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Veredicto polémico para el caso de los trajes

El jurado absuelve a Camps y Costa

Un tribunal popular dividido falla que no se puede probar el cohecho impropio - El expresidente y el ex 'número dos' del PP valenciano, inocentes por cinco votos a cuatro - La decisión no tuvo en cuenta la autoinculpación de Víctor Campos y Rafael Betoret

El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps, del PP, fue absuelto ayer por un jurado, con cinco votos a favor y cuatro en contra, del delito de cohecho pasivo impropio del que estaba acusado desde hacía tres años por haber aceptado trajes y otras prendas de vestir de la trama corrupta Gürtel. También fue absuelto el ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa, por la misma mayoría.

El anuncio provocó un estallido de alegría de los fieles de los acusados en la sala, que fueron desalojados por orden del juez. La alegría de los campistas se mezcló con los cánticos críticos que llegaban de la calle, donde coincidía una concentración de apoyo al juez Baltasar Garzón, juzgado estos días, entre otros procesos, por autorizar la intervención de las comunicaciones de los cabecillas de Gürtel en la cárcel.

La relación entre Camps y El Bigotes era solo "comercial", según el tribunal

El veredicto asegura que el sastre Tomás incurrió en contradicciones

El jurado motivó la absolución de Camps sobre la base de buena parte de los argumentos que ha utilizado la defensa del expresidente durante todo el juicio. La primera de ellas, las contradicciones en las declaraciones hechas antes y durante el juicio por el sastre José Tomás, testigo de cargo de la acusación; las dudas de Isabel Jordán, exempleada de la trama, imputada en el caso Gürtel, a la que en una grabación aportada a la causa se le oía decir: "He pagado 30.000 euros de trajes para Camps", pero que en el juicio matizó que no sabía exactamente qué había pagado su empresa y que en la conversación grabada señaló al expresidente debido, dijo, a la presión que vivía en aquellos días; y la declaración de los funcionarios de la Generalitat que afirmaron que Camps, como jefe del Gobierno valenciano, "no tenía influencia alguna en materia de contratación", según leyó el portavoz del jurado.

Las motivaciones del jurado incluyeron algunas afirmaciones llamativas. Señaló, por ejemplo, que la relación entre Álvaro Pérez, El Bigotes, y Camps (que le llamaba "amiguito del alma") había sido meramente "comercial".

La mayoría del jurado que estableció la absolución de los acusados destacó igualmente la falta de concreción de los peritos que declararon en la sala, que en varios casos afirmaron no poder reconstruir inequívocamente el itinerario completo de las prendas desde su encargo hasta la recepción por parte de Camps y Costa. En su veredicto también recordaron que la encargada de la empresa de transportes que trasladó cajas con varios kilos de ropa desde las tiendas de Milano y Forever Young a casa o a la oficina de El Bigotes, no pudo decir, en cambio, qué contenían los fardos ni a quién iba destinado su contenido.

Respecto a algunos de los documentos incriminatorios, como la lista manuscrita elaborada en una de las tiendas (en las que figuran los acusados junto a prendas y precios), o las incautadas a la trama con anotaciones similares, el jurado consideró que carecían de valor mercantil y no le atribuyeron "ninguna credibilidad".

Los cinco jurados que declararon a Camps y Costa inocentes (es el mínimo que exige la ley, mientras que la condena requiere siete votos) no tuvieron en cuenta que dos de los imputados en su día en la causa, el exvicepresidente de la Generalitat Víctor Campos y el exjefe de gabinete en Turismo Rafael Betoret, fueron condenados tras aceptar que cometieron el delito. Ni que el propio abogado de Camps, Javier Boix, llegara a presentar en el tribunal un escrito de conformidad con las acusaciones en la semana de julio de 2011 en la que el expresidente acabó dimitiendo.

Tampoco les convenció la declaración de cinco empleados de las tiendas de las que salieron las prendas, aparte del sastre José Tomás, que declararon que, sin lugar a dudas, se hacían prendas para Camps y Costa y que las pagaba el lugarteniente de la trama, Pablo Crespo, junto a las suyas propias, las de Álvaro Pérez y las del expresidente de Radio Televisió Valenciana Pedro García.

El jurado sí que dio peso, y así argumentó otra de sus respuestas al cuestionario entregado por el juez, a la declaración del escolta de Camps, que afirmó haberle prestado unos 200 euros para que el expresidente comprara una chaqueta que estaba rebajada. Ni la Fiscalía Anticorrupción ni la acusación popular le acusaban, sin embargo, de haber aceptado como regalo dicha prenda. El llamado caso de los trajes llega de este modo a su fin tres años después de ser destapado por el juez Garzón. El veredicto, que el magistrado convertirá en sentencia en los próximos días, puede ser recurrido ante ese Tribunal y ante el Supremo.

Los argumentos de la mitad más uno del jurado

- La mitad más uno de los miembros del jurado (justo los necesarios para sacar adelante la absolución) justificaron su decisión de considerar "no culpable" a Camps en dos testimonios menores que se oyeron durante el juicio, unas supuestas contradicciones de José Tomás sobre quién vendió realmente los trajes, y una interpretación peculiar de un informe pericial. Estos son los argumentos principales de los cinco miembros del jurado:

- Directiva de Madrid. Esta directiva de la red Gürtel gestionaba las empresas de Madrid que montaban los actos para la presidenta regional, Esperanza Aguirre, y que, según la investigación, pagaba comisiones al entonces consejero de Transportes, Alberto López Viejo, imputado en la causa. Jordán vio un día que en sus cuentas aparecía un apunte de 30.000 euros gastados en la tienda de ropa Milano y al preguntar a un colaborador, este le comentó que correspondía a trajes que le regalaban a Camps. En el juicio de Valencia, Isabel Jordán declaró que desconocía si se le pagó algún traje al expresidente valenciano. El jurado se aferró a este testimonio para declarar que no había quedado probado que Camps recibiera trajes de la red Gürtel.

- Escolta sí, empleados de la tienda no. Aunque ninguno de los empleados de la tienda donde se vistió Camps declaró que el expresidente se hubiera pagado los trajes, sino todo lo contrario, los cinco miembros del jurado dieron especial relevancia en su veredicto a la declaración de un escolta del expresidente que un día le prestó dinero que le faltaba para comprar una prenda.

- Las contradicciones de José Tomás. La parte del jurado mayoritaria que absolvió a Camps consideró que las distintas declaraciones de José Tomás, el jefe de ventas de la tienda Forever Young que tomaba medidas a los cargos del PP y encargaba sus prendas, estaban repletas de contradicciones y, por tanto, no servían como elemento de prueba. Tomás ha mantenido en todo momento que Camps no pagó.

- El informe reinterpretado. Un informe pericial elaborado por interventores del Estado hacía un seguimiento de las prendas de vestir que supuestamente llegaron a Francisco Camps y de cómo las cobró la tienda de ropa. Ese informe delimitaba con claridad cómo, al menos en cuatro prendas, se podía hacer el seguimiento desde que se encargaba el traje hasta que se entregaba y cómo se liquidaba la deuda a través de distintos cheques pagados por empresas de la trama corrupta. Sin embargo, cinco miembros del jurado entendieron que ese mismo informe de la Intervención General del Estado no acreditaba documentalmente que las prendas atribuidas al expresidente valenciano hubieran sido pagadas con cargo a distintas empresas de la trama corrupta.

- "Relación meramente comercial". Los miembros del jurado que encontraron inocente a Francisco Camps no dieron relevancia alguna a las grabaciones por orden judicial donde el expresidente valenciano y el ex secretario general del PP valenciano Ricardo Costa mantenían unas conversaciones de supuesta amistad íntima con Álvaro Pérez, El Bigotes, jefe de Orange Market, la firma valenciana de la red Gürtel. Los miembros del jurado que han absuelto a Camps consideran en su veredicto que la relación de Álvaro Pérez con Camps y con Costa, al que le llegó a buscar una lata de caviar para una cena de Navidad, era meramente comercial y que ninguno de los dos altos cargos del PP valenciano "recibieron regalo alguno en consideración a su cargo".

- Funcionarios como excusa. También alude el veredicto a que los funcionarios de la Comunidad Valenciana que trabajan en los departamentos que contrataron a Orange Market declararon que el expresidente Camps no les había presionado para que adjudicaran servicios a la red Gürtel. Algunos de esos departamentos adjudicaron a dedo contratos a Orange Market un mes después de constituirse y sin que acreditara ninguna experiencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de enero de 2012

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