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Entrevista:

"Las mujeres serán las más afectadas por el cambio"

LALITA RAMDAS.- Apasionada por el cuidado del medio ambiente, la educadora y feminista india Lalita Ramdas preside desde hace un año la junta internacionl de Greenpeace . Nació en 1940, en Calcuta, y se reconoce "orgullosamente" de la India, pero regúsa encasillarse en un lugar geográfico.

Ramdas recibe a Tierra en lo que considera ?su realidad?, una sencilla, pero hermosa, casa en el área rural del Estado de Maharastra, al centro oeste de la India, un oasis de tranquilidad a una hora en barco de su caótica capital, Mumbai, antes conocida como Bombay. Greenpeace Internacional tiene dos cargos principales pero, a diferencia del director ejecutivo del Consejo Internacional, Ramdas no percibe un sueldo, sólo una compensación por el tiempo que ocupa en viajes y reuniones. El trabajo de la junta que dirige es cuidar que se cumplan las decisiones tomadas por el consejo, que administra el día a día de la organización. Habla despacio y muy claro: es obvio que ha dedicado gran parte de su vida a la enseñanza, pero sus palabras son tan contundentes como su activismo.

Tierra. ¿Cuál es el mayor logro de Greenpeace?

Lalita Ramdas. Poner el problema del calentamiento global y cambio climático muy fuerte en la conciencia del mundo y en su agenda. Hemos ido ampliando el entendimiento de los gobernantes, y cada vez más el de los empresarios, para involucrarlos en los movimientos antinucleares y pacifistas, así como en crear un clima saludable para los humanos en el futuro.

T. ¿Cuál es la importancia de sus socios?

L. R. No aceptamos dinero de gobiernos ni de empresas: somos independientes de los que causan los problemas, y por eso podemos situarnos en contra de ellos. Nuestra fuerza viene de la gente, millones de personas ordinarias de todo el mundo que nos apoyan y conforman la opinión publica.

T. ¿Es coincidencia que muchas de las ecologistas reconocidas en la India sean mujeres?

L. R. Las mujeres van a ser las más afectadas por los problemas del cambio climático. Debido a su papel vital durante todo el proceso de la alimentación, la agricultura y el cuidado del ganado, son las líderes naturales en la protección del medio ambiente. Sin embargo, los políticos, e incluso los movimientos ecologistas, no las han tomado en serio lo suficiente. Pero las mujeres son fuertes y cada vez se están haciendo escuchar más. Su papel es fundamental en la agenda de protección del medio ambiente.

T. ¿Por qué está la discusión sobre el cambio climático tan politizada?

L. R. No se puede escapar de ello, y en parte es bueno porque presiona a que países, como Estados Unidos, asuman sus responsabilidades.

T. Pero mientras se discute en la política, el calentamiento avanza.

L. R. Cada lucha debe ser peleada en diferentes niveles. La lucha política va a continuar, pero eso no significa que por debajo no se hagan cosas simultáneamente. Y la concienciación es una parte esencial.

T. ¿Cuál ha sido hasta ahora la contribución de la sociedad?

L. R. Ni suficiente, ni rápida. No tenemos tanto tiempo, y hasta ahora la gente ha pensado que son los gobiernos los que tienen que actuar. Eso no basta.

T. ¿Pero cómo hacer que la gente consuma menos?

L. R. Es una pregunta muy difícil. La gente en países ricos y los ricos en países pobres no están dispuestos a cambiar la forma en que viven y consumen: todo está orientado al mercado. Tendríamos que escuchar más a personas como Gandhi, uno de los ecologistas más creativos de la historia, que decía que el mundo tiene suficiente para cubrir las necesidades de cada persona, pero no para saciar la avaricia de todos.

T. Sin embargo, países como la India reivindican el derecho a contaminar para poder dar un buen nivel de vida a sus ciudadanos?

L. R. Es la trampa en la que están cayendo los gobiernos de países en desarrollo, cuya gente ha estado privada por generaciones. Debemos repensarnos la definición de desarrollo. Los que tienen más deben empezar a vivir con menos de forma consciente. Ésta es la batalla más difícil.

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  • Lalita Ramdas | Presidenta de la junta directiva internacional de Greenpeace