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Una central eléctrica de hace casi un siglo se convierte en museo

La primera sede del Museo Nacional de la Energía plantea visitas históricas y actividades para todos

El primer espacio del Museo Nacional de la Energía, con sede en Ponferrada (León), ya ha abierto sus puertas. Es una antigua central eléctrica abandonada, construida entre 1920 y 1930, que se ha transformado en un lugar donde se cuenta la relación del carbón con la energía desde los puntos de vista tecnológico y social. Considerada una de las joyas del patrimonio minero español, la restauración de la central, por valor de 18 millones de euros, se ha realizado respetando completamente sus elementos originales, señalan los responsables del museo.

Esta primera sede del nuevo centro, que se completará con otras dos, presenta tres espacios principales: el muelle de carbones, la nave de calderas y la nave de turbinas. Hasta septiembre la entrada será libre y hay actividades variadas y visitas programadas (información y reservas en el teléfono 987 404 659), entre ellas viajes al pasado y exploraciones nocturnas con linternas.

En el muelle de carbones se descargaban, manualmente, los vagones de carbón procedentes del lavadero. El material resbalaba por la pendiente acumulándose sobre el sistema de tolvas y por cintas transportadoras era reconducido hasta el siguiente edificio, la nave de calderas, destinado a la combustión del carbón. Allí se obtenía el vapor que pasaba a la contigua nave de turbinas, edificio donde se alojaba toda la maquinaria que hacía posible la producción de electricidad. Unos enormes ventanales que llenan de luz este espacio y su destacada altura, necesaria para que el puente grúa pudiese levantar las pesadas turbinas, son las características más singulares del edificio.

Ene.térmica, como se llama esta sede del museo, cuenta además con otras dos construcciones singulares, el edificio del Trafo, en el que actualmente se hace la recepción de visitantes y que antiguamente albergó parte de los transformadores de la central, y el de la antigua central de 1920, hoy reconvertida en cafetería y aula didáctica, que antiguamente abastecía de electricidad a los talleres, lavaderos y oficinas de la central.

La infraestructura más importante del museo será su sede central, Ene.central, cuyas obras de rehabilitación han comenzado recientemente y que tiene previsto abrir en 2012. Se ubicará en la antigua central térmica de Compostilla I, que estuvo operativa desde 1949 hasta 1974, y ha caracterizado la vida, el paisaje y el desarrollo de la zona.

El edificio albergará tres exposiciones principales que abordarán la energía como motor de vida en la Tierra y el uso y sus consecuencias por parte de los seres humanos. El conjunto se completará con Ene.bosque, un jardín botánico paleontológico, que recreará algunos de los ecosistemas de la Península Ibérica hace 300 millones de años, durante el periodo de formación de los yacimientos de carbón. Entonces la posición geográfica era ecuatorial y el clima permanentemente cálido y húmedo.