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Un duro informe epidemiológico critica la descoordinación española sobre el sida

Expertos en entidades contagiosas hablan de falta de recursos para investigar

España es el país europeo con mayor incidencia de sida por habitante y es la primera causa de muerte entre los jóvenes debido al consumo de drogas. España, sin embargo, y según el informe, presentado ayer por un equipo de expertos en enfermedades contagiosas, ha aportado muy poco hasta el momento a la investigación sobre la pandemia del siglo XX. No hay dinero para investigar, dice dicho informe, ni hay coordinación entre las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas y la burocracia es otro Impedimento a sortear para poder indagar sobre el virus.

El equipo que firma el amplio informe -que consta de más de cien folios- lo lidera Jordi Casabona, del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre el Sida de Cataluña, y fue presentado en la reunión que la Sociedad Española de Epidemiología está celebrando en Zaragoza.Recoge numerosas carencias en la lucha contra el sida en España. Siete médicos denuncian la descoordinación existente, la falta de medios económicos y la escasa aportación de las investigaciones realizadas en los centros españoles al colectivo internacional que trabaja para descubrir elementos que permitan atajar la enfermedad.

Entre las conclusiones que se reflejan en el texto se mencionan que "son pocos los profesionales médicos enmación (MIR) que forman parte de los equipos de investigación".

Igualmente se destaca la escasez de becarios formándose y participando "con grupos de investigaciones y se depende de los de las distintas administraciones: para financiar las becas". Según estos expertos, "la mayoría de los grupos no trabaja exclusivamente en VIH/sida". El informe ha sido editado por el Departamento de Sanidad y Seguridad Social de la Generalitat de Catalunya.

La dirección del informe ha sido coordinada por Jordi Casabona, del Centro de Estudios Epidemiológicos sobre el Sida de Cataluña, y en. él han participado Joan Cayla, Idelfonso Hernández, Angeles Rodríguez, Isabel Ruiz, Martí Vall y Jen Wang. Son médicos vinculados con diversos organismos y cátedras universitarias relacionadas con la salud pública. Casabona puso de manifiesto, tras la presentación del informe en el Auditorio de Zaragoza ante los más de 300 epidemiólogos que asisten a la asamblea, que una-de las limitaciones de la investigación está en que quien la finacia condiciona la orientación de trabajo. Aludía así en especial a las empresas farmaceúticas.

Presencia internacional

"Destacan como limitaciones para el investigador", señala el texto, "la burocracia, la falta, de recursos y la falta de coordinación". Como prueba de esta crítica situación se indica que "más del 50 % de los investigadores considera que la investigación epidemiológica española no se adecúa a las prioridades, ha aportado poco a la comunidad científica internacional, ha tenido poco impacto en la política del sida y, sobre todo, en la prevención del sida".El informe cifra en tan sólo un 3 % la presencia española en las conferencias internacionales sobre esta enfermedad y por lo que respecta al interior de España apenas una de cada veinte comunicaciones presentadas en congresos de epidemiología y salud públicas tiene que ver con el sida. Son, se señala, grupos reducidos los que trabajan de forma sistemática en este área de la investigación y generalmente provenientes de Madrid y Barcelona.

Ante este panorama se realizan una serie de recomendaciones para mejorar la lucha contra el sida en España. Así, se solicita terminar con la dispersión de recursos, facilitar la realización de proyectos, en distintas comunidades autónomas, promover la descentralización de la coordinación de proyectos de ámbito estatal, pedir a las administraciones sanitarias que asuman la responsabilidad respecto a la vigilancia epidemiológica del VIH/sida y que no sea necesaria la financiación de estos proyectos por ausencia de investigación y exigir la incorporación de los resultados de estos estudios al proceso de toma de decisiones por parte de las autoridades sanitarias, entre otras propuestas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de octubre de 1996