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LA REVOLUCIÓN DE AGOSTO

El reconocimiento de las repúblicas bálticas se impone en todo el mundo

El reconocimiento internacional de la independencia de las tres repúblicas bálticas soviéticas -Estonia, Letonia y Lituania-, anexionadas en 1940 por la Unión Soviética, en plena guerra mundial, como consecuencia del pacto entre Adolf Hifler y Josif Stalin, está creciendo como una ola y todo parece indicar que hoy, en la reunión de ininistros de Exteriores de la Comunidad Europea que se celebrará en Bruselas, los Doce decidirán intercambiar embajadores con las capitales bálticas. Dinamarca, sin embargo, se ha adelantado, al igual que Islandia y Noruega, que lo hicieron ayer.

Además de los tres países nórdicos, que nunca reconocieron la anexión soviética, Artgentina anunció ayer que había dado instrucciones a su embajador en Moscú para que represente a Buenos Aires en las repúblicas bálticas. Otro tanto hizo Canadá. A lo largo de la jornada, Rumania, Checoslovaquia, Austria, Nueva Zelanda, Malta, Japón, Polonia, Austria, el Vaticano y Finlandia, entre otros, anunciaron también su intención de establecer relaciones diplomáticas con Tallín, Viltilus y Riga, sumándose así al Reino Unido, Alemania, Francia, Bélgica, España y Suecia, que lo hicieron el domingo.El presidente lituano, Vitautas Landsbergis, dijo ayer que el reconocimiento de la independencia de las repúblicas por Estados Unidos no era tan importante como había sido alguna vez, respondiendo así a los comentarios del presidente norteamericano, George Bush, de que el reconocimiento llegaría "muy, muy pronto" pero que algunos problemas permanecían sin resolver.

El gran vecino occidental, Polonia, que comparte una larga historia común con Lituanla, se declaró dispuesto a hacerlo en breve plazo, según el ministro de Exteriores, Krzysztof Skubiszewski. Mañana por la tarde, con motivo de un acto relacionado con el padre de la literacura alemana, Johann Wolfgang von Goethe, Skubiszcwski se eiacontrará en Weimar con Genscher y el ministro de Exteriores francés. Roland Dumas. También Finlandia, que tras la guerra contra la URSS firmó un tratado de amistad con los soviéticos, anunció que estaba considerando reconocer a los países bálticos.

Medidas soberanas

En el frente interior, las tres repúblicas bálticas se apresuraron a tomar medidas para mostrar al mundo que controlan su territorio y son Estados soberanos. Lituania empezó a expedir sus proplos visados de entrada y Estonia y Letonla se disponían a hacerlo. "Controlamos completamente nuestras fronteras", dijo el portavoz de la oficina de información lituana en Estocolmo, Algirdas Miskinis, "y desde esta medianoche (la noche del domingo al lunes), expedimos visados". Según Miskinis, que indicó que Moscú había dejado de expedir documentos de viaje para los países bálticos, los visados de entrada se pueden obtener en los pasos fronterizos con Polonia, así como en el puerto de Klapelda y en el aeropuerto de Vilnia.

El portavoz lituano indicó que no hay ningún problema con las tropas soviéticas, "que ya no interfieren en los asuntos internos de Lituania". Otro tanto dijo también en Estocolmo el encargado de la oficina de información letona, Imants Gross, para quien en estos momentos "hay una gran cooperación entre el Gobierno de Letonla y las fuerzas militares en territorio letón, que no interfieren para nada en la labor del Gobierno".

También en el campo económico los Gobiernos bálticos han empezado a actuar. Lituania ha reclamado las más de dos toneladas de lingotes de oro depositadas en las bodegas del Banco de Francia, entre 1926 y 1932. Letonla tiene depositada una tonelada de oro. Estonia, por su parte, exige a Suecia sus depósitos de oro que acabaron en Moscú.

Los tres ministros de Exteriores bálticos -el estoniano Lenart Meri, el lituano Algirdas Sandargas y el letón Janis Jurkans- se estrenaron ayer en sus funciones en Relklavik, donde firmaron sendas declaraciones estableciendo relaciones diplomáticas cen Islandia. Para el ministro de Exterlores islandés, Jon Baldvin Flannibalsson, se trata "de la confirmación de decisiones tomadas hace mucho tiempo en nuestras mentes".

Dinamarca, por su parte, nombró ayer a uno de sus mejores diplorriáticos, Otto Borch, que ha sido embajador en Washington y en las Naciones Unidas, para ocupar la Embajada de Riga, capital de Letonia, adonde llegó ayer y hoy presentará sus cartas credenciales. Los embajadores en Vilna y Tallin serán nombrados en los próximos días.

Meri, Sandargas y Jurkaris tendrán hoy un día agitado. Por la mañana a primera hora son esperados en Oslo para establecer oficialmente relaciones diplomáticas con Noruega.

Poco después se les espera en Bon donde el ministro de Exteriores alemán, Hans Dietrich Genscher, que ha sido el valedor más importante de las repúblicas bálticas ante ha CE, se reunirá con eIlos antes de dirigirse a Bruselas donde, a las 15 horas, comenzará la reunión de ministros de Exteriores comunitarios para tratar la crisis soviética y el reconocimiento de los países bálticos, que tanto Alemania como Francia, Bélgica, el Reino Unido y España quieren que se haga unánimemente. Francia, por su parte, mandó ayer a un enviado oficial de las capitales bálticas. No se descarta que los diplomáticos bálticos, aunque extraoficialmente, se trasladen también a Bruselas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de agosto de 1991

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