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El conflicto de Oriente Próximo

Israel aborda el último navío humanitario

El Ejército detiene el 'Rachel Corrie' y desvía a los activistas hacia el puerto de Ashdod - El asalto al barco irlandés se produjo desde lanchas rápidas y no hubo muertos

El Rachel Corrie, el barco rezagado de la flotilla civil que intentaba romper el bloqueo de Gaza, fue apresado el sábado por tropas israelíes en aguas internacionales. Esta vez no hubo muertos ni heridos a bordo. Las autopsias realizadas a los cadáveres que dejó el asalto al Mavi Mármara, el lunes de madrugada, revelaron que los soldados dispararon casi a quemarropa y en repetidas ocasiones sobre las víctimas.

Tras ordenar varias veces al capitán del Rachel Corrie (bautizado con ese nombre en honor de una activista estadounidense muerta en 2003 bajo una excavadora israelí en Gaza) que variara el rumbo y se dirigiera hacia el puerto de Ashdod, la misma unidad de comandos que asaltó el lunes al resto de la flotilla abordó la nave irlandesa. El abordaje se realizó por la mañana y desde lanchas neumáticas.

Los militares mataron a quemarropa en el 'Mavi Mármara', según las autopsias

Los 10 activistas propalestinos, cuatro irlandeses, entre ellos la premio Nobel de la Paz Mairead Corrigan-MacGuire, y seis malayos, y los 10 tripulantes en el carguero habían declarado que no obedecerían órdenes israelíes, pero tampoco opondrían resistencia violenta en caso de asalto. Según una portavoz militar israelí, los comandos se hicieron con el control de la nave en cinco minutos. Luego la condujeron a Ashdod.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, comparó lo ocurrido en el Rachel Corrie con lo ocurrido en el barco turco Mavi Mármara: "Hemos visto la diferencia entre una nave de activistas de la paz, con los que podemos no estar de acuerdo pero a quienes respetamos el derecho de mantener una opinión distinta de la nuestra, y una nave de odio organizada por violentos extremistas y terroristas turcos", dijo.

Mary Hughes, una de las dirigentes de la organización Libertad para Gaza, que fletó la flotilla, condenó la actuación israelí: "Otra vez abordaron violentamente una nave, otra vez en aguas internacionales, y forzaron a su pasaje a dirigirse a Israel, cuando lo único que querían las personas en el buque era llegar a Gaza". Hughes anunció que la organización seguiría enviando naves hasta conseguir romper el bloqueo de Israel sobre el enclave mediterráneo, controlado por la organización islamista Hamás.

Las personas que viajaban en el Rachel Corrie fueron desembarcadas en Ashdod, al igual que el cargamento humanitario que intentaban trasladar a Gaza, y permanecían anoche incomunicadas. Portavoces israelíes insistieron en que ninguna de ellas había sufrido ningún daño físico.

Las autopsias efectuadas en Turquía sobre los cuerpos de las nueve víctimas mortales registradas tras el asalto al Mavi Mármara (ocho ciudadanos turcos y un estadounidense de origen turco), cuyo contenido adelantó el diario británico The Guardian, confirmaron que los soldados israelíes usaron con profusión sus armas de fuego. Salvo en un caso, los disparos fueron efectuados a muy corta distancia, entre 20 y 45 centímetros.

Cengiz Halquyz, de 42 años, recibió cuatro balazos en la nuca, el lado derecho del rostro, la espalda y la pierna izquierda; Ibrahim Bilgen, de 60 años, recibió cuatro balazos en la sien, el pecho, la espalda y la cadera; Cegdet Kiliclar, de 38 años, recibió un balazo en la frente desde cierta distancia; Furkan Dogan, de 18 años, sufrió cinco impactos en el rostro, la nuca, la espalda y la pierna y el tobillo izquierdos; Sahri Yaldiz, de edad no precisada, un tiro en el pecho, otro en la pierna izquierda y dos en la pierna derecha; Aliheyder Bengi, de 39 años, encajó seis tiros en el pecho, el estómago, brazo derecho, pierna derecha y mano izquierda (dos impactos); Cetin Topcuoglu, de 54 años, tres tiros en la nuca, el costado y el estómago; Cengiz Songur, de 47 años, un disparo en el cuello; Necdet Yildirim, de 32 años, dos tiros en el hombro y la espalda.

Un portavoz de la Embajada de Israel en Londres declaró que los resultados de las autopsias no contradecían la versión israelí, según la cual los soldados solo hicieron uso de sus armas tras verse atacados y sintiendo su vida en peligro: "Apretar el gatillo con rapidez puede causar que haya varias balas en cada cuerpo, pero no altera el hecho de que los soldados estuvieran en riesgo de muerte", dijo. El mismo portavoz indicó que la corta distancia de los impactos concordaba también con la versión israelí, según la cual los soldados dispararon durante un combate cuerpo a cuerpo.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010