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Países Bajos registra la primera eutanasia de un menor de 12 años

El caso data de 2025. Sanidad lo ha anunciado ahora que la Fiscalía se prepara para resolver si el médico cumplió con la ley

Concentración de la Cooperativa Last Will, una organización civil de Países Bajos que defiende la autodeterminación al final de la vida.ROBIN VAN LONKHUIJSEN / ANP MAG / ANP via AFP / Europa Press (ROBIN VAN LONKHUIJSEN / ANP MAG / ANP via AFP / Europa Press)

Por primera vez desde la entrada en vigor en 2002 de la ley de eutanasia en Países Bajos, se ha practicado la muerte digna a un menor de 12 años. El caso, del que no han trascendido detalles personales, fue anunciado la noche de este lunes por la ministra de Sanidad, Sophie Hermans, ahora que la Fiscalía se prepara para resolver si el médico cumplió con la normativa. Hasta la fecha, la eutanasia en menores de edad —siempre con el consentimiento de los padres— estaba regulada para bebés hasta un año de vida y luego a partir de los 12 años. La franja de edad entre ambos se contempla en la ley desde 2024, y en todos los casos incluye enfermedades incurables con un sufrimiento insoportable y sin perspectivas de mejora. En 2025, más de 10.000 personas murieron por eutanasia en este país.

En el caso de los menores de 12 años, se trata de un pequeño grupo que suelen tener anomalías congénitas del cerebro, los pulmones o el corazón, o enfermedades metabólicas. Aquí, las opciones de cuidados paliativos no son suficientes para aliviar su padecer y la muerte se prevé en un plazo corto. Sanidad calcula que puede haber unos cinco casos al año, y la ministra Hermans explicó al Parlamento que el menor en cuestión había fallecido a finales de 2025, mientras presentaba el informe anual de la Comisión que revisa las interrupciones tardías del embarazo, y de la vida de recién nacidos y niños de 1 a 12 años, por razones médicas. En 2025, esta comisión recibió tres notificaciones de interrupciones tardías del embarazo por anomalía cerebrales congénitas. “En 2025, no se recibieron notificaciones de eutanasia en recién nacidos. A finales de 2025, la comisión recibió una primera notificación de eutanasia en un niño de entre 1 y 12 años”, reza el informe.

El expediente sobre la muerte del menor en cuestión fue remitido después a la Fiscalía para que establezca si “el facultativo actuó con diligencia y tomó la decisión basándose en los conocimientos médicos actuales”. Por diligencia médica se entiende una actuación correcta y cuidadosa, y apegada a la normativa científica y técnica. Y estos requisitos han sido elaborados con el apoyo de un grupo de expertos entre los que figuran pediatras, especialistas en cuidados paliativos infantiles y catedráticos de Ética, Derecho y Humanidades.

Países Bajos fue el primero del mundo en legalizar la eutanasia, y el portal digital de los ministerios de Sanidad y Justicia explica que, a veces, “un niño está tan gravemente enfermo que el médico, junto con los padres, decide que es mejor poner fin a su vida”. En este caso, se recalca, “el médico debe actuar siempre con la debida diligencia médica”. Las directrices vigentes establecen que el médico debe involucrar al niño en la medida de sus capacidades, y asegurarse de que no se ponga fin a su vida en contra de su voluntad. Hasta 2024, la ley solo contemplaba la eutanasia para menores entre 12 y 15 años, con el acuerdo obligatorio de los padres. Entre 16 y 18 años los menores deciden con autonomía, aunque se involucra en todo momento a los progenitores.

Un tema tan delicado ha generado largos debates políticos en el Parlamento, donde las dos formaciones confesionales —el calvinista Partido Político Reformado, y la protestante Unión Cristiana— han expresado su rechazo a ir más allá de los cuidados paliativos. La democracia cristiana ha sido partidaria de establecer un marco legal que sirva cuando ya se han agotado todas las opciones para los menores.

La legislación neerlandesa autoriza la aplicación de la eutanasia y el suicidio asistido a petición de un paciente. El Colegio de Médicos define la primera como “la terminación activa de la vida previa petición voluntaria y bien informada” del afectado. Este debe padecer sufrimientos insoportables y sin posibilidades de mejora. El suicidio con asistencia médica “entra también en esta definición, y los médicos son los únicos profesionales autorizados a administrarla”. El médico debe asegurarse de la voluntad del enfermo y consultar después con uno o dos colegas independientes. Los casos de demencia y problemas psíquicos insuperables están incluidos siempre que el enfermo haya firmado un testamento vital cuando estaba lúcido.

La eutanasia no es un derecho que el paciente pueda exigir, y sigue siendo un delito castigado hasta con 12 años de cárcel si no se cumplen las condiciones legales. En 2025, el Comité que revisa las eutanasias practicadas a escala nacional, recibió y registró 10.341 notificaciones. Esto supone un aumento del 3,8% con respecto a 2024, cuando hubo 9.958 notificaciones.

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