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Resultados discretos en el Salón Europeo del Comic

El I Salón Europeo del Comic de Grenoble se clausurá el pasado domingo con la entrega de los premios -concedidos al conjunto de la obra de un autor-, que llevan el nombre de la ciudad francesa. El premio al mejor guionista fue para Van Hamme; premio al mejor dibujante, para Herman, creador de la serie Jeremiah. El premio al mejor autor juvenil fue concedido a Wasterlain; el galardón para el autor que más ha contribuido a la renovación de la historieta le fue otorgado al guionista británico Alan Moore, por su serie The watchmen, traducida en España como Los guardianes.

Las opiniones de los participantes en este I Salón Europeo son contradictorias. Algunos piensan que la organización fue lamentable, "muy poco profesional . Otros, en cambio, elogian la gran participación extranjera (con la colaboración de países insólitos que no acostumbran a estar presentes en certámenes de este tipo, como Japón, Canadá y Estados Unidos).

Negociaciones positivas

Según Rafael Martínez, propietario de Norma Editorial, desde el punto de vista meramente profesional, "este salón ha sido un éxito. Ha permitido establecer contactos y entablar negociaciones positivas con muchas editoriales extranjeras. De hecho, las editoriales extranjeras estaban pendientes de los dibujantes y guionistas de comics españoles, como Daniel Torres o Prado, a los que consideran hoy por hoy los líderes de la creación en este canipo".Para Marcel-Didier Vrac, director general de Glénat -la mayor editorial de comics francesa-, "el salón de Grenoble ha iniciado con buen pie su trayectoria, puesto que se han conseguido los objetivos iniciales de proporcionar contenido internacional y profesionalizar el salón al rnáxinio". Marcel-Didier Vrac ha calificado este salón como de un mini-Francfort, "a medio camino entre la Feria del Libro de Francfort y la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia".

Las críticas adversas hacia el certamen de Grenoble se basan en que éste se ha encerrado en un recinto a trasmano de la ciudad, y que se haya cobrado la entrada al público, lo que ha limitado la presencia de visitantes, especialmente de niños. Aun así, se estima que habrán recorrido las casetas alrededor de 60.000 personas durante los cuatro días de duración de la muestra.

Se ha echado en falta la escasa calidad -pobres de contenido y estética- de las exposiciones dedicadas a la historieta europea y al dibujante norteamericano Harvey Kurtzman.

A pesar de los fallos de organización que se han producido en la primera edición de este Salón Europeo del Comic, los organizadores consideran positivos los resultados obtenidos en cuanto al número de visitantes y a la presencia de autores y editores de distintos países. De España han acudido Ediciones B, Norma Editorial, Toutain, Ediciones La Cúpula -editora de la revista El Víbora- y Marnagraf.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de marzo de 1989