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CINE | La semana por delante

Amor irracional

Hay artistas que usan el lienzo. Otros, la música. Y algunos, lo audiovisual. Andrés Sanz, grande en esta tercera categoría, es un creador raro en el cine español. Porque sus cortometrajes no son solo narrativos, sino emocionales y claramente arriesgados en lo artístico. Quien haya visto Bedford podrá intuir hacia dónde va su corto Flat love, que mañana lunes, a las 20.00, se puede ver en La Casa Encendida (ronda de Valencia, 3) junto con lo mejor de la última hornada de cortometrajes españoles.

Flat love cuenta con una narradora de voz subyugante, Isabella Rossellini, y una historia que juega a mezclar el amor, la pintura y las dos y tres dimensiones. Son 15 minutos de una relación sentimental casi imposible, en los que Sanz utiliza virtuosamente todos los recursos que pone a su disposición la pantalla plana y la posibilidad del 3D (de ahí el título del filme), la pintura pop y el aroma neoyorquino que también marcaba Bedford. Un camino que deberían tomar más cineastas, que a veces olvidan que las películas no son novelas ilustradas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de junio de 2010