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California es el primer Estado de EEUU en prohibir las bolsas de plástico

La normativa unifica la prohibición que ya está en vigor en más de 120 municipios

La ley entra en vigor el 1 de julio de 2015 para supermercados y en 2016 para licorerías

Una mujer con bolsas de la compra en San Diego. Reuters

California se convirtió este martes en el primer Estado de Estados Unidos en prohibir las bolsas de plástico de un solo uso en todo su territorio. Normas parecidas ya existían en el nivel municipal en más de 120 ciudades en el Estado, incluyendo Los Ángeles y San Francisco. "Esta ley es un paso en la buena dirección, reduce el torrente de plástico que contamina nuestras playas y parques e incluso el océano", dijo el gobernador de California, Jerry Brown, en un comunicado anunciando la firma de la ley. "Somos los primeros en prohibir estas bolsas, y no seremos los últimos".

A partir del 1 de julio de 2015, las tiendas de alimentación y las farmacias (que en Estados Unidos es un concepto amplio que incluye droguería y parafarmacia) no podrán dar bolsas de plástico de un solo uso. El 1 de julio de 2016, la prohibición se extenderá a tiendas de conveniencia y licorerías. La nueva ley prevé un fondo de dos millones de dólares en préstamos baratos para ayudar a los fabricantes a adaptarse a producir bolsas de plástico reciclables.

Donde antes el consumidor se llevaba una bolsa de plástico, ahora tendrá que llevarse la suya. Si no, la alternativa es comprar una bolsa reutilizable o pagar al menos 10 centavos de dólar por una bolsa de papel o de plástico que cumpla unos requerimientos mínimos de durabilidad, de forma que sirva más veces.

"Una sociedad de usar y tirar no es sostenible", dijo el senador Alex Padilla, autor de la iniciativa. "Esta ley reducirá enormemente el flujo de miles de millones de bolsas de plástico de un solo uso que ensucian nuestras comunidades y dañan nuestro medio ambiente cada año. Pasar de bolsas de un solo uso a bolsas reutilizables es de sentido común".

En buena parte de las grandes ciudades no es raro ver a la gente por la calle con su propia bolsa, de camino a la compra. El director de Californians Against Waste (Californianos contra los Residuos), Mark Murray, una de las organizaciones que ha presionado en favor de la iniciativa, dijo que "para casi 10 millones de californianos (de 38 millones) la vida sin bolsas de plástico de supermercado ya es una realidad. La prohibición reduce la contaminación y la basura, baja los costes en bolsas para las tiendas de alimentación, y ahora vemos que crece el empleo en las fábricas de California que producen alternativas mejores".

Las tiendas de California dan a sus clientes más de 13.000 millones de bolsas de un solo uso al año. Según cifras de la agencia estatal CalRecycle, solo se recicla el 3%. Los impulsores de la iniciativa calculan en decenas de miles de dólares el coste para el Gobierno, los municipios y los ciudadanos en limpieza y reciclaje. Se calcula que las bolsas de plástico componen entre el 60% y el 80% de la basura de los océanos.

La ley no está exenta de controversia. Los productores de bolsas de plástico afirman que habrá un coste en el empleo y que el único objetivo de la norma es que las tiendas ganen más cobrando por bolsas alternativas. El mismo martes, un grupo llamado American Progressive Bag Alliance anunció que empezaba a recoger firmas para presentar una iniciativa popular para revertir la prohibición en las elecciones de 2016, informó el diario The Sacramento Bee.

La protección del medio ambiente en California es una política de Estado que admite poco debate político. Sus políticos presumen de estar a la vanguardia de EE UU y del mundo desde que gobernaba Ronald Reagan en los años 70. La ley AB32, aprobada por el gobernador republicano Arnold Schwarzenegger junto con un Legislativo de mayoría demócrata, impone ambiciosos límites de reducción de emisiones en el Estado. El gobernador Brown se ha comprometido a conseguir esos límites y ha aprobado el primer sistema estatal de subasta de emisiones de gases contaminantes, cuyos beneficios se dedican a energías renovables y proyectos como el tren de alta velocidad. California ya es un 40% más eficiente en el uso de energía que el resto del país. Por las carreteras del Estado ya circulan 100.000 coches eléctricos, el 40% de todos los que hay en EE UU.