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El atlas español del cáncer halla enormes diferencias de mortalidad entre provincias

El informe pone de relieve la importancia de los factores ambientales

Las diferencias de mortalidad a causa de un determinado cáncer son tan grandes en las distintas provincias que a veces la tasa más alta triplica a la más baja. Tales abismos los pone de relieve el último gran estudio, realizado sobre el cáncer en España. "El azar no puede explicar los altos índices de mortalidad por cánceres que se dan en Cádiz, el de tumores de sangre de Canarias o el de estómago en Burgos (el más alto de Europa junto con una región de Italia)", señala Gonzalo López-Abente, responsable del Atlas de mortalidad por cáncer y otras causas en España 1978-1992.

"Los factores ambientales -estilo y hábitos de vida, ocupación, entorno físico, dieta- tienen mucha más influencia que los posibles componentes genéticos en la distribución geográfica de los tumores malignos", concluye. Gonzalo López-Abente, epidemiólogo del Instituto de Salud Carlos III. El mensaje trasmitido por los mapas es bien simple: "El cáncer es más frecuente en unas áreas que en otras y en términos teóricos es posible hacer descender la mortalidad hasta los niveles de las áreas de menos riesgo".En cuanto al azar, se utilizan técnicas estadísticas que excluyen al azar como explicación de las diferencias geográficas: "Cuanto mayor es el rango [diferencia entre la tasa mayor y la menor], más a favor de que los determinantes son ambientales", explica López-Abente.

El Atlas muestra también tendencias temporales muy significativas, y algunas alarmantes: las tasas de melanoma maligno, linfoma no Hodkin y mieloma múltiple podrían duplicarse en 10 años de seguir la tendencia actual. Otra previsión es la del cáncer de colon, del que se observa un gran aumento, lo que podría convertirlo pronto en la segunda causa de muerte.

López-Abente señala la alta prevalencia de tumores de la sangre en las Islas Canarias como "uno de los hallazgos del Atlas" El texto destaca "las tasas de mortandad por estas causas [mieloma múltiple y linfoma no Hodkin] en ambos sexos (-)". La razón de tasas de Las Palmas frente al promedio de España es de 2,32 para los linfomas no Hodkin; además, Las Palmas presenta las mayores tasas de España por tumores malignos en mujeres.

Areas de alto riesgo

"Especialmente llamativo" se considera el patrón de distribución de los tumores asociados con el consumo de tabaco y bebidas alcohólicas (cáncer de pulmón, vejiga, laringe y esófago), en los que se detectan dos agrupamientos de áreas de alto riesgo: una en la costa cantábrica y otra en Andalucía occidental (Cádiz, Málaga, Huelva y Sevilla). En estas causas, la razón hombre-mujer es superior a 6, es decir, los hombres tienen al menos. una probabilidad seis veces mayor de morir por estas causas que las mujeres. La diferencia es especialmente grande en el cáncer de laringe, con una razón hombre-mujer de 38.

Por otra parte, la provincia de Cádiz tiene las tasas más altas de mortalidad por todas las causas y específicamente por cáncer. En un estudio similar (Atlas del Cáncer en España) realizado por López-Abente en 1984 que abarcaba tres años, era especialmente llamativa la presencia de una mayor mortalidad por varios tumores en las provincias de Cádiz, Málaga, Huelva y Sevilla. En algunos tumores se presentaba un patrón de distribución que podría coincidir con la industrialización producida en España.

El cáncer de estómago, que a pesar de su tendencia a disminuir sigue siendo muy frecuente, tiene un patrón de distribución costa interior muy característico que no se da en ninguna otra causa. Burgos, Palencia, Segovia y Soria (especialmente Burgos) tienen las tasas más altas de Europa junto con algunas regiones del norte de Italia. El patrón geográfico del cáncer de mama es "bastante anodino", sin diferencias provinciales marcadas, lo que parece indicar que los factores de riesgo se distribuyen de forma homogénea.

Las provincias con una mortalidad mayor por cáncer de útero (que también es decreciente) se sitúan en la costa (a excepción de Granada) y la incidencia disminuye claramente a medida que se progresa hacia el interior.

Zonas costeras

Para el melanoma maligno se detecta una concentración en las zonas costeras en mujeres, en la costa de Levante en hombres, y en las Baleares y Canarias en ambos sexos. Otro dato destacable es la alta concentración de cáncer de encéfalo en Navarra, Álava y Guipúzcoa.

El Atlas señala también los resultados de Ceuta y Melilla, que nunca han sido tenidas en cuenta en estudios geográficos anteriores, y que tienen unas tasas de mortalidad similares a las de Cádiz, aunque se advierte que se tomen con precaución, pues en parte puede atribuirse a su poca población.

Para el conjunto de todos los tumores malignos, la razón hombre-mujer es de 2,0. Las diferencias provinciales y el patrón geográfico son considerablemente más marcados en hombres. La evolución es de estabilidad en mujeres y de ligero incremento en hombres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de abril de 1997