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Europa estrena un nuevo telescopio de rastreos celestes

El observatorio, instalado en Chile, tiene una cámara de 268 megapíxeles

La carrera por hacer telescopios cada vez más grande (en tierra y en el espacio) margina a menudo otro tipo de observatorios que, aun siendo más pequeños, son necesarios para múltiples investigaciones dada su capacidad de ver trozos del cielo comparativamente grandes. El último en estrenarse ha sido el europeo VST, ubicado en Cerro Paranal (Chile), cuyas primeras fotografías celestes, de cúmulo globular Omega Centauri y de la nebulosa Omega, se acaban de presentar. Desde asteroides cercanos a los quasares lejanos, planteas y sistemas plantarios extrasolar, nuevos cúmulos de galaxias y su evolución, la materia oscura, la energía oscura o estructuras del cosmos, son todos ellos territorios de descubrimiento potenciales para este aparato, que incorpora tecnologías de vanguardia. Es un telescopio de 2,6 metros de diámetro con una avanzada cámara (OmegaCAM) de 268 megapixeles, diseñada para rastrear el cielo a gran velocidad y con una gran calidad de imágenes, explica el Observatorio Europeo Austral (ESO).

La primera imagen del VST que se han hecho públicas muestra la zona de formación estelar Messier 17, o nebulosa Omega. Es una vasta región de gas, polvo y estrellas jóvenes calientes en el centro de la Vía Láctea. El campo de visión del nuevo telescopio es tan amplio que la totalidad de la nebulosa, incluyendo sus ténues partes exteriores se ha podido fotografiar conservando en toda la imagen una magnífica nitidez, explica el ESO. La segunda fotografía es del cúmulo globular Omega Centauri, con unas 300.000 estrellas, mostrando incluso sus regiones exteriores.

Mientras que los grandes telescopios captan zonas pequeñísimas del cielo, como si fueran teleobjetivos, los telescopios de rastreo ven regiones amplias, como un gran angular. El VST tiene un campo de un grado por un grado, es decir tan amplio como dos veces la Luna llena, y una de sus funciones será servir como apoyo para los cuatro grandes telescopios de Paranal, los VLT, de 8,2 metros de diámetro cada uno, buscando objetos celestes potencialmente interesantes que luego se pueden investigar con detalle con los observatorios grandes.

Tres rastreos del cielo están ya planeados para el VST, con distintas coberturas, sacan do imágenes de 1500, 4.500 y 1.800 grados cuadrados, con distintas aplicaciones. Está previsto generar un catálogo de unos 500 millones de objetos celestes. La OmegaCam, un aparato de 770 kilos, está formada por 32 detectores CCD y es una versión avanzada de la cámara WFI que esta funcionando en otro telescopio de 2,2 metros, situado en el otro observatorio del ESO, en La Silla (Chile). El VST es una colaboración del ESO con el Instituto Nacional de Astrofísica (INAF, Italia).

En Cerro Paranal, en el desierto de Atacama, además de los cuatro grandes telescopios VLT y otros cuatro auxiliares, de 1,8 metros (que se utilizan en observaciones combinadas con los primeros), hay ya otro telescopio de rastreos, el VISTA, de 4,1 metros, este de infrarrojo. Para hacer una idea de la potencia de los VLT, los responsables del ESO señalan que son capaces de ver un objeto celeste de luz 4.000 millones de veces más débil que los astros que se ve distinguen a simple vista, o percibir una luciérnaga a 10.000 kilómetros de distancia. También en chile pero en un lugar diferente, se ubicará el Observatorio de Cerro Armazones, donde está previsto instalar el telescopio gigante ELT, de 42 metros de diámetro.

"Estoy muy satisfecho al ver las impresionantes primeras imágenes del VST y la cámara OmegaCam. La combinación única del VST y el telescopio de rastreo en infrarrojo VISTA permitirá identificar muchos objetos interesantes que podrán ser estudiados con mayor detalle con los poderosos telescopios VLT", ha señalado Tim de Zeeuw, director del ESO.

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