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El Papa afirma que Cristo fundó la separación entre política y religión

El segundo libro de Ratzinger sobre Jesús sale hoy a la venta por 20 euros y en siete idiomas distintos. Según Ratzinger, la resurrección de Cristo fue un hecho real y no místico

"Con su anuncio, Jesús marcó la distancia entre la dimensión religiosa y la política y esa distancia, que cambió el mundo, pertenece a la esencia de su nuevo camino". Eso escribe el papa Benedicto XVI en el capítulo siete de su nuevo libro sobre Jesucristo, que sale hoy a la venta en siete idiomas y será presentado esta tarde en el Vaticano.

Jesús de Nazaret. Desde la entrada en Jerusalén hasta la resurrección, el segundo volumen de Joseph Ratzinger sobre la vida de Cristo, cuesta 20 euros y se ofrece en siete idiomas distintos. El libro narra la última semana de vida de Jesús en 348 páginas.

La afirmación sobre fe y política es la siguiente: "Jesús, en su anuncio y con toda su obra, había inaugurado un reino no político del Mesías y había empezado a separar dos realidades que hasta ese momento eran inseparables. Pero esta separación entre política y fe, de pueblo de Dios y política, perteneciente a la esencia de su mensaje, era posible, en definitiva, solo a través de la cruz: solo a través de la pérdida de todo poder exterior, a través la desnudez radical de la cruz, la novedad se convertía en realidad. [...] Pero justo así, en la total ausencia de poder, Èl es poder, y solo así la verdad se convierte nuevamente en potencia".

En su obra, el Papa afirma también que "la violencia no instauró el reino de Dios, el reino del humanismo ". Al contrario, escribe en el primer capítulo, la violencia "es el instrumento preferido del Anticristo. No sirve a la humanidad, sino a la inhumanidad. Jesús no viene como destructor; no viene con la espada del revolucionario. Viene con el don de la curación".

La visión de Ratzinger trata de rebajar la supuesta condición revolucionaria de Jesús y reniega de los movimientos integristas que usan a Cristo como estandarte para tratar de cambiar el mundo. Al examinar el episodio evangélico de la expulsión de los mercantes del templo, el Papa afirma que "se ha calmado la ola de las teologías de la revolución" que, "interpretando a Jesús como un zelote (movimiento integrista judío que resistió con armas la presencia de los romanos en Palestina), intentaban legitimar la violencia como medio para instaurar un mundo mejor, El Reino".

El Papa trata de ofrecer a sus lectores, en lo que parece un intento de acercamiento a los judíos, una visión ecuménica de Cristo. "Después de siglos de contraposición, la lectura cristiana y judía de los textos bíblicos deben "ponerse a dialogar", enfatiza, con el fin de "comprender de forma recta la voluntad y la palabra de Dios".

La resurrección de Jesús, escribe también el Papa teólogo, tuvo necesariamente que ocurrir realmente. "Con su entusiasmo y su audacia", escribe, habría sido "impensable sin un contacto real de los testigos". Fue un "fenómeno totalmente nuevo e inesperado que les llegaba de fuera y consistía en el manifestarse hablando de Cristo resucitado". Y añade: "Solo un suceso real de una cualidad radicalmente nueva pudo hacer posible el anuncio apostólico, que no es explicable con especulaciones o experiencias interiores, místicas".

"La fe cristiana se sostiene con la verdad del testimonio que afirma que Cristo resucitó de entre los muertos", escribe Ratzinger. "Si se quita esto, se puede, ciertamente, recoger de la tradición cristiana una serie de ideas notables sobre Dios y el hombre, sobre el ser del hombre y sobre su deber ser -una suerte de concepción religiosa del mundo-, pero la fe cristiana está muerta. En ese caso, Jesús es una personalidad religiosa fracasada".

En otro pasaje del libro, Ratzinger recuerda a los lectores que no deben depositar todas sus esperanzas en la ciencia. "En la grandiosa matemática de la creación, que hoy podemos leer en el código genético del hombre, percibimos el lenguaje de Dios. Pero por desgracia no todo el lenguaje. La verdad funcional sobre el hombre es ahora visible. Pero la verdad sobre él mismo -quién es, de dónde viene, para qué existe, qué es el bien y el mal- esa por desgracia no se puede leer de esa forma. Con el creciente conocimiento de la verdad funcional parece más bien crecer una creciente ceguera por La Verdad, por la pregunta sobre lo que es nuestra realidad verdadera y nuestro objetivo verdadero".

En una entrevista al periódico L'Osservatore Romano, don Giuseppe Costa, director de la Librería Editora Vaticana, que tiene los derechos de autor de las obras del Papa, explica que inicialmente hay siete ediciones del libro, con un total de 1,2 millones de copias y se han firmado contratos con 22 editoriales de todo el mundo. Además, está disponible en la edición electrónica.

Hablando de la historia de la edición de este volumen, Costa recuerda que hace casi un año y medio, monseñor Georg Gänswein, secretario personal de Benedicto XVI, le entregó el texto, la última parte escrita a lápiz "con su caligrafía diminuta inconfundible", y después se pasó todo al ordenador.