buscando un relevo para su firma. Probó suerte con John Galliano, que pasó tres semanas en su estudio en 2013, pero el acuerdo con el controvertido diseñador no fue posiblen. Finalmente, el 14 de octubre confirmó que Peter Copping, hasta entonces director creativo de Nina Ricci, sería el encargado de sucederle. "Nuestra industria no siempre ha hecho el mejor trabajo en lo que se refiere a cambios en el liderazgo en el diseño", declaraba al anunciar el nombramiento del bitánico. "Mi esperanza es que, al participar activamente en la selección y en la transición, pueda asegurar el correcto futuro creativo para la compañía y la marca".

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