Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una bomba mata a 4 viajeros en el metro de París

Cuatro personas murieron y otras 60 resultaron heridas, 14 de ellas de forma muy grave, un atentado terrorista ocurrido ayer por a tarde en París, en plena hora punta, en la céntrica, estación de metro de Saint Michel, cuando entraba un convoy de la RER (Red Expreso Regional), el tren que enlaza la capital francesa con los municipios del extrarradio. El primer ministro, Alain Juppé, afirmó anoche que "se trata con casi toda seguridad de una bomba". El presidente de la República, Jacques Chirac, y Juppé se trasladaron al lugar al conocer la noticia. Ningún grupo se ha responsabilizado del crimen. .

MÁS INFORMACIÓN

"Primero oí la explosión y de pronto todo quedó a oscuras. En el aire un fuerte olor de pólvora". Así contaba lo sucedido uno de los supervivientes. El atentado se produjo a las 17.30, la hora de salida en numerosos centros de trabajo y en pleno centro de la capital, el Barrio Latino, frecuentado en esta época veraniega por numerosos turistas. El Consulado de España en París informó a última hora de que no tenía constancia de que entre las víctimas hubiera español alguno. Los fallecidos son tres mujeres y un hombre. Una de las víctimas falleció en el andén y las otras tres en el tren. "Es una espantosa carnicería", confesó uno de los bomberos que participaran en las tareas de rescate.La presencia de dos magistrados antiterroristas en la estación, poco después de que se produjera la explosión, hizo circular la hipótesis de que se trataba de un atentado. Esta idea fue, confirmada más tarde por la fiscalía de París, que anunció que el trágico suceso fue causado por un artefacto explosivo.

La bomba estaba colocada, al parecer, bajo un asiento del sexto vagón del tren, compuesto por 10 unidades, y estalló cuando las puertas estaban todavía cerradas. Los heridos resultaron lesionados en las piernas y el vientre. Los médicos tuvieron que amputar las extremidades algunas de las víctimas en el mismo lugar del siniestro, mientras que los bomberos liberaron a algunos de los pasajeros que estaban aprisionados entre los hierros.

Incendio sofocado

Apenas diez minutos después de haberse producido la explosión toda la zona estaba acordonada y tomada por la policía y los bomberos. Éstos lograron después sofocar un incendio que se declaró en el interior del recinto. "Hay que descartar la hipótesis de una explosión de gas. Ahí olía a pólvora y no nos consta que por ese túnel pase ningún conducto de gas importante", dijo un bombero.

Ninguna organización se ha atribuido la autoría del atentado. Fuentes de la lucha antiterrorista indicaron que el suceso recuerda a los que sembraron el pánico en París entre diciembre de 1985 y septiembre de 1986. Esa ola de violencia, relacionada con el conflicto en Oriente Próximo, causó 13 muertos y centenares de heridos.

Según un testigo presencial, el tren se acercaba a la estación cuando se produjo la deflagración, que rompió los cristales y formó un amasijo de metal.

Los heridos leves fueron instalados en las terrazas de los cafés de. la zona y allí recibieron atención médica. Mientras, en el interior de la estación, sobre el andén, se montaba un improvisado hospital de campaña para cuidar a las personas más graves, cuyo estado no aconsejaba un traslado inmediato.

El capitán-médico de los bomberos explicó que "hemos montado en el segundo subsuelo un puesto médico avanzado en el que atendemos a las personas cuyo estado inspira más inquietud. Hay gente quemada de gravedad y hemos tenido que amputar miembros para poder extraer el cuerpo del vagón. Nuestro segundo puesto médico avanzado está aquí, en la plaza, en el café Le Depart". Y allí, aparecían tendidos en las camillas, cubiertos de mantas plateadas o sentados en el bar, una multitud sorprendida, con el rostro ennegrecido, a veces con el pelo quemado, con pantalones sin perneras y habiendo perdido los zapatos.

Una chica de 16 años, que también iba en el RER, manifestó que "el estallido ocurrió en el último o el penultimo vagón" y subrayó que "el tren iba lleno, era la hora punta, había mucha gente joven en el vagón".

Las autoridades pusieron en marcha un plan de emergencia para facilitar el acceso de ambulancias y otros equipos de socorro. La explanada de la catedral de Notre Dame, situada junto a la estación de Saint Michel, fue habilitada -para, el aterrizaje de helicópteros.

. El ministro del Interior, Jean Louis Debré, convocó de urgencia el comité interministerial de la lucha antiterrorista tras el atentado. En este comité participan responsables de la policía judicial, de los diferentes servicios secretos y de la policía de fronteras. Al conocer la noticia, Debré interrumpió un viaje a Burdeos para regregar rápidamente a París y acudir al lugar del siniestro donde expresó su "sentimiento de horror, su tristeza y una gran emoción ante este acto cobarde".

El presidente del Gobierno español, Felipe González, envió sendos telegramas de pésame a Chirac y Juppé en los que condenó el atentado.

El metro como objetivo terrorista

O. M.París ha sufrido varias oleadas de atentados, la mayoría de ellos antiisraelíes o relaciona dos con las luchas internas en tre distintas corrientes del integrismo político y religioso árábe. El metro, y más concreta mente el suburbano RER, ya fue objeto de un atentado fallido el 4 de septiembre de 1986. El peor periodo terrorista viví do en la capital francesa se desarrolló entre 1985 y 1986, cuando 13 personas murieron y más de 100 resultaron heridas en atentados que tenían en común la búsqueda de víctimas abundantes e indiscriminadas, con explosivos que estallaban en grandes almacenes, galerías comerciales o en librerías tan populares como la FNAC.

En 1981, la plaza Saint Michel sufrió la explosión de una bomba dirigida contra una hamburguesería, que causo un herido. Al año siguiente, en 1982, fue en la estación del metro de Saint Michel, donde los terroristas, que se creen árabes, colocaron una bomba que hirió a 15 personas. La estación de Saint Michel es una de las mas frecuentadas de París y por la que transitan más turistas. Dos líneas de RER y una de metro se entrecruzan en lo que es un laberinto de túneles que va del boulevard Saint Germain al muelle de Montebello, junto al Sena. Ayer los helicópteros aterrizaban en la esplanada, ante Notre Dame, para evacuar a los heridos más graves hacia los centros hospitalarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de julio de 1995

Más información