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Talento contra el abuso

El filme 'Los Castigadores' narra la rebelión de tres niños ante el acoso escolar - "He querido que sea fantasioso y cómico", afirma la directora

Leire practica kung-fu tratando de emular a Bruce Lee y está cansada de que algunos de sus compañeros de clase abusen de otros niños. Sandra es la amiga inseparable de Leire y no puede dejar de bailar. Leo es de Bayona, le encanta la ciencia y es solitario. Un día, deciden unirse y formar la banda de Los castigadores para rebelarse contra los agresores.

Este es el argumento de Los castigadores, primer filme de Arantza Ibarra (Ondarroa, 1975), que aborda el desgraciadamente común tema del acoso escolar. "He intentado hacer una película desde el punto de vista fantasioso y cómico para llegar a los niños. Estos no van a ir a ver un filme dramático. Creo que tienen que aprender divirtiéndose, explica Ibarra.

"El 'bullying' siempre ha existido, pero con Internet es más peligroso"

La realizadora prepara un libro sobre la película con una mayor carga onírica

La realizadora vizcaína conoce de primera mano cómo es el día a día en los colegios. Durante varios años, trabajó contando y cantando cuentos en escuelas. Por ello, asegura que el acoso escolar "siempre ha existido, pero ahora es más peligroso con Internet". Ibarra considera que la solución a este problema debe partir de la unión entre niños. Precisamente, eso es lo que Leire, Leo y Sandra hacen. "Nunca deben aislarse", apunta.

Ibarra ha pasado largas horas delante del televisor disfrutando de las películas de Walt Disney y de Tim Burton para tratar de aprender del género fantástico. "Quería hacer mi pequeña aportación", indica risueña. Además, la directora constató que el cine vasco no había trabajado esta temática con profusión. "Los americanos van creando ídolos desde pequeños. Yo he querido fabricar unos referentes más cercanos", afirma.

Pero el camino hasta estrenar Los castigadores no ha sido sencillo. Ibarra escribía cuentos para niños, dibujaba, elaboraba guiones y componía música —cuatro de las canciones del filme son obra suya y, de hecho, es la intérprete de una de ellas— en el tiempo libre que le dejaba su trabajo como publicista.

Tras diez años tratando de conseguir la ayuda de alguna productora, Alokatu decidió colaborar con el proyecto en 2007. Dos años después, con la subvención del Gobierno vasco y de ETB, empezaron a rodar la película, en la que, aparte de los niños, también actúan Carlos Sobera, Anne Igartiburu o Loli Astoreka, entre otros.

A pesar de algunos cambios en el guión original, como la reducción del componente onírico presente en el primer proyecto, Ibarra asevera que el espíritu de la película no varió. "Estoy terminando el libro sobre Los castigadores. Ahí podré sacarme la espina", remarca la realizadora.

Tras estrenar su primer trabajo, Ibarra piensa en los siguientes. "Me gustaría rodar un musical", comenta. Ya tiene tres escritos: dos para niños y uno para adultos, una sátira sobre la crisis. "No es fácil ser cinesasta en estos tiempos. Cierran cines y cada vez hay menos espectadores", argumenta. Sin embargo, Ibarra crea con la ilusión de revertir esta situación.