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La 'guerra' interna de un servicio de información

La publicación en estos. días de las noticias sobre el espionaje policial al que han sido sometidos los partidos políticos españoles en los últimos años ha puesto de relieve el enfrentamiento interno registrado en la Brigada de Interior -que es el servicio civil de información- entre el equipo de Mariano Baniandrés, que mandó la unidad desde Finales de 1982, poco después de que el PSOE ganara las elecciones, y los actuales jefes de la brigada y de la Comisaría General de Información, Alberto Elías y Jesús Martínez Torres, respectivamente.Los enfrentamientos surgieron desde el mismo momento en que Baniandrés, hombre considerado muy próximo al PSOE, llegó a la brigada. Anteayer la agencia Efe informaba que, tras la llegada de Baniandrés, el anterior jefe de la unidad, Sebastián Fernández Dopico, "pasó varios de sus confidentes al comisario general de Información". Los confidentes informaban directamente al comisario general, Martínez Torres, saltándose a Baniandrés.

La guerra, cuyo primer resultado fue la salida de Baniandrés de la brigada -después de informar de los documentos desaparecidos-, se planteó con especial virulencia en el otoño de 1983, después de que el inspector Medina, según personas próximas al mismo, hubiera descubierto, entre otras cosas, parte de la información que recibía directamente Martínez Torres.

El enfrentamiento entre ambos grupos se saldó, por decisión del ministro del Interior, en favor de Elías y Martínez Torres. La dimisión del entonces subsecretario del ministerio, Carlos San Juan, no fue ajena a las consecuencias de este enfrentamiento, según las fuentes informantes, como tampoco lo fueron las salidas de la brigada de todos los hombres de confianza de Mariano Baniandrés.

Tras el procesamiento de Juan José Medina, considerado un gran profesional por parte de los hombres de Baniandrés, éstos están dispuestos a demostrar quién realmente ha cometido irregularidades, y para ello aseguran disponer de "pruebas escalofriantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 18 de mayo de 1985