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Reportaje:El nuevo país europeo

"Kosovo es de todos sus ciudadanos"

El Parlamento de Pristina rompe con Serbia y proclama la independencia

Ha caído la última pieza del dominó. La disolución de la antigua Yugoslavia ha sido completada tras las secesiones de Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Macedonia y Montenegro. Kosovo es desde ayer, a las 15.48, un país independiente. Su separación unilateral de Serbia ha sido lenta, sangrienta y traumática.

Belgrado envía a un ministro al principal enclave serbio para subrayar su rechazo

El Gobierno de Belgrado, a través de su primer ministro, Vojislav Kostunica, calificó de ilegal el alumbramiento del nuevo país europeo, habló de un "Estado falso" y prometió luchar contra su independencia por todos los medios diplomáticos y políticos, descartando el uso de la fuerza, una importante diferencia con los tiempos de Slobodan Milosevic en la década de los noventa. "Nosotros, los líderes elegidos democráticamente por nuestro pueblo, proclamamos a través de esta declaración que Kosovo es un Estado soberano e independiente". Éste es el escueto texto pactado por los partidos que fue leído en una sesión extraordinaria del Parlamento.

Los 109 diputados presentes la aprobaron a mano alzada. Fueron momentos de enorme emoción. Los 11 representantes de las minorías, incluidos los serbios, boicotearon el acto. En la calle estalló el júbilo. Lágrimas, abrazos y besos. Hubo cientos de disparos al aire -y cuatro heridos, entre ellos dos niños-. Las tracas y los petardos convirtieron Pristina por unos minutos en una ruidosa Valencia en fallas.

En sus discursos previos a la aprobación de la independencia, el presidente, Fatmir Sejdiu, y el primer ministro, Hashim Thaçi, hicieron una referencia especial a los serbios (unos 100.000) que viven en Kosovo, pues el objetivo es evitar su huida, una de las tentaciones que acaricia Belgrado: lograr la fotografía de un éxodo masivo, como el de los serbios de Croacia en 1995, para poder culpar así a Occidente.

"Kosovo es de todos sus ciudadanos (...) Será una sociedad abierta que respetará la dignidad humana" y que está decidida a enfrentarse a su "doloroso legado del pasado inmediato con un espíritu de reconciliación y perdón", dijo un tranquilizador Thaçi, que fue jefe de la guerrilla que combatió al Ejército de Milosevic en 1998-1999.

La independencia unilateral de Kosovo, tras dos años de infructuosas negociaciones con Serbia, es limitada, de momento. Aunque se produce fuera del marco de Naciones Unidas y de la resolución 1.244 que puso fin a la guerra hace nueve años (por la amenaza del veto ruso) está basada en el Plan Ahtisaari, elaborado por el enviado especial de la ONU, el ex presidente finlandés Marti Ahtisaari.

Éste prevé una protección especial para las minorías y aporta numerosas cautelas, como la imposibilidad de disponer de un Ejército propio. El nuevo país dependerá de la presencia militar de la OTAN (Kfor) y de la ayuda económica de la UE, que aportará 500 millones de euros en los dos primeros años para poner en marcha un sistema judicial capaz de acabar con la corrupción y el crimen organizado y evitar que Kosovo termine siendo un Estado fallido.

El despliegue militar de Kfor era muy visible ayer en Mitrovica, uno de los posibles puntos de conflicto entre la mayoría albanesa (el 90% de los dos millones de habitantes) y los enclaves serbios del centro y sur. En esa ciudad dividida del norte, a unos 40 kilómetros de Pristina, se produjeron anoche los primeros incidentes. Dos edificios de la ONU y la UE fueron atacados por unos desconocidos. No hubo heridos, aunque dos coches resultaron dañados.

El objetivo de la KFOR, que ha desplegado en ese inestable norte a un 25% de su fuerza compuesta por 16.000 mujeres y hombres (620 de ellos, españoles), es evitar que un incidente menor degenere en una escaldada violenta. También se desea demostrar a las autoridades de Serbia de que no se permitirá la secesión de los tres municipios del norte habitados por unos 40.000 serbios. El ministro para Kosovo del Gobierno de Kostunica visitó ayer Mitrovica norte en una demostración de la voluntad de Belgrado de no abandonar a los serbios de Kosovo.

Nadie sabe lo que sucederá en las próximas horas y días. Si habrá provocaciones graves, si las manifestaciones de protesta previstas hoy (ayer un policía serbio resultó herido en la celebrada en Belgrado frente a la embajada de EE UU) terminarán en violencia generalizada o si los Balcanes, exhaustos tras años de guerras y odio serán capaces por fin de hallar una vía de tolerancia que les permita incorporarse en un futuro a la Unión Europea y a otro tipo de cultura política y dejar atrás un pasado que les pesa y esclaviza.

CLAVES DEL NUEVO ESTADO

- Política. El Parlamento está integrado por 120 escaños (10 están reservados para los serbios y otros 10 para otras minorías) y es unicameral. Kosovo tiene un Gobierno y un presidente, que elige el Parlamento para un mandato de cinco años.- Dirigentes influyentes.En la actualidad el presidente es Fatmir Sejdiu (Liga Democrática de Kosovo), un profesor de Historia del Derecho de 56 años que está considerado un moderado. En febrero de 2006 sustituyó al histórico líder soberanista Ibrahim Rugova. Desde enero, el primer ministro es Hashim Thaçi, del Partido Democrático de Kosovo. Fue líder del Ejército de Liberación de Kosovo (UÇK). Se considera que el papel de Thaçi, de 39 años, fue crucial para desmilitarizar la guerrilla. Ahora ha cambiado su imagen de guerrillero por la de político moderado. También es influyente el ex primer ministro Ramush Haradinaj, aunque desde 2005 está en la cárcel del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia por crímenes de guerra.- Símbolos. La bandera será de fondo azul oscuro con el mapa de Kosovo en color amarillo, con seis estrellas blancas alrededor. El escudo nacional estará representado por un mapa de Kosovo de color dorado bajo fondo azul y las seis estrellas blancas. Hay que decidir el himno nacional. - Economía. La incertidumbre sobre el estatus definitivo de Kosovo, que desalienta a los inversores extranjeros, es una de las razones de la grave crisis económica que atraviesa esta zona. El desempleo afecta al 40% de la población activa (en algunas zonas llega al 80%). La corrupción y el nepotismo son bastante generalizados. La renta por habitante media ronda los 1.500 euros anuales (la española roza los 23.000 euros de media), lo que le convierte en una de las economías más subdesarrolladas de Europa. Su gran potencial está en las materias primas, como cinc, plomo, níquel, cromo, oro y sobre todo carbón. La moneda oficial de Kosovo es el euro. - Población. Kosovo tiene una de las poblaciones más jóvenes de Europa. De los 2,3 millones de personas que habitan este territorio de 10.887 kilómetros cuadrados, un 65% tiene menos de 35 años. El 35% de la población vive en las ciudades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de febrero de 2008

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