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Reportaje:

Más víctimas del odio de los padres

20 menores asesinados por su familia en 2010, la cifra más alta de la década

Padres que asesinan a los niños movidos por la venganza, madres que acaban con la vida de su recién nacido o que se suicidan junto a ellos son algunos de las causas que han llevado a España a sus peores cifras de menores asesinados por alguno de los padres.Torrecaballeros fue escenario ayer no solo de la primera mujer muerta por violencia machista del año, sino también el primer hijo asesinado por su progenitor, después de un especialmente trágico año 2010 en ambos terrenos. 20 menores fallecieron a manos de sus progenitores el pasado ejercicio. La cifra más alta de la última década. Desde el año 2000, 68 menores han perdido la vida a manos de progenitores.

De los 16 crímenes con una o varias víctimas menores acontecidos el año pasado, cuatro correspondieron a situaciones de violencia de género (es decir, estaban asociados al homicidio de la madre), según los datos del Gobierno. Las razones que llevan a los padres a cometer un infanticidio son muy diversas: "El miedo, la inseguridad, la venganza...", explica María Ángeles Pineda, psicóloga clínica.

Iris Vanessa González, de origen dominicano, y su hija de cuatro meses morían a manos de la pareja de aquella en Zaragoza el 12 de abril de 2010. En su domicilio había signos de una violenta pelea. La misma suerte corrieron Mercedes G.C. almeriense, Belén Melen, palentina, y una mujer marroquí cuyo nombre no se ha dado a conocer. Sus hijos fallecieron con ellas.

En la mayoría de casos, "el hombre busca hacer el mayor daño posible a la mujer, y le arrebata a sus hijos. En otras ocasiones el marido siente cierta rivalidad con el menor. Es lo denominamos problemas edípicos, de celos hacia el niño", explica Carmen Puig, psicoanalista. No hay un perfil claro. "Normalmente se comportan de forma extraña, con una percepción muy rígida de la realidad y son incapaces de calificar sus actos. Su conducta suele verse acentuada por el alcohol o las drogas", añade Pineda. "Sienten rabia y una debilidad muy profunda".

Un niño de cuatro años fue la última víctima mortal del 2010. El pequeño fue asesinado a tiros por su padre en Denia. Puig opina que "a veces, no hay razón alguna más que un episodio de locura".

En noviembre, una mujer con problemas mentales decapitó a su bebé tras dar a luz en Fuenlabrada. Puig argumenta que muchas veces estas mujeres sufren un estado de indefensión, ya sea económica o sentimental, y optan por el final de sus hijos. "Antes de dejarlos abandonados, los matan, muchas sufren una depresión profunda".

Octubre fue un mes fatídico en 2010. Un bebé fue hallado carbonizado dentro de un vehículo en Betanzos (Lugo), por lo que su padre resultó acusado de homicidio. Y una niña, de solo 18 meses, resultó ahogada, presuntamente a manos de su padre, en una playa de Zarauz (Guipúzcoa).

Un caso con un gran eco en 2010 sucedió en mayo. Una mujer británica asentada en Lloret (Barcelona) fue detenida por matar a sus dos hijos de 11 meses y cinco años. Su motivo, según declaró, fue el miedo a que la justicia se los quitara. En marzo, una mujer se suicidó junto a su bebé de siete días en Sevilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de enero de 2011