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jueves, 12 de agosto de 1999

El paso del tiempo

Desde muy joven parece haberle obsesionado. Lo ha expresado en canciones tan hermosas como Años ("Nos vamos poniendo viejos") o El tiempo, el implacable... ("Y la vida pasó sin darnos cuenta"). "El paso implacable del tiempo es desgarrador. El envejecimiento me aterra", confiesa Pablo Milanés. "Estoy pensando constantemente en los segundos que pasan. Por eso no tengo reloj en la casa ni uso reloj en mis muñecas. No veo el tiempo aparentemente porque por dentro estoy sufriendo".Una canción inédita en disco, pero que ya canta en sus recitales, muestra su desasosiego. "Refleja la situación en que me encuentro y si acaso un momento de madurez en mi vida como pocas veces lo he podido reflejar en una obra artística". Se titula Los días de gloria: "Se fueron volando / yo no me di cuenta. / Solo la memoria me iba sosteniendo / lo que un día fue. / Vivo con fantasmas / que alimentan sueños y falsas promesas / que no me devuelven / los días de gloria / que tuve una vez. (...) Los días de gloria / cerraban esperas, abrían ventanas / donde iban entrando / dolores de antaño / hacia el porvenir. / Qué es lo que me queda / de aquellas mañanas / de esos dulces años / si en ira y desganos / los días de gloria / los dejamos ir".

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