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Cauces que cuidar

Los ríos son uno de los ecosistemas más ricos de nuestro planeta. En ellos podemos encontrar nutrias, cangrejos, roedores, casi sesenta especies diferentes de peces, anfibios y aves. Pero aún no están limpios

España ha sido sancionada en varias ocasiones con multas millonarias por no cuidar sus ríos. Sin ir más lejos, el pasado año, porque en varios núcleos urbanos no se depuraba correctamente el agua que se vertía en ellos. Según el último estudio de Greenpeace sobre calidad de aguas en España, sólo el 11% de las masas de agua superficiales y el 16% de las subterráneas cumplían en el año 2005 los objetivos que recoge la Directiva Marco del Agua (DMA) para conseguir que los ríos de la Unión Europea gocen de buena salud y que entrará en vigor en 2015.

El próximo día 22 se conmemora el Día Mundial del Agua, fecha señalada por la ONU para incidir sobre el estado del vital elemento. Julio Barea, responsable de la campaña de contaminación de Greenpeace, asegura que "todos los ríos importantes de España tienen sus tramos medios y bajos gravemente deteriorados", y opina que "tradicionalmente" los ríos en España se han considerado meras canalizaciones por las que circula agua, "que sirve para riego, abastecimiento y luego como cloaca donde terminan todos nuestros residuos".

Queda mucho por mejorar en las riberas, alteradas por carreteras, graveras y puentes

Los ecosistemas fluviales son muy sensibles a cualquier factor que pueda alterar su delicado equilibrio. Sin embargo, es uno de los que más presión sufren: construcción de embalses, vertidos industriales y de aguas residuales urbanas, desvío de cauces, introducción de especies de animales extranjeras y sobreexplotación son algunas de las causas por las que nuestros ríos se están deteriorando.

"Sólo nos enteramos de episodios graves de contaminación cuando aparecen miles de peces muertos o se ve afectado el suministro humano", dice Barea. Desde Greenpeace opinan que actualmente la contaminación es menos visible, pero sigue estando presente con compuestos difícilmente detectables. De hecho, se están empezando a encontrar analgésicos y antibióticos, que no pueden ser eliminados por las depuradoras.

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino asegura que la contaminación de nuestros ríos se ha reducido considerablemente y afirman que un 88% de ellos se encuentra en buenas condiciones en cuanto a sus niveles de contaminación. Sin embargo, añaden que queda mucho por mejorar en cuanto a la alteración de sus riberas por causas como la construcción de carreteras, puentes o la explotación de graveras. El ministerio asegura que desde el año 2007 hasta 2015 hay prevista una inversión de 1.500 millones de euros con el fin de alcanzar los objetivos que recoge la Directiva Marco del Agua.

Además, España es uno de los países de la Unión Europea al que más está afectando la desertificación y la escasez de agua. El Plan Hidrológico Nacional aún está sobre la mesa sin resolver y abierta la guerra entre las demarcaciones hidrográficas (dependen de las comunidades autónomas) para que no se toquen sus aguas, con el fin de trasvasarlas a zonas con menos recursos hídricos. Sin embargo, el responsable de Greenpeace cree que a pesar de que en España la posesión del agua genera muchas disputas, "se sigue primando la demanda frente a la reducción del consumo y la lucha contra la contaminación". Julio Barea añade: "Suspendemos en la gestión del agua. No se entiende cómo se plantea construir más embalses en nuestro país cuando es uno de los que más tienen por millón de habitantes en el mundo. Contamos con 1.300 embalses; sin embargo, cuando no llueve sufrimos restricciones", denuncia.