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Inclán compró mascarillas para 40 años nueve días antes de dejar el Gobierno

Sanidad se gastó 4,1 millones y ahora subastará excedentes por 54.000 euros

Una de las últimas decisiones de los anteriores responsables del Departamento de Sanidad, tomada a finales de abril del año pasado, trae ahora de cabeza a sus actuales mandatarios. La consejería, entonces dirigida por Gabriel Inclán, ordenó el 30 de abril de 2009, nueve días antes del cambio del Ejecutivo, comprar por el procedimiento de emergencia, únicamente utilizado en casos como una catástrofe natural o de defensa nacional, 60 millones de mascarillas y 49,5 millones de pares de guantes de látex para hacer frente a la gripe A. Todo ello sucedía en plena alerta por esta enfermedad, cuyos primeros contagios en España ya habían comenzado a registrarse, a pesar de que la primera muerte en territorio vasco no se produjo hasta noviembre de ese año.

El gerente de la adjudicataria recibió ofertas "dislocadas" de toda España

Almacenar todo el material cuesta cerca de 9.000 euros mensuales

El mismo día de la orden, que no pasó por el Consejo de Gobierno como es habitual, llegaba a Euskadi un cargamento con 30.000 mascarillas, aunque no fue hasta mediados de mayo sioguiente cuando el departamento envió una carta a la empresa Dispotex, adjudicataria del contrato, precisando las cantidades y el precio de la compra. Para hacer frente a la misma, el 29 de abril se tuvo que ampliar un crédito de 4,1 millones de euros.

La pandemia no resultó tan virulenta como en un principio se previó, con siete muertos en el País Vasco. De hecho, fruto de la baja incidencia, se han tenido que destruir 271.000 vacunas contra la gripe A. Sin embargo, mascarillas y guantes siguen ahí, ya que Euskadi gasta, según datos de Osakidetza, algo más de un millón y medio de mascarillas al año, lo que supone que con la compra de última hora del departamento de Inclán la comunidad autónoma dispone ahora mismo mascarillas para los próximos 40 años.

Euskadi se subió al carro de las compras que también realizaron otras comunidades. Sin embargo, fue la única que optó por contratar por el procedimiento de emergencia y adquirió una cifra que supone 28 mascarillas y 23 pares de guantes por habitante, frente a los 10 y 3,7, respectivamente, por ciudadano en Galicia o los 1,3 y 2,5 de Navarra.

Este cúmulo de productos ha resultado ser toda una carga para el departamento: solo almacenarlos cuesta cerca de 9.000 euros mensuales. La empresa que resultó adjudicataria lo fue por sus características, pero también por su disponibilidad inmediata para proveer de estos materiales, aunque el primer día tan sólo llegaron el 0,05% y los camiones, hasta 50, fueron entregando mascarillas y guantes hasta diciembre pasado.

Las mascarillas tienen su propia fecha de caducidad que, según la firma proveedora, estaría fijada en 2014, cinco años. Por ello, Sanidad ha decidido sacar a subasta pública un lote de 47 millones de mascarillas, que se hará público el próximo jueves, con un precio de salida de 54.000 euros. El precio inicial de la subasta es muy inferior al de compra: con un simple euro se podrían adquirir 870 mascarillas. Los guantes de látex se quedarán en Osakidetza y está previsto que se consuman a lo largo de los próximos dos años.

Fuentes de Sanidad insisten en que desconocían esta compra en el momento del cambio de Gobierno. Aseguran que la anterior directora de Servicios de la consejería se mantuvo en su puesto hasta junio de 2009 y que no les puso al corriente de la magnitud del contrato. Sin embargo, el propio consejero, Rafael Bengoa, detalló a finales de agosto de 2009 en una rueda de prensa esta compra dentro del plan de actuación contra la gripe A.

Un proveedor habitual de Osakidetza

Dispotex, empresa conocida hoy en día como Cardiva Soluciones Integrales, es uno de los proveedores habituales de Osakidetza y el que recibió el contrato de mascarillas y guantes de látex del anterior Departamento de Sanidad. Así lo explica Ramón Lorente, gerente de la empresa, con sede en Málaga. Lorente aseguró ayer a EL PAÍS que su entidad fue invitada por Sanidad a concursar por el contrato, junto con otra empresa que no precisó.

La entidad, que cuenta con filiales en Bilbao, Barcelona y Madrid, se dedica a distribuir diferentes productos sanitarios, entre ellos batas y material desechable para operaciones quirúrgicas, como mascarillas o guantes de látex. En el caso de su filial de Euskadi también distribuye otro material, como marcapasos. Una de las responsables de la sede vasca de Cardiva asegura que cuentan con varios contratos con Osakidetza, el último de ellos uno de los lotes de un concurso para proveer al Hospital de Galdakao.

"No nos sorprendió nada esta invitación de la sanidad vasca, porque todas las comunidades autónomas estaban haciendo contratos similares en aquellos momentos, con las imágenes en la televisión de expertos bajando de autobuses en México con buzos y mascarillas", explica Lorente.

Las ofertas resultaron "completamente dislocadas" en un momento de "psicosis", recalca. Tanto es así que Andalucía se lanzó a una compra de 600 millones de distintos suministros para la gripe A, de los que un lote de 100 millones fue adjudicado a su compañía. "Estuvimos desbordados, porque no pudimos responder a toda la demanda inmediatamente", reconoce Lorente. Lejos de ser una oportunidad de negocio, el gerente de Cardiva resalta que se trató de "una experiencia negativa, porque los proveedores chinos duplicaron el precio de las mascarillas ante la gran demanda, y nosotros ya habíamos llegado a acuerdos por precios inferiores".

La compra de 60 millones de mascarillas y casi 50 millones de pares de guantes en Euskadi estuvo justificada por la necesidad de dar respuesta a la pandemia. El mismo día en que se realizó la ampliación del crédito por cuatro millones de euros para adquirir ese material por el procedimiento de emergencia un día después, la Organización Mundial de la Salud llamaba a los Gobiernos a estar preparados para luchar contra el virus H1-N1 y se detectaba un segundo caso de contagio en España, en Valencia.

La gripe A terminó con la vida de siete personas en Euskadi, la primera de ellas a mediados de noviembre de 2009. A pesar de estas muertes y de la alarma entre mandatarios y ciudadanos, el riesgo de mortalidad de esta gripe fue inferior al de cualquier gripe normal.

Cronología

- 29 de abril de 2009. El Departamento de Sanidad solicita la ampliación de un crédito en 4,1 millones de euros para comprar material contra la gripe A.

- 30de abril de 2009. A nueve días de la toma de posesión del nuevo Gobierno, Sanidad compra por el procedimiento de emergencia, fijado para catástrofes y situaciones de seguridad nacional, 60 millones de mascarillas y 49,5 millones de pares de guantes de látex. - Se calcula que los guantes se consumirán en dos años, pero las mascarillas se gastarían en 30 o 40 años, ya que Osakidetza emplea entre 1,5 y dos millones cada año. La compra supone 28 mascarillas y 23 pares de guantes por ciudadano, una de las cifras más altas de las comunidades autónomas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de diciembre de 2010

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