El mayor plan de ajuste de la democracia

Zapatero salva el plan de ajuste por un voto gracias a la abstención de CiU, CC y UPN

El Congreso rechaza tramitar el real decreto como proyecto ley.- Duran i Lleida pide elecciones en 2011.- Rajoy confirma el 'no' para provocar la caída del Gobierno.- Salgado pide el voto favorable porque las medidas son "imprescindibles y urgentes"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tras lograr aprobar el plan de ajuste por un solo voto. ULY MARTÍN

El Pleno del Congreso ha aprobado por un voto convalidar el real decreto-ley de medidas de ajuste del gasto público que aprobó el Gobierno el pasado jueves. A favor han votado únicamente los 169 parlamentarios del PSOE; en contra se han posicionado PP, PNV, ERC, IU, ICV, BNG, NaBai y UPyD. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha conseguido salvar la votación gracias a la abstención de CiU, CC y UPN.

A la salida del Congreso, Zapatero ha agradecido las abstenciones que han permitido la convalidación de un "difícil" decreto y ha prometido trabajar para que las próximas medidas cuenten con un amplio respaldo parlamentario.

Duro debate

El portavoz de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, confirmaba en su turno durante el debate que sus 10 diputados pensaban abstenerse, lo que no solo salvaba el decreto del recorte de gasto sino al propio Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

El resultado previsto de la votación es de 169 votos a favor y 168 en contra

No es el único escollo del día que ha salvado el Gobierno. El Pleno ha rechazado también, con los mismos votos, tramitar el decreto como proyecto de ley, lo que hubiera permitido su entrada en vigor pero habría obligado a que pasase por comisión y luego por el Senado, con la posibilidad de que se introdujeran cambios dentro de unos meses.

Duran, no obstante, ha sido muy duro en su intervención. "El problema es usted y su Gobierno", le ha dicho a Zapatero. "Su etapa está finiquitada, no convoque elecciones ahora, porque sería lo peor ahora quedarse sin Gobierno, pero después de hacer la reforma laboral y los Presupuestos que no tendrán nuestro apoyo es la hora" de que lo haga, le ha advertido.

Duran, Ana Oramas (CC) y Carlos Salvador (UPN), aunque salvan a Zapatero, han lanzado ataques muy duros al Gobierno y han asegurado que se abstendrán por responsabilidad. "Me siento como el que le dicen que le tienen que cortar una pierna porque se extiende la gangrena", ha dicho Salvador.

Y el portavoz de CiU ha asegurado que votaban sin pensar en las elecciones y dando por hecho que sus electores no entenderán su posición. Ha asegurado que hará lo posible para que se reconsidere la congelación de las pensiones, sobre la que han votado en contra todos los grupos del Congreso y del Senado esta semana.

"Si se rechazara, mañana los mercados castigarían nuestra deuda y sería muy difícil emitir deuda", ha dicho para justificar la abstención. Para evitar que "España no caiga en un pozo más profundo".

El real decreto no lo ha defendido finalmente el presidente, sino la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, quien ha pedido su convalidación porque las medidas que recoge son "imprescindibles y urgentes" y ha asegurado que aunque los indicadores económicos presentan una tendencia a la mejoría y España se ha incorporado desde comienzos de año a la recuperación de la economía mundial, esta no está exenta de riesgos.

Por su parte, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, ha hecho las veces de portavoz de los grupos que, junto al PP, se oponen al recorte social. Rajoy confirmó que "simple y claramente" votarían que no y defendió su postura alegando que intenta evitar que "el principal problema de la economía española", el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, continúe en el cargo.

Cambio del PNV

Al PSOE le valía la mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra. Hasta ayer, el Gobierno daba por hecha la abstención de CiU, PNV, Coalición Canaria y UPN y solo los votos en contra del PP, UPyD y la izquierda (ERC, BNG, IU, ICV y Nafarroa Bai). Sin embargo, por la tarde, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, anunció el voto en contra de sus siete diputados "por su desacuerdo tanto de forma como en el fondo", informa Alberto Uriona.

El líder peneuvista censuró que no se convoque una gran mesa de diálogo, "equiparable a los Pactos de la Moncloa", y que las medidas no sean diferenciadas para las comunidades "que hemos hecho los deberes", en alusión a Euskadi. Urkullu enfatizó que han buscado el acuerdo y que el martes enviaron una carta al Gobierno con sus propuestas, como no aplicar la reducción de sueldos de los funcionarios, mantener las pensiones y que no se reduzcan las inversiones . "No hemos obtenido respuesta salvo derivarlo a los Presupuestos", dijo. Urkullu criticó la "confusión, la falta de concreción, la improvisación y la falta de criterio".

El cambio de actitud del PNV tiene un valor político enorme, porque fue el partido que le permitió a Zapatero sacar adelante los últimos Presupuestos y está llamado a hacer lo mismo con los del año próximo. CiU y CC se abstienen por responsabilidad, pero después de un debate muy duro en sus partidos con los que querían votar en contra. Si no hay ausencias, el sí tendrá 169 votos y el no 168, más 13 abstenciones.

El PP confirmó ayer que votará no porque el decreto incluye la congelación de las pensiones, pese a que anteayer el Congreso y ayer el Senado votaron en contra de esa medida, con el apoyo de todos los grupos, salvo el PSOE. Si el Gobierno supera esa votación hay otra más que a los socialistas les tiene preocupados: la petición de que el decreto se tramite como proyecto de ley. Es decir, que a ese texto ya en vigor se le puedan introducir cambios. Al Gobierno le aterra esta posibilidad, porque le pondría en serios aprietos en Europa. Esta votación está en el aire, porque CiU y CC rechazan puntos concretos, como el de las pensiones, y ayer no habían decidido aún qué harían. Una derrota del Gobierno, en este punto y momento, dejaría también a Zapatero tambaleándose.