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Cataluña secará la mitad del delta del Ebro para combatir una plaga

El caracol manzana ha colonizado la margen izquierda del humedal

El caracol manzana ha elegido la margen izquierda de las tierras de regadío del delta del Ebro para instalarse en Europa. Desde que se detectase su presencia por primera vez en agosto de 2009 , los arroceros están en un sinvivir porque el molusco acuático se alimenta de los vegetales que encuentra y eso incluye el arroz. Para combatirlo, la Generalitat de Cataluña ha decidido desecar las 9.500 hectáreas de plantación con la esperanza de que el animal muera. Eso supone dejar sin agua cinco meses la mitad del delta.

El caracol ha llegado ya al 30% de las tierras. "Pero afectadas de gravedad son solo 100 hectáreas", asegura el responsable de Agricultura de las Terres de l'Ebre, Antoni Espanya. En estas zonas, la concentración de caracoles supera los 40 por metro cuadrado.

La desecación durará cinco meses y no implica riesgos ambientales

En una reunión celebrada el martes, agricultores y Administración aprobaron la opción de secar la zona. El año pasado ya dejaron sin agua 4.000 hectáreas con buenos resultados. Hasta ahora, el animal no ha causado ningún perjuicio económico. Pero los agricultores temen a la temporada que viene, cuando el caracol se habrá expandido a la totalidad del delta.

La medida requiere el visto bueno de la Unión Europea porque el delta del Ebro está sujeto a unas restricciones que le obligan a mantener las tierras inundadas buena parte del año por las aves. En un ciclo normal, el delta se mantiene con agua desde principios de abril hasta diciembre mediante una red de compuertas y canalizaciones que llevan el agua del río a los campos. En enero y febrero se seca con un sistema de bombas que sacan el agua hasta el mar para poder preparar las tierras para la siembra y en marzo se inician los preparativos del cultivo. A principios de abril se inunda la zona y empieza de nuevo el ciclo. Todas las fuentes coinciden que la desecación del delta no entraña riesgos ambientales reseñables.

La Generalitat empezará a secar la zona la semana que viene. "La comisión que estudia el tema ya nos ha avanzado que no habrá objeción de Bruselas. Estamos esperando la autorización extraordinaria", asegura Espanya.

El sindicato Unió de Pagesos aplaude la medida. "Llevamos tiempo avisando de que había que hacer algo y nos acusaban de alarmistas", lamenta el responsable del área de arroz del sindicato, Dani Forcadell. La hembra del caracol manzana pone 800 huevos (de color rosa fucsia, muy vistoso) en cuatro puestas al año a partir de los dos meses de vida.

El Departamento de Agricultura desconoce cuántos caracoles hay en el delta. En lo que va de año ha recogido 250.000 ejemplares. La Administración autonómica ha creado una brigada de 11 personas para recolectar a mano los ejemplares. "No hay otra manera. Cuando son pequeños, son de color marrón y se confunden con el barro", argumenta Espanya. En noviembre, está previsto reforzarla con nueve personas.

Forcadell insiste en que todavía no saben a lo que se enfrentan: "Hemos pedido al Ministerio de Agricultura que haga llegar a algún experto para que nos asesore. El caracol ha hecho destrozos en el sudeste asiático", asegura en referencia a los cultivos. El gran temor es que el caracol ya ha colonizado la red de desagüe, que está conectada con las tierras de regadío. "El animal tiende a ir a contracorriente y subir hasta los arrozales", asegura Espanya. Para evitarlo, la Administración ha impuesto a los agricultores que coloquen unos plásticos en los desagües que hagan de barrera.

Además, el Departamento de Agricultura obligará a los arroceros a limpiar la maquinaria. Podrán acudir a dos puntos gratuitos donde obtendrán un certificado conforme están libres del caracol. Los Mossos d'Esquadra harán inspecciones para controlar que los agricultores cumplen. "En el caso contrario, se les abrirá un expediente sancionador", advierte Espanya. La Generalitat ha encargado también al Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias que investigue para dar con algún producto fitosanitario que acabe con el animal,

Espanya asegura que por ahora el caracol no ha pasado a la margen derecha del delta del Ebro. Pero Forcadell se muestra más escéptico. "Se han detectado puestas en las márgenes del río y se está estudiando secar también 900 hectáreas de la margen derecha", asegura. El caracol manzana, ya considerado plaga, es solo una de las 18 especies invasoras que afectan al delta del Ebro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 2010