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Los pinzones de las Galápagos combaten parásitos invasores

Los anticuerpos pueden perjudicar a estas aves en riesgo de extinción si provocan enfermedades autoinmunes o alergias

Los pinzones de las islas Galápagos, iconos de las teorías de la evolución que desarrollara Darwin, están en constante riesgo de extinción. Sin embargo, ahora se ha demostrado que la variedad terrestre de mediano tamaño de esta especie es capaz de producir anticuerpos para combatir parásitos invasores con los cuales nunca había estado en contacto: el virus de la sífilis Poxvirum avirum y la mosca de los nidos Philornis downsi. A pesar de ello, los investigadores advierten que estas invasiones pueden poner en serio peligro a las colonias de pájaros de estas islas, no sólo a los pinzones. El paso siguiente que quieren determinar los investigadores es si esta inmunorespuesta está ayudando a los pájaros o les está perjudicando, dice Dale Clayton, profesor de la Universidad de Utah, uno de los firmantes del estudio publicado hoy en la revista PloS One.

En principio no se podría asumir que la respuesta inmunológica ayude a estas aves porque los anticuerpos también se pueden implicar en enfermedades autoinmunes y síntomas alérgicos. ¿Se encuentran los pinzones indefensos como si fueran los muñecos del tiro al pato? "Este estudio demuestra que las especies salvajes pueden responder a los parásitos invasores con los cuales nunca había estado asociados, activa su sistema inmune contra esos parásitos y los combate". Estudios anteriores encontraron inmunorespuestas por los pájaros inyectados con una sustancia extraña, pero esas respuestas fueron generales y no específicas a un parásito verdadero, añade Clayton.

El estudio, financiado por el National Science Foundation, ha contado con la participación de un nutrido grupo de investigadores de otros centros, entre los que destacan el matrimonio Peter y Rosemary Grant, biólogos de la universidad de Princeton que han estudiado durante décadas los pinzones de las Galápagos.

El Poxvirus avium procede de las costas de Ecuador y provoca lesiones en las partes no emplumadas del pájaro, alrededor del pico, ojos y patas y dedos, estos últimos que puede perder. El estudio se ha centrado principalmente en la mosca Philornis downsi, que se introdujo en las Galápagos hacia 1964. Las larvas de esta mosca infestan los nidos de los pinzones, atacan la piel sin plumas, deterioran el crecimiento del polluelo e incluso lo llegan a matar.

Hay 15 especies de pinzones en las Islas Galápagos y todas se desarrollaron de un antepasado común. Darwin observó cambios en sus picos y otras características que se produjeron con el tiempo y que fueron importantes aportaciones para desarrollar su idea de la evolución de las especies. De hecho, son un grupo de islas donde todavía no se ha producido la extinción de los pájaros nativos; todo lo contrario que en Hawai: "Muchas especies nativas se extinguieron por culpa de los humanos", explica Clayton, al introducir mosquitos portadores de la malaria, además de predadores tales como gatos y ratas, destruyeron el hábitat y cazaron las aves para obtener plumas. Afortunadamente, las Galápagos han sufrido pocas visitas desde mediados del siglo XIX. Sin embargo, los investigadores están preocupados porque el escenario puede cambiar rápidamente con la introducción de las moscas de los nidos procedentes de Suramérica y de los mosquitos portadores del virus de la sífilis.

Los resultados del trabajo demuestran que los pinzones de la isla Daphne Mayor tenían una respuesta inmunológica al virus de la sífilis tres veces más potente que los ejemplares de la isla Santa Cruz, que no demostraron ninguna muestra del virus; además, los pinzones de Santa Cruz analizados durante la nidificación tuvieron una respuesta a los anticuerpos a las moscas del nido 1,7 veces más fuerte que antes del periodo de nidificación.

Cuando los parásitos invaden una población "cándida", como califica Clayton a los pinzones, "la cuestión es si el anfitrión puede desarrollar defensas lo suficientemente rápido. Es lo que se llama en biología evolutiva una carrera de armamentos entre el anfitrión y el parásito". Según los investigadores, es inverosímil que los pinzones ya hayan desarrollado defensas contra el virus de la sífilis y la mosca del nido, pero por razones todavía desconocidas, "tienen una diversidad genética que les permite respuestas inmunes a los parásitos, incluidos aquellos con los que no habían tenido contacto antes".

Ahora están estudiando si la inmunorespuesta de los pinzones les ayuda o les enferma, disminuye su capacidad de acoplamiento, alimentar a los polluelos y defender el territorio y de los depredadores. "Es una investigación urgente, porque en teoría estas moscas podrían llevar a la extinción rápida de varias especies de pájaros, y no sólo los pinzones, en las islas Galápagos", advierte Clayton.

" Las especies tienen largas historias de desarrollarse juntas" dice Clayton. "Esto puede llevar a un equilibrio. Los parásitos utilizan los anfitriones pero no los conduce a la extinción porque los anfitriones se defienden". ¿Pero qué sucederá si llevamos un parásito de un punto de la Tierra a otro?, se pregunta. Esto es algo que ya pasa frecuentemente. "Entonces el animal anfitrión puede que no tenga ninguna oportunidad de sobrevivir. Como hay un gran número de parásitos invasores, esto es un gran problema mundial", advierte el científico.

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