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La Bienal Internacional de Sevilla no retirará la escultura de un niño ahorcado de Maurizio Cattelan

La I Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla (BIACS) abrió ayer sus puertas al público con la escultura del italiano Maurizio Cattelan que incluye la figura de un niño ahorcado de tamaño real. La Consejería para la Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía pidió el sábado, a través de una nota remitida a los medios de comunicación, la retirada de la escultura "dado su perfil extremadamente violento".

La directora gerente de la BIACS, Juana de Aizpuru, afirmó ayer que la fundación que organiza el evento no ha recibido "tal petición" y que la muestra cuenta con todo el apoyo de la Consejería de Cultura y no se modificará. "Todas las obras de Cattelan son polémicas porque nos enfrentan con una realidad que no queremos ver. Nos plantea preguntas que tiene que responder la sociedad, a veces falsa e hipócrita, en la que vivimos", aseguró Juana de Aizpuru.

"Cattelan es un artista rompedor, polémico, porque sus obras son siempre un revulsivo. Nos sorprende mucho que la gente se rasgue las vestiduras por ver un muñeco colgado de un mástil, cuando todos los días, desde la televisión y los periódicos, nos bombardean con niños que se mueren a miles porque no tienen ni siquiera un vaso de agua", añade la directora de la BIACS.

La Bienal se celebra en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla y estará abierta hasta el 5 de diciembre.

Maurizio Cattelan (Padua, 1960) es uno de los 63 artistas que el comisario suizo Harald Szeemann ha reunido en esta primera edición de la BIACS bajo el título La alegría de mis sueños. Otra pieza del artista italiano similar a la que puede verse en Sevilla, pero con tres figuras de niños ahorcados, provocó este año una fuerte polémica en Milán; hasta el punto de que un hombre sufrió varias fracturas al intentar descolgar las piezas.

Cattelan es un artista internacional que tan sólo en este año ha expuesto en el Whitney Museum de Nueva York y en la Serpentine Gallery de Londres, entre otros prestigiosos espacios. La obra que ha suscitado la polémica en Sevilla está formada por tres mástiles de banderas y de uno de ellos cuelga la escultura realista de un niño ahorcado. La pieza está colocada en el gran patio de entrada del monasterio de La Cartuja, sede del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

La bienal, que se inauguró oficialmente el pasado viernes, abrió ayer sus puertas al público y, para celebrar su nacimiento, la primera jornada fue gratuita. Entre las obras con las que Szeemann ha querido plasmar el estado actual del arte contemporáneo se encuentran una enorme escultura que Richard Serra ha realizado expresamente para Sevilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de octubre de 2004