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Los préstamos para 'masters' llegan con retraso para cientos de alumnos

La convocatoria se publicará esta semana y los solicitantes no recibirán el dinero, al menos, hasta enero, cuatro meses después del inicio de curso

Los alumnos que están estudiando este año un master oficial podrán solicitar un préstamo renta (sin intereses, a devolver cuando empiecen a trabajar) para la matrícula y su mantenimiento a partir de esta semana. Con el curso ya empezado, muchos alumnos se quejan de que la convocatoria llega un mes más tarde que el año pasado y dos meses después de lo que decía el ministerio, que la preveía para septiembre. Ni en el Ministerio de Educación ni en el de Economía -la Comisión Delegada de Economía fue quien aprobó el jueves pasado los 75 millones dedicados a los prestamos del curso 2009-2010- explican claramente la razón del retraso, pero el hecho es que los jóvenes no verán el dinero al menos hasta enero, y muchos se quejan de que, hasta ese momento, tendrán que endeudarse o apañarse como puedan para subsistir.

"Espero poder aguantar hasta cobrar la ayuda", dice una joven

Este curso los doctorados también podrán pedir la financiación

En la tercera convocatoria de los préstamos renta -que se empiezan a devolver cuando el alumno, después de titularse, alcanza un nivel razonable de ingresos-, traen la novedad de que este año también los podrán solicitar los estudiantes de doctorado. Se pueden pedir para estudiar un posgrado oficial tanto en España como en el resto de Europa. El Ministerio de Educación explica en una nota de prensa que la convocatoria se publicará en algún momento de esta semana. A partir de entonces, los alumnos podrán solicitarlo y tras la tramitación y el acuerdo con algún banco, los estudiantes recibirán el dinero. Esto podría suceder, según una portavoz del ministerio, en enero, pero los afectados temen que los trámites se prolonguen más tiempo.

"Entre burocracia del ministerio y lidiar con bancos serán 45 días más otros 15, con suerte, o sea, 2 meses. Así que nos vemos con las mismas deudas creciendo hasta enero mínimo, 4 meses después de empezar el curso, y eso sin contar que están de por medio las vacaciones de Navidad", se queja Miguel Sánchez Valdés, estudiante de 25 años de un master en sistemas cognitivos y medios interactivos en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Sánchez trabajaba como informático cuando, con la llegada de la crisis y de los despidos, decidió dejar su empleo antes de verse afectado para estudiar un master. Lo hizo contando con el préstamo renta. En convocatorias anteriores, los alumnos recibían un primer pago de 6.000 euros para los gastos iniciales, y luego un máximo de 800 euros al mes. "Ahorré antes de marcharme de la empresa para poder pasar unos meses con una vida digna mientras aparecía esta convocatoria, pero el ministerio nos ha ido dando largas sobre la fecha de publicación de la convocatoria desde septiembre", explica por correo electrónico. Los ahorros se le acabaron y ahora acumula deudas, dice: "En Barcelona, el precio de los alquileres triplica los de mi ciudad natal, Alicante".

Son muchos los alumnos que se encuentran en una situación parecida. Tantos, que se han reunido en varios foros, uno de ellos en Facebook, que cuenta con 300 miembros. Uno de ellos es Gema Tuyos, santanderina de 24 años que estudia desde hace seis en la Universidad de Salamanca, hasta ahora Bellas Artes y, desde este año, el master de Profesor de Secundaria. Hasta el momento han sido sus padres los que la han ayudado económicamente, pero cree que ha llegado el momento de ser independiente. "Desde mayo de este año estuve buscando trabajo, ya no sólo en mi área, sino en cualquier cosa. Es muy frustrante ser joven, licenciada, con ganas de ser independiente y no encontrar trabajo ni para servir hamburguesas. Una de las cosas que me hacían estar mejor conmigo misma era poder disfrutar de este préstamo que además de permitirme estudiar, me deja un respiro económico para, cuando termine, poder buscar trabajo. Los rumores de que el dinero no llegará hasta enero, febrero o incluso marzo son desesperantes. No sé cómo esperan que podamos sobrevivir tantos meses. Espero poder aguantar, y no tener que regresar a mi casa con el rabo entre las piernas, sin trabajo y sin saber qué hacer", explica Tuyos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de noviembre de 2009