Alemania prohíbe al jefe buscar datos del empleado en Facebook

Merkel lanza la primera ley para impedir que las empresas usen información privada para contratar - Los juristas creen que es imposible de aplicar

Orientación sexual, convicciones políticas, creencias religiosas, costumbres y hasta consumo de drogas. Todas estas informaciones, que fácilmente terminan colándose en el perfil de Facebook o Myspace de los usuarios no podrán ser revisadas por los empleadores en Alemania. Así lo establece el proyecto de ley para la protección de datos aprobado el miércoles por el Consejo de Ministros, que ya se conoce como ley Facebook.

En una época de striptease informativo en la que las informaciones personales se cuelgan casi sin pudor y yacen en la Red sin más protección que la que uno decida, Alemania quiere poner coto a la práctica cada vez más frecuente entre los responsables de personal de las empresas de bucear en las redes sociales los vicios y hábitos de sus empleados. El Gobierno defiende la medida como la primera ley que pone límites a este uso, pero los expertos advierten de que su aplicación será complicada.

Se permitirá utilizar redes como LinkedIn, ligada al mundo laboral

"Mi superior es mi amigo, pero con acceso restringido", dice una internauta

Protección de Datos duda de que así se logre defender al trabajador

Los expertos creen que solo los usuarios pueden blindarse

Hasta ahora, quien buscaba trabajo debía tener en cuenta que su perfil podía ser examinado, y podía actuar en consecuencia: eliminar fotos comprometidas, borrar su ideología, ocultar sus creencias y deshacerse de comentarios incómodos. Las actualizaciones de status y la participación en ciertos eventos podían convertirse en armas en contra de su solicitud de trabajo. La ley Facebook quiere impedirlo.

"Para los datos guardados en las redes sociales, que sirven a la comunicación, prevalece el interés del usuario, digno de ser protegido", se lee en el texto de la ley que será aprobada en octubre. A partir de entonces, las empresas podrán seguir buscando en Internet informaciones acerca de los aspirantes, pero solo allí donde está permitido, es decir, en redes profesionales como LinkedIn, en las que las personan publican informaciones relativas a sus experiencias de trabajo.

"Lo que un empleador no puede hacer es pedir amistad virtual a un solicitante de empleo y luego utilizar su condición de amigo para acceder a datos privados y utilizar las informaciones en contra del aspirante", puso como ejemplo el ministro de Interior alemán, Thomas de Maiziere. No obstante, admitió que "podría ser difícil probar" que una respuesta negativa se haya basado en publicaciones en la red social. Asimismo subrayó que un solicitante de empleo que pruebe que fue descartado con estos métodos podría demandar a la empresa.

Hace unos meses, Sara recibió una petición de amistad de uno de sus jefes. Si no la rechazó fue solo porque le pareció "violento". Eso sí, desde el primer momento bloqueó el muro y las fotos (Facebook ofrece la opción de restringir cierta información a algunos amigos): "Amigo, sí, pero con acceso restringido".

A Sofía, su jefe le agregó como amiga cuando ya llevaba un par de años en la empresa: "Tampoco me lo tomé como algo que invadiese mi privacidad, o no más de la que podría perder con mis 400 amigos. Y venga ya, ¿quién tiene tantos amigos?". Admite que en su Facebook cuelga información privada y fotos personales, pero destaca: "Lo que no quiero que nadie sepa no lo pongo. Y para dar un perfil profesional están redes tipo LinkedIn".

Mientras representantes del Gobierno alemán defienden la medida como progresista en el ámbito de la protección de datos, los expertos indican que su aplicación práctica va a ser muy difícil. "Tenemos serias dudas de que la medida pueda proteger a los usuarios", dice Manfried Bear, miembro de la Asociación Alemana para la Protección de Datos. "Todas las empresas controlan las páginas personales de los solicitantes, hasta hay firmas que ofrecen exclusivamente como servicio el de buscar información acerca del personal para las empresas. Me parece difícil que esta ley lo pueda evitar, simplemente porque es difícil de verificar". Este experto indica que solo los usuarios, de manera individual, se pueden defender de los riesgos de las redes sociales, "no utilizando Facebook o no publicando información privada".

Javier Prenafeta, abogado especialista en Tecnologías de la Información, señala que, estrictamente, el uso para fines laborales de datos depositados en redes sociales requeriría de autorización debido a la normativa de protección de datos y a las condiciones de uso de Facebook, que limita el uso de la información a la propia red social.

Por otra parte, los juristas debaten acerca de qué sentido tiene una ley cuya aplicación nadie puede controlar. El abogado Stephan Hanloser habla de una "propuesta de ley irreal", ya que no se pueden comprobar las fuentes de información de un empleador y tampoco "se puede esperar que por convicción personal este evite recopilar información disponible en las redes sociales". Prenafeta lo corrobora: un empleador puede alegar "cualquier otro motivo" para rechazar a un candidato. Artemi Rallo, director de la Agencia Española de Protección de Datos, cree que es lógico cuestionar prácticas de seguimiento invasivas en la Red: "Internet no puede ser un territorio sin ley. Si en el mundo real no sería lógico que un empresario vigilase, por ejemplo, las llamadas de teléfono, lo mismo cabe el mundo virtual".

Facebook Alemania explica, a través de un comunicado, que la compañía no hace comentarios sobre privacidad, aunque recuerda que sus opciones de privacidad permiten que los usuarios compartan la información a su gusto, ya sea con toda la Red o solo con algunas personas.

Las medidas en el ámbito de las redes sociales son parte de una ley más amplia de protección de datos con la que el Gobierno pretende defender a los empleados de intentos de espionaje por parte de sus superiores, como por ejemplo con cámaras de vídeo ocultas o a través de perfiles psicológicos e informes encargados a detectives.

La iniciativa del Ejecutivo se produce después de una serie de escándalos relacionados con la privacidad ocurridos en los últimos dos años y que afectan a conocidas empresas alemanas como los supermercados Lidl o la operadora Deutsche Telekom.

La norma para proteger los datos de los trabajadores en su conjunto ha recibido fuertes críticas de la patronal, cuyo presidente, Reinhard Göhner, insistió en la necesidad de reelaborar el proyecto de ley.

Escándalos de privacidad en Alemania

- 2005-2006. Deutsche Telekom vigiló las comunicaciones entre miembros del Consejo de Vigilancia y periodistas para identificar a las personas que filtraban información a la prensa. El grupo precisó que no realizó ni encargó la escucha de conversaciones. El escándalo de espionaje cobró una nueva dimensión cuando el Financial Times Deutschland reveló que el gigante alemán había contratado en el año 2000 los servicios de la empresa de detectives berlinesa, DESA, fundada por antiguos miembros de la Stasi.

- 2008. La cadena de supermercados Lidl (la segunda más grande de Alemania, con un total de 7.000 sucursales en 17 países) se vio obligada a pedir disculpas a través de anuncios en los medios de comunicación. Periodistas de la revista Stern sacaron a la luz prácticas de espionaje contra los empleados de Lidl en al menos 219 sucursales. En algunos casos, los responsables contrataron a una empresa de detectives que elaboró informes de cada empleado. Para ello, colocó cámaras de vigilancia en todos los espacios habituales, como vestuarios o baños.

- 2009. El escándalo de Deutsche Bahn fue destapado por la revista Stern al revelar que, entre 2002 y 2003, la compañía de ferrocarriles alemanes espió hasta a 170.000 trabajadores en busca de relaciones comerciales con algunas de las cerca de 80.000 empresas proveedoras que por entonces tenía la empresa pública. Deutsche Bahn explicó que la acción se llevó a cabo en el marco de una campaña anticorrupción.

- 2009. El mayor banco de Alemania, Deutsche Bank, reconoció haber vigilado "con dudosa legitimidad" a cinco de sus empleados por una supuesta filtración de informaciones.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de agosto de 2010

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