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Ley del cine, la batalla que no cesa

Un informe de Cineastas contra la Orden critica los criterios de Cultura para dar subvenciones - "No son más que 150 amantes del cine", dice el director del ICAA

Ya es innegable. La primera gran batalla de la era González-Sinde como ministra de Cultura se la están presentando algunos de sus antiguos compañeros del cine. Y todos los quebraderos de cabeza parecen centrarse en el desarrollo de la Orden Ministerial de la Ley del Cine. Que los ánimos están caldeados se desprende claramente del contenido de la reunión secreta mantenida durante tres horas el martes pasado con una delegación de los conocidos como Cineastas contra la Orden. Enfrente tenían a Ignasi Guardans, director del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA), y a la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde.

Alicia Luna (guionista), y los realizadores Manuel Martín Cuenca, Alberto Morais, Javier Rebollo y Felipe Vega representaban a los más de cien cineastas que se agruparon este verano contra la orden que desarrolla las ayudas cinematográficas contempladas en la Ley del Cine de 2007. Y no salieron muy satisfechos de lo tratado. Porque según el informe redactado por los representantes de Cineastas contra la Orden -al que ha tenido acceso EL PAÍS- y el testimonio de los asistentes, el tono de la reunión no fue precisamente relajado.

Pese a que Ignasi Guardans aseguró tras la reunión que el asunto estaba zanjado, el texto que la relata lo desmiente. Ayer mismo, Guardans aseguró a preguntas de este periódico: "En el cine español trabajan miles y miles de personas y desde la dirección general se ha escuchado a todas y cada una de las asociaciones del sector que me merecen el mismo respeto que esas cinco personas a las que hemos recibido de manera bilateral y que representan, vamos a decirlo claro, a 150 amantes del cine, muy respetables por otra parte".

La conclusión fundamental a la que llegan Cineastas contra la Orden es que no se ha solucionado el punto más preocupante del borrador del documento, como es la exigencia de un coste mínimo de dos millones de euros y de un mínimo de 60.000 espectadores ("una cifra que está fuera de la realidad del mercado") para poder acceder de manera más efectiva a las ayudas. En el actual borrador de la orden, el mínimo de espectadores está en 70.000. Un listón que consideran demasiado alto y que margina al cine pequeño. "Eso contradice la filosofía general de la Ley del Cine aprobada en el Parlamento", continúa el informe. "Este mínimo cierra la mayor parte de las puertas a todas las producciones menores de dos millones", se dice en el texto.

Pese al duro contenido del informe, el director del ICAA cree que la "reunión fue productiva y en muchas cosas estuvimos de acuerdo". Afirmó que desde Cultura el tratamiento entre las películas artesanales y las grandes producciones industriales será claramente distinto. "Ni mejor, ni peor, pero que tengan claro que aquellos que, por su condición artística, crean que tienen un derecho natural a cobrar miles o millones de Estado, hagan lo que hagan, lo van a tener difícil".

El papel reservado a Ángeles González Sinde en todo este embrollo parece ser el de contemporizadora. La ministra se incorporó a mitad de reunión, y trató de transmitir, según el informe, que "era consciente" de las preocupaciones del díscolo colectivo "y estaba sensibilizada a los problemas expuestos". "Serían tenidos en cuenta para la redacción del borrador". Fue a partir de la presencia de González Sinde, cuando, todo según el texto del informe, "las formas del director general [Ignasi Guardans] se suavizaron".

La Federación de Asociaciones de Productores de España (FAPAE) también comparte la idea de que la orden, en su redacción actual, pone mayores dificultades a las pequeñas producciones y por ello en sus alegaciones han solicitado que la inversión del productor para acceder a las ayudas se rebaje a 1,5 millones de euros, y no los dos de la propuesta de Guardans. La media del presupuesto de las películas estrenadas en 2008 fue de 2,6 millones de euros.

En el informe se señala que las ayudas anuales a guiones subirán de las 12 que recoge el actual borrador a 15 y que las ayudas a desarrollo de proyectos bajarán su cuantía máxima de 200.000 a 150.000 euros. Además de otros aspectos técnicos y de cambios de diversa importancia, se asegura en el texto que el ICAA ha renunciado a trasladar a la orden la posibilidad de que una misma película pueda sumar ayudas sobre proyecto y de amortización. Éste fue el único punto de la discordia que reconoció ayer Ignasi Guardans. Explicó que la orden será aprobada en mes y medio.

Entre los firmantes del manifiesto de Cineastas contra la Orden están, entre otros, David Trueba, Javier Rebollo, Isaki Lacuesta o Luis Miñarro. Buscan defender al pequeño cine de autor frente a las grandes producciones vinculadas a las cadenas de televisión.Miembros del grupo se reunieron con Guardans y la ministra La FAPAE también cree que la norma perjudica al cine pequeño

Las novedades del reglamento de la discordia

- Se concederán 12 ayudas a guiones por un importe total de 45.000 euros.

- Las películas para televisión y las series de animación podrán obtener subvenciones.

- Las descargas de filmes en Internet y el alquiler y venta de DVD computarán para las ayudas a la amortización, modalidad que hasta ahora sólo se aplicaba a los estrenos en salas.

- Los largos y cortos iberoamericanos que se distribuyan en España podrán recibir las mismas ayudas que las producciones europeas.

- La concesión de ayudas se realizará en función de un sistema de puntos que premiará, entre otros criterios, la originalidad, la calidad o la viabilidad cinematográfica.

- Las actas de las comisiones que evalúen los proyectos estarán a disposición de todos los candidatos, que podrán acceder a las distintas puntuaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de septiembre de 2009

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