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Reportaje:

El proyecto maldito de Cultura

El ministerio desestima la concesión del proyecto para el Centro Nacional de Artes Visuales a los arquitectos Nieto y Sobejano y se convoca un nuevo concurso

La cosa empezó mal y, al final, ha encallado con estrépito. El Centro Nacional de Artes Visuales (CNAV) -que habrá de acoger los futuros museos del cine y de la fotografía en el antiguo edificio de Tabacalera de Madrid- tendrá que sufrir otra demora más, tras la decisión del Ministerio de Cultura de desestimar la concesión del proyecto al estudio de arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Todo un freno y marcha atrás en el que sin duda es uno de los proyectos-estrella de la legislatura, presupuestado en 30 millones de euros.

Cultura aprobó y anunció a los medios de comunicación la concesión del proyecto a Nieto/Sobejano el pasado mes de noviembre, pero ya entonces recibió un importante varapalo: el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) impugnó la adjudicación del proyecto de rehabilitación por no haberse respetado "las mínimas exigencias de transparencia y equidad".

Los colegios de arquitectos habían denunciado el proceso de selección

La arquitecta Fuensanta Nieto dijo sentirse "impresionada" de que fuera este periódico el que le diera la noticia ayer cuando se le llamó para recabar su opinión sobre esta nueva convocatoria: nadie desde el ministerio se lo había notificado. "Ni el día que se presentó nuestro proyecto, ni en ningún otro momento", dijo, tuvo la menor duda de que sería su estudio el que llevase a cabo el proyecto de rehabilitación. "Entenderá que después de varios meses trabajando en él, de julio a octubre, ni nosotros ni el resto de equipos convocados dudamos de que el proyecto elegido iba a ser el que finalmente se construiría", lamentó Nieto.

Poco margen le quedaba al ministro César Antonio Molina para enderezar este espinoso asunto. El Consejo de Colegios de Arquitectos estaba dispuesto a llevar el caso a los tribunales y acudir a la vía penal. El plazo límite para hacerlo efectivo concluía mañana. Pero llegó la rectificación. Y ayer mismo, el CSCAE recibía una carta del ministerio en la que le comunicaba que se había ordenado a Segipsa (sociedad pública mercantil dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda, encargada del procedimiento de adjudicación) "la inmediata convocatoria de un concurso público para adjudicar el proyecto básico, el de ejecución y el de dirección".

La alarma saltó el pasado 13 de noviembre cuando César Antonio Molina presentó a los medios de comunicación -en los salones del ministerio y en presencia de los arquitectos elegidos- la adjudicación del proyecto. Cultura había convocado, según explicó entonces el ministro, "a siete equipos de arquitectos españoles de probado prestigio y dilatada experiencia, a presentar una propuesta arquitectónica y urbanística que luego fue analizada por una comisión de valoración, resultando de dicha actuación la selección de la propuesta".

Pero el Consejo consideró desde el principio que ese procedimiento negociado no se ajustaba a la ley, ya que no hubo ningún tipo de concurso, ni abierto ni restringido, sino "una convocatoria por invitación directa". El CSCAE mostró su "rechazo a este tipo de adjudicaciones directas, que vulneran los principios de publicidad, concurrencia, transparencia e igualdad". Basó su recurso en dos incumplimientos por parte de la sociedad Segipsa: el principio de publicidad (los anuncios de convocatoria y adjudicación deben ser insertados en el Diario Oficial de la UE y en la página de Internet de Segipsa, en el apartado "Perfil del contratante") y el de procedimiento. Éste puede ser abierto (una convocatoria a todos los arquitectos titulados, que en España son alrededor de 50.000) o restringido: convocar a unos determinados profesionales a quienes previamente se les solicita unos requisitos concretos, como su solvencia técnica y profesional, y nada de eso se cumplió, según explicó entonces el consejo. De hecho, los siete equipos (cuya competencia y prestigio nunca han estado en entredicho) contactados por Cultura fueron invitados mediante un correo electrónico sin más preámbulo.

En la carta de ayer anunciando la nueva convocatoria no se especifica si el concurso va a ser público o restringido. El Consejo de Arquitectos prefiere que sea abierto y "supone" que así va a ser. El concurso restringido es, en todo caso, una opción permitida por la ley. El nuevo concurso convocado ahora por Cultura contará con un jurado, y con la participación de profesionales ajenos a los ministerios de Cultura y Economía y Hacienda..., cosa que en la anterior convocatoria también brilló por su ausencia.

"Estamos muy contentos y agradecidos por la decisión que ha tomado el Ministerio de Cultura de reconducir este asunto", declaró ayer el presidente del Consejo Superior de Arquitectos de España, Carlos Hernández Pezzi.

Desde el Ministerio de Cultura ayer se explicó escuetamente que "se está preparando desde Segipsa el pliego de contratación para sacar a concurso público el proyecto. Hasta ahora era un concurso de ideas".

Según los planes de César Antonio Molina, el nuevo Centro Nacional de Artes Visuales debería estar terminado en 2012. Ahora ya no parece tan claro.

Del 'sí' al 'no'

- 29 de julio de 2008. Siete equipos de arquitectos, además de Nieto Sobejano, Ábalos y Herreros; Cruz y Ortiz; Aranguren y Gallegos; Beatriz Matos, Mariano Bayón y García de Paredes y Pedrosa son invitados por correo electrónico a presentar una propuesta para el Centro Nacional de Artes Visuales.

- 13 de noviembre. El ministro de Cultura, César Antonio Molina, presenta a los medios de comunicación el proyecto elegido, junto a los autores agraciados: Nieto y Sobejano.

- 26 de noviembre. El Consejo Superior de Arquitectos impugna el procedimiento de adjudicación.

- 25 de febrero de 2009. El ministerio anuncia un nuevo concurso.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de febrero de 2009

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