La comunidad de ‘La que se avecina’ afronta una nueva derrama

Los guionistas de la serie trabajan en la decimotercera temporada tras superar diferentes dificultades ajenas al proceso creativo

Algunos de los protagonistas de 'La que se avecina', en un capítulo de la temporada 12. En vídeo, el tráiler de la temporada 11. MANUEL FIESTAS (MEDIASET)

Doce temporadas de La que se avecina y cinco anteriores de Aquí no hay quien viva desde 2007 a sus espaldas, y el cuerpo y la mente les sigue pidiendo a los hermanos Alberto y Laura Caballero continuar con esta comedia de historias de vecinos, con la ayuda de las excelentes audiencias en Telecinco y el buen recibimiento de la serie en Amazon Prime Video. A falta de la publicación en la plataforma digital de la segunda mitad de la duodécima temporada, y el posterior estreno en abierto en Mediaset dentro de varios meses, y tras dudas sobre la continuidad de la serie por motivos ajenos a ellos, los guionistas y productores piensan ya en cómo será la decimotercera entrega de una de las ficciones más exitosas de la televisión española, aunque se verán obligados a cambios importantes: los vecinos de Mirador de Montepinar se tienen que mudar a otro edificio, en la ficción y en la realidad. Con su consiguiente derrama.

“Efectivamente, ha sido como una mudanza, pero multiplicada por veinte y en tiempo récord, porque teníamos fecha de salida de los platós y con la Covid-19 tuvimos que parar la producción como todo el mundo. Pero en [la productora] Contubernio tenemos un equipo de gente que se ha volcado y lo ha hecho todo fácil. Ahora estamos felices y sobre todo, aliviados. No sabíamos si íbamos a poder conseguirlo y al final casi nos han sobrado días”, cuenta Alberto Caballero a EL PAÍS. El estudio donde se rodaba la serie pertenece al empresario José Luis Moreno, tío de los hermanos Caballero y productor de la ficción en sus primeros años (también de Aquí no hay quien viva en Antena 3) y con el que los creadores se han distanciado en los últimos años tras complicaciones laborales en los primeros años de la ficción en Telecinco. La ruptura definitiva parece haber ocurrido al no llegar a un acuerdo para renovar el uso del espacio donde están los decorados, lo que provocó la preocupación de los incondicionales de la serie y muchos rumores sobre si había llegado su final.

Después de varios días publicando en las redes sociales imágenes del desmantelamiento de los decorados, un mensaje la semana pasada de Caballero en su cuenta de Twitter, donde confirmaba que habrá al menos una temporada más de La que se avecina y una tercera de su otra ficción, El pueblo, calmó los ánimos. Ahora, mientras terminan de montar los capítulos ya grabados, toca sentarse y pensar hacia dónde dirigir la serie, “en un edificio nuevo, con nuestros personajes históricos y algunos vecinos nuevos”, como decía Caballero en el mensaje. Después de tantas temporadas y el peligro de caer en la repetición, ¿cómo afrontar la escritura de una más? “Lo primero es siempre qué sensación nos da la serie, si está viva o agonizante, porque entonces lo primero es ‘resucitarla’ vía tramas nuevas o cambios en los personajes. Cada año tiene sus matices. Siempre digo que lo que hace funcionar una serie es encontrar su algoritmo, y el problema es que cuando lo encuentras, que no es fácil, no dura eternamente, los mecanismos se agotan a velocidades diferentes”, dice el guionista. “Y luego, en series con tanto recorrido está el tema del paso del tiempo. Los niños dejan de ser niños, los mayores son más mayores, hay actores que empezaron con menos de treinta años y ahora ya están en cuarenta y tantos. Las tramas deben evolucionar con ellos, aunque pierdas cosas por el camino”, añade.

El origen del fenómeno estuvo en 2003 con Aquí no hay quien viva, cuando las ficciones televisivas lograban números de audiencia hoy impensables. En Antena 3, con cinco temporadas, logró una media de 6.029.00 espectadores y un 33,8% de cuota de pantalla, pero la compra de un 15% de la productora de Moreno por parte de Telecinco, provocó el final de la serie y su paso a la cadena de Mediaset con una ficción similar, La que se avecina, en la que se contó con gran parte del mismo reparto (que tuvieron personajes nuevos) y equipo técnico. En sus primeras 11 temporadas, en Telecinco ha tenido una gran media de 3.144.000 espectadores y un 19,7% de share. Y una loable convivencia digital en Prime Video, plataforma que estrenó los primeros ocho capítulos de la duodécima temporada a finales de mayo y que tiene disponibles todas las temporadas de la serie y de Aquí no hay quien viva.

“A nosotros, el público nos ha vuelto a sorprender. Cuando con la TDT empezaron a repetirnos capítulos a lo bestia pensamos: la van a quemar. Y no. Ahora hemos estrenado El Pueblo en Amazon y aun así luego en abierto ha sido la serie más vista. Me gusta que la gente pueda ver La que se avecina a la hora que quiera y sin anuncios, la sensación es mejor, más parecida a cuando nosotros la vemos en montaje. Es tan larga que si encima le metes cinco bloques de publi... Es un milagro”, asegura sobre la última tendencia de las cadenas generalistas de estrenar primero (o a la vez) sus ficciones en alguna plataforma digital y después emitirla en abierto. “También es cierto que recibimos muchos mensajes en las redes cagándose en nuestros muertos por no emitirla en abierto, pero casi todo ha sido muy positivo. La temporada 12 ya es de las favoritas de la gente, y creo que tiene mucho que ver que se haya estrenado en Amazon”, sentencia.

Durante los últimos días de grabación, a la vuelta del parón por la pandemia, algunos actores dijeron que se habían rodado dos finales diferentes, uno por si la serie no volvía y otro para dejar la trama abierta para más entregas. “Realmente no hay dos”, asegura Caballero, “hay un solo final y una secuencia que grabamos de coña, y que solo podremos enseñar cuando el final de la temporada 12 se emita en abierto. Pero creo que va a gustar...”.

Más información

Lo más visto en...

Top 50