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Reportaje:

Parte de Fuencarral, para los peatones

Una réplica del templete de Antonio Palacios volverá a la Red de San Luis

Se acabó esquivar los coches para saltar de lado a lado de la calle de Fuencarral en las jornadas de compras. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, anunció ayer que va a hacer peatonal el tramo más próximo a la Gran Vía. Serán unos 400 metros -del número 1 al 52-, hasta la calle de Hernán Cortés, casi un tercio de la longitud de la calle. Las obras empezarán en 2009, pero la fecha exacta está aún por determinar. Los trabajos durarán cuatro meses y costarán 2,7 millones de euros. El resultado: casi 10.000 metros cuadrados más para los viandantes.

En realidad, la peatonalización sólo afecta a autobuses y taxis, ya que los vehículos particulares ya tenían restringido el acceso. Otra cosa es que lo cumplieran. A diferencia de áreas de prioridad residencial como Huertas y el barrio de Las Letras, en Fuencarral no hay cámaras para pillar a los infractores. En la práctica, casi todo el mundo se salta la prohibición, admiten en el Ayuntamiento. Pero cuando empiecen las obras, se acabó. Las líneas de autobús que tendrán que cambiar su recorrido son la 3, la 40 y la 149.

La Red de San Luis también va a cambiar de cara. Y mucho. Desaparecen la fuente y las marquesinas de los autobuses. En su lugar, volverá a su sitio el templete que, desde 1919 y hasta 1970, albergó un ascensor para acceder a la estación de metro de Gran Vía. Una réplica, claro, ya que la obra original de Antonio Palacios -autor también del Círculo de Bellas Artes y del Palacio de Comunicaciones-, está en el pueblo natal del arquitecto, O Porriño (Pontevedra). El Ayuntamiento eliminará los pasos de peatones de Hortaleza y del edificio Telefónica y dejará sólo uno, que enlazará Fuencarral con Montera, para crear un eje peatonal que continúa por Sol, Arenal y, en poco más de un año, Ópera y plaza de Oriente. Los comerciantes auguran más ventas y los compradores estaban encantados ayer con la noticia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de septiembre de 2008